sueños de una diosa.

300 27 5
                                        

Aquel pelinegro había regresado con gran pesar  a su palacio.   Una nostalgia enorme recorría su  ser, en su mente no cabía la idea de haber tenido un hijo con Nemesis,  y que nunca lo hubiera sabido,  le dolia la idea de  haberlo perdido,.

Pero aquella mujer de cabellos negros,  le había dado un pequeña esperanza ,  Katrina  le informó a morfeo sobre la posibilidad de que la esencia del hijo de  nemesis y de él, yaciera en una creación de la diosa,   una luz de esperanza invadía al eterno,  si tan solo supiera que creación  era su hijo.

Katrina no tenía repuestas para aquello, pero Nemesis si que las tendría,  no hiba a despertarla claro estaba,  más sin embargo  aquel hombre decidió calmar los sueños de aquella mujer,  quizá en alguno de esos recuerdos buenos  podría encontrar a su hijo.     Así que se dispuso a regresar al cuarto de Nemesis,  y como siempre aquella mujer estaba ahí en su lecho,  durmiendo plácidamente.

Había llevado consigo un libro de cuentos, planeaba sentarse al lado de nemesis y así lo hizo,  coloco una silla  al lado de la cama de la mujer y se dispuso a comenzar a leer aquellos cuentos.

Los días, semanas, meses, años y siglos pasaron,   morfeo llevaba 7 siglos consecutivos leyéndole  un cuento diferente  a nemesis cada noche.

Morfeo:    y entonces,   aquel ciervo que se encontraba perdido en aquella selva que no conocía,   sentía que su vida podía acabar en cualquier momento ,  ¡de pronto!,  sintió  como unos ojos lo asechaban entre la maleza,     __exclama aquel pelinegro con gran devoción mientras  hojeaba aquel libro__       un león se abalanzó enfrente,  de él,    el miedo recorrió la piel de aquel ciervo, pensaba en su mente   "Ho, este es el final de mi vida",    estaba dispuesto a morir ahí, y que todo acabará.  Pero lo que no sabía, era que aquel león, se había enamorado de ella,  él, la había estado observando por un largo tiempo,   entre las sombras , hasta ese día, donde se dispuso a habrir su corazón,  hacia aquel pequeño he indefenso animal.

Sin cansarse, sin rechistar,  el eterno acudía a la habitación de nemesis cada noche sin falta,  todo para contarle un cuento distinto todos los días.

La vos del hombre calmaba a la mujer dormida en la cama, quien había dejado de tener pesadillas desde ya hacía un largo tiempo .

Morfeo, como había prometido entraba como espectador  al mundo de los sueños de la diosa, para encontrar  a su hijo.  Más sin  embargo nunca obtuvo nada , cada ves que espiaba los sueños de aquella mujer, su corazón salía más roto  de ver lo que aquella pelirroja hubiera querido en su vida.  Aquella mujer rara ves no incluía a morfeo en sus sueños.   Claro que ese morfeo de sus sueños era inventado por su imaginación, y se acoplaba a sus sueños y a lo que ella hubiera deseado llegar a ser con él.

Morfeo recordaba cada sueño de aquella mujer durante esos siete siglos,  y algunos de esos aún rondaban su cabeza ,

Un día La diosa roja.
caminaba  entre un bosque de árboles de pino,  llevaba un vestido de tul color amarillo,  era largo y en su cabeza una corona de flores pequeñas,   caminaba lenta pero segura, no tenía zapatos en sus pies.. parecía tan libre y tan frágil.
De aquel sueño en el bosque pasó a otro en el que estaba recostada en un árbol a campo libre,  con un vestido verde y en sus manos tenía un libro ,  su cabello lo llevaba suelto con una moña  que hacía juego a sus ropas.

Aquella mujer pelirroja pronto se vio en otro lugar , un campo de trigo maduro que le llegaba hasta la cintura,  llevaba un vestido color hueso y en sus cabellos un pañuelo del mismo color,  movía sus manos entre el abasto maduro,  a lo lejos se vio un hombre de ropas negras como la noche, era morfeo quien caminaba hacia ella,  lo tomó por las manos para luego depositar un suave beso en sus mejillas.

Al cabo de unos minutos, aquella pelirroja estaba en un bosque de cerezos en flor, su vestido  rosa pálido hacia juego con las flores,   en aquel lugar Nemesis danzaba sola en medio de los árboles,     se dejó caer al suelo para luego verse envuelta en otro lugar.   En éste, aquella diosa  caminaba por una calle  del brazo  junto a morfeo,  ambos vestidos de negro,  en medio de la lluvia  comenzaron a bailar suavemente ,   Nemesis sonreía mientras  hechaba su cabeza sobre el pecho de aquel hombre.

Finalmente los sueños de aquella mujer siempre concluian con uno en específico,

La diosa roja siempre entraba a una casa normal,  al entrar  dos pequeñas niñas la esperaban   junto a morfeo,   Nemesis soñaba con una familia, una propia y una con morfeo,..

Aquel joven de ojos celestes regresaba con un nudo en la garganta cada noche, después de ver los sueños de aquella mujer ,   le dolia el alma  ver a nemesis ser feliz en los sueños y no en la vida real,  a veces el mismo se preguntaba que hubiera  sido si  él,  tan  solo se hubiera dado un oportunidad de amar con tanta intensidad y locura como lo amaba aquella mujer.   Sentía culpa era más que evidente, .

Había sido un cobarde con Nemesis,   y le dolia la idea que  aquella mujer yaciera dormida en esa cama soñando con él, y una familia a su lado,   para siempre.  Pero tampoco era tan  fuerte como para despertarla y decirle lo que  él estaba empezando  a sentir nuevamente por ella.

Morfeo: me querías tanto que dejaste que  destruyera tu corazón ,   __susurra en el joven de rodillas frente a la cama de la mujer,__     mi dulce Nemesis,   ¡Perdóname!..     __vuelve a susurrar el eterno con el rostro inclinado hacia abajo__

Nemesis Y Morfeo Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora