CAPÍTULO LXXXIV

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Pov Callie

Cuando desperté Addison ya no estaba junto a mi.

-¿Addison?

Pero nadie contesto. Tome mi teléfono y marque.

-Addi.

-Hola mi amor. Salí en la madrugada a una emergencia y no quise molestarte.

-No te oí. Pero ¿todo bien?

-Si, ¿ya vienes?

-Voy a ducharme e iré.

-Aquí te espero. Te amo.

-Te amo. -sonrei.

Me pare de la cama y me fui a la ducha. Antes de salir escogí un vestido que sabía que a Addison iba a gustarle.

Al salir recordé nuevamente lo de mi coche.

Llame un uber y llegue al hospital.

Al bajar y cruzar urgencias vi nuevamente a esa tipa. ¿A caso ya estaba incorporada al equipo?

Llegue a mi oficina y me coloque solo la bata. Llegué a la oficina de Addison y ella estaba de espaldas hacia su escritorio.

Me acerque lentamente y la tome por detrás.

-Hola. -susurre en su oído.

-Mi amor. -sonrió, volteo y me beso. -A ver.

Me aleje un poco de ella para que mirara mi outfit.

-¿Te gusta? Me lo puse para ti.

-Me encanta. -acaricio suavemente mi trasero. -¿Lo que traes debajo también es para mi?

-Ajá. -la bese apoyándola sobre el escritorio.

-Lo de anoche estuvo increíble, siempre acabas por sorprenderme. -la bese.

-Tengo más para ti cuando quieras. -delinee su mandíbula con su índice.

-¿Hoy?

-Ok. -la bese nuevamente.

En ese momento alguien llamaba a la puerta.

-Ve. -la bese y me aleje.

Camino a la puerta y nuevamente ella ahí. ¿Qué siempre tenía que estar pegada a ella?

-Addi, hola. -sonrio.

"¿Addi?" Voltee los ojos y me gire en la silla mirando hacia el frente.

-Dime Eliza.

-Tengo que ver un par de cosas antes de hablar con Richard. ¿Me ayudas?

Volteo a verme y vio el enojo en mi rostro.

-¿Me das 5 minutos y te busco?

-Genial, buen día Callie.

Solo asentí, ese era mi "saludo" para ella.

Cerró la puerta y camino hacia a mi.

-Amor.

-¿En serio siempre tiene que estar detrás de ti? Ya ni siquiera respeta el hecho de que estés conmigo, lo hace en mi cara.

-No es así, es una compañera de trabajo. Tal vez deberías acostumbrarte a ella.

-¿Por qué?

-Porque oí que Richard quiere incorporarla aquí.

-No puede ser. ¿También tendré que acostumbrarme a que te busque siempre? Ella se tira encima de ti.

-No es así, son los celos los que...

CAER EN LA TENTACIÓNDonde viven las historias. Descúbrelo ahora