ella es tu esposa

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Daníel estaba encima de aquella mujer en su cama, sosteniendo su peso con sus brazos para no caer sobre la chica.

Nemesis: vas a besarme, o seguirás viéndome?,  __coqueteo la pelirroja__

El joven salió de su trance y bajo su cabeza, justo cuando hiban a juntarse en aquel beso salvaje, el toque de aquella puerta los interrumpió.

Daníel:  ¡hay y ahora que?,  __reniega el joven levantándose de la cama__

El chico camino hasta la puerta con paso apresurado para abrirla.

Daníel:  Melvin!, Que quieres?  __cuestiona el joven con desánimo__

Perdón  por molestarlo joven Daníel,   pero lor morfeo lo necesita abajo, dice que es hora de bailar el vals!,  __dice el sirviente__

Daníel:  No me jo..., ¡hay!, esta bien melvin,  ahora voy!,  __habla el chico mientras pasaba sus dedos sobre su frente__  Nemesis,  te molesta si me voy un momento?  __cuestiona el joven__

Nemesis: no, para nada!,   __dice la mujer incorporandose de la cama__

Aquel joven salió de la habitación dejando la puerta abierta,  Nemesis se había  bajado de la cama y se encontraba corrigiendo en un espejo de cuerpo completo su  maquillaje.

El portazo que aquella puerta dio,  dejando a entender que se había cerrado, no interrumpió  que la diosa siguiera corrigiendo el color en sus labios con sus dedos.

Nemesis:   No deverias estar abajo, melvin,  __la chica lo vio de reojo__  o deveria decir,  Morfeo?  __se dio la vuelta  para efectivamente encontrarse con aquel pelinegro vestido de blanco__  ven, vamos dame un abrazo morfeo!,  __bromeó la mujer con una risita__

Morfeo avanzó desde la entrada con paso apresurado, hasta donde se encontraba la mujer,
Cuando llegó sin meditar palabra alguna estapó sus labios con los de la mujer, colocó su mano izquierda sobre las caderas de Nemesis,  y su derecha sobre  su nuca para intensificar el agarre y evitar que la mujer quisiera safarse de lo que él estaba haciendo.

La pelirroja no intentó safarse del beso, de hecho lo disfruto,  se separaron hasta que sus pulmones pidieron por oxígeno.

Morfeo:  Que hacías aquí adentro con Daníel?,  __pregunta el joven evitando las  palabras de la mujer__

Nemesis:  ¡ha!,  hola morfeo como estas, yo bien, gracias por preguntar!,  __dice la mujer safandose  del agarre del joven__

Morfeo: hice una pregunta,  Nemesis!,  __vuelve a decir el pelinegro__  quiero una respuesta.

Nemesis no pudo contener soltar una enorme carcajada,  ante las palabras de aquel joven.

Nemesis: que no es evidente, hibamos a hacer el amor, claro si tu no hubieras llegado disfrazado de melvin, si no nos  hubieras interrumpido.  __contesta la mujer entre risas__

El pelinegro se volvió a acercar acortando la distancia,  entre el y la pelirroja,  aquella chica camino por inercia unos  pasos atrás tropezando en  la cama, para luego caer sobre ella.

Morfeo camino como un felino acechando a su presa, se inclino posicionándose encima de la mujer, que yacía  acostada sobre las suaves  sábanas,  morfeo sostuvo su peso colocando sus manos  a cada lado del rostro de la mujer.

Morfeo:  pues, que bueno que entre he interrumpi,  esa incoherencia,  __murmuró en tono frío aquel eterno__

El eterno, se inclino hacia el rostro de la joven y se abrió paso  entre los labios de la mujer, aquel beso cálido y suave fue recibido por la pelirroja, quien acomodo sus manos sobre el cabello negro de morfeo, haciendo leves jalones en el cabello lizo del hombre, aquel beso se fue tornando más violento y con placer,  el calor fue subiendo por ambos cuerpos en cada choque que aquellos labios  hacían.

La pelirroja tomó con más fuerza el cabello de morfeo inclinadolo aún más hacia su rostro,   aquel beso se había transformado  en un lapso para que se volviera a algo más intimo.

Nemesis:  vas a serle infiel a tu esposa,  el mismo día de su boda,  __murmuró la mujer y morfeo se apartó__  lo supuse!,  __aclaro la mujer levantándose de la cama__   a, por cierto, felicidades por tu nueva adquisición, ¡Ja!,  __mucito la pelirroja __

Morfeo:  a donde vas?,  __susurro el chico__

Nemesis: Tengo cosas más importantes que hacer que perder mi tiempo, contigo!,  __respondio la pelirroja  marchándose hacia la puerta__  ha, y te aconsejo que mantengas tus ojos puesto en esa, copia barata de mi, no vaya a ser que algún dia termine en, ¡En el más allá!.  __hablo entre risas__

La diosa roja desapercio de la habitación,  dejando a morfeo con más dudas que respuestas.  La tarde caía en la ensoñación y la noche se asomaba, el pelinegro regreso abajo donde encontró a Daníel muy entretenido hablando con Eliza,  los dioses aún hablaban como si nada.

La fiesta  paso muy rápido igual que la tarde, aquellos dioses se fueron yendo uno por uno, antes de retirarse se despedían  de la nueva reina de la ensoñación.

Como era costumbre tenían que consumar el matrimonio, esa noche, cosa que para ambos era un placer y algo que hiban a disfrutar.

Aquella pareja entró a la habitación sumidos en besos y caricias suaves,  morfeo deposito con suavidad a Eliza en la cama, para luego comenzar a desvestirla

Nemesis Y Morfeo Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora