Amantes

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Prevención contenido leve de lemon, cara de reconocimiento de inicio y fin (°///°)/

Amantes

La habitación era el único testigo del desenlace que había dentro, una joven pareja disfrutaba un momento donde solo eran ellos, donde se debían olvidar del mundo que los rodeaba, tenían que aprovechar su momento, luego de casi una semana sin verse, ahora podían estar juntos disfrutando su momento y demostrando cuanto se habían extrañado, los amantes no dejaban de besarse, de juntar sus cuerpos como si fuera uno, ambos al mirarse hubo un choque de miradas, azul contra esmeralda, ambos mirándose con devoción y amor, ese era su momento, ese era el lugar donde podían estar solos, y olvidarse de lo que les impedía que pudieran estar juntos.

 El chico hizo un último movimiento para luego caer sobre ella, tomo impulso con una mano para levantarse un poco para así poder admirarla, paso su otra mano por la cintura desnuda de la chica dándole una sonrisa tierna donde demostraba su amor por ella, y la sensación que le hacía sentir al estar a su lado.

-Me gustaría quedarme así- llevo la mano de su cintura a la cabellera rubia de la chica para acariciarla como si fuera una niña.

-A mí también, pero ya me tengo que ir Hipo- trato de alejarse, pero él le impidió aprisionándola entre sus brazos.

-Por favor Astrid, quédate conmigo, esta noche, sé que él no lo notara- trato de suplicar a su rubia, mientras besaba sus labios en una manera corta.

-Sabes que no lo hago por él- quiso encontrar alguna excusa para alejarlo, no porque no quisiera estar con el castaño, sino porque temía por ella, si seguían en ese estado no se resistirá ante él, pero pensar era algo que no podía porque Hipo besaba despacio y adoración el cuello de la rubia, mientras sus manos recorrían su cuerpo desnudo de una manera lenta y pasional.

-Él no te ama como yo lo hago- ella no creía eso, pero...- además él siempre te abandona, dime ¿Como un esposo puede hacer eso?- no espero una respuesta pues asalto sus labios, volviendo a olvidarse del mundo.

Volvieron a retornar a su juego de seducción, de la misma manera como lo hicieron al entrar a la habitación, volvieron amarse y demostrarse cuanto se habían hecho falta, fue mucho tiempo alejados para ellos, volvieron a ser uno. Hipo se acercó a la rubia mientras que le daba un dulce beso que poco a poco se fue volviendo más apasionado.

- Quiero volver a sentirte Hipo-cuando se alejaron un poco para respirar Astrid lo miraba de una manera intensa logrando que el castaño la mirara tiernamente, para luego proceder.

(°///°)/

Hipo beso su cuello con pasión, mientras que Astrid cerraba los ojos, recostando la cabeza hacia atrás, para disfrutar de su amor prohibido, en el momento de esa acción por parte de la rubia, el chico aprovecho y beso su pecho desnudo, rozando los labios contra su piel haciéndola temblar con cada tacto, Astrid puso sus manos en el hombro del Hipo para atraerla hacia ella, sus pechos ahora estaban piel con piel, ambos sintiendo los fuertes latidos de sus corazones por medio de sus caricias y besos apasionados, Hipo volvió a los labios de Astrid, para que sus bocas se puedan devoran mutuamente, mientras que sus cuerpos se entrelazan, rozando con suavidad entre jadeos y gemidos de pasión. Hipo la mira a los ojos, sintiendo su humedad sobre su entrepierna, sabía que Astrid volvía a estar lista para él, lista para aceptar su firmeza, aceptar todo ese amor. Él castaño la penetra llegando a lo más profundo de su ser logrando un grita levemente por parte de la chica, aunque más sonó como gemido, ella se sintió completa, se sintió llena de amor y pasión.

-Te... Amo...no lo... olvides- Musito ella en su oído con la voz entrecortada, por los gemidos, sus brazos rodean la espalda fuerte y sedosa de Hipo, mientras él se deslizaba dentro de ella una y otra vez, Astrid jadea sin cesar, sintiendo como el aliento poco a poco se le hace escaso, los labios de Hipo navegan entre su cuello, sus labios y sus senos, saboreando el dulce sabor de su piel, la rubia busca sus labios desesperada, en un intento de ahogar los gritos estruendosos que querían escapar de su boca, ella le rodea sus piernas alrededor de la cintura del castaño, queriendo sentirlo más profundo dentro de su alma, queriendo sentirse poseedora de todo su amor la dueña de sus deseos y sus sueños, sentirse completa, poder llegar hasta el cielo y olvidarse del mundo. Ser conducida a la cima de un éxtasis magistral por ese hombre apasionado que eleva su cuerpo al placer inimaginable, hasta que sentido la explosión de su cálido jugo llenando su ser de amor y pasión.

(°///°)/

Ambos amantes se encontraban acostados en la cama mientras que jugaban con sus manos, ambos se sentían cómodos al lado del otro, a pesar de los agotados que estaban, se encontraban muy felices por haber logrado escapar de sus rutinas, y por volver a estar juntos.

-Te extrañe ¿sabes?-mientras preguntaba Hipo escondía su rostro en el cuello de la chica- todos estos días sin ti, no fueron los mejores.

-Tú también me hiciste mucha falta- sonrió al sentir la respiración del chico en su cuello- pero es hora de volver a...

-Por favor Astrid solo un rato más- empezó a besar su cuello de una manera lenta, ella se dejó llevar por la sensación que sentía, Hipo se detuvo y la miro- ¿Me amas?

-Cómo puedes preguntar eso- Astrid lo miro molesta por tal pregunta- te amo demasiado para creerlo- ella le sonrió, se acercó al chico y lo beso.

-¿Dejarías a tu esposo, por mí?- pregunto cuando se alejaron unos centímetros para poder verse, al escuchar esa pregunta la sonrisa de Astrid se desvaneció.

-Hipo... sabes que te amo dejaría todo por ti, pero ¿y los niños? no puedo alejarlos de su padre, tú sabes que ellos son mi vida, y no pienso abandonarlos- Astrid lo miraba sería ante aquella respuesta- Además... tú tampoco dejarías a tus hijos por mi o ¿sí?

-Tienes razón ellos son un gran motor en mi vida- comento con una leve sonrisa- pero tú esposo sigue siendo un gran... eh ¿cuál sería la palabra?

-¿Un hijo de troll? ¿Idiota? ¿Tonto? ¿Cara de pescado? ¿Un gusano?- sonrió ante los insultos, porque muchas veces lo había usado cuando estaba molesta.

-Exacto, digo te abandona, no tiene tiempo para ti, te deja con los niños, y te dejo plantada en su aniversario, él no te merece.

-Pero lo amo- sonrió de una manera dulce ante aquella respuesta, se recostó en el hombro de Hipo y volver a jugar con sus manos- la que no te merece soy yo- ante su declaración el chico sonrió, el juego había terminado.

-Pero Astrid estos días te deje sola, no estuve en nuestro aniversario y...

-Fue por el trabajo, tu padre te necesitaba, además - se alejó un poco, para así poder mirarlo a los ojos- fue tu idea de hacer esto, te lo recuerdo.

-De alguna manera quería recompensar por dejarte sola

-Ya no pienses en eso- volvió acostarse en su regazo- además lo que importa es que ahora estas a mi lado- Ante aquella confesión el chico sonrió- pero hablo enserio Hipo tenemos que volver a la casa, no creo que Storm pueda con los tres niños.

-¿Tres niños?- la miro extrañado- si solo tenemos dos hijos.

-Si cuentas a Toothless son tres niños que cuidar- ante aquella respuesta Hipo sonrió, gracias a sus amigos pudieron pasar un momento a solas, su juego de amantes había terminado por ahora.

————

Bueno después de la anterior historia, donde bueno mate a Hipo nuevamente quise recompensar sus lágrimas, además que dudo que vuelva a matar a nuestro castaño favorito, ahora ¿Quién creyó que Astrid era infiel? Jajaja bueno por ahora eso es todo gracias por leer.

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