Contigo no

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Descripción: Dos personas, unidas por el destino, desarrollan una fuerte conexión inicial. Con el tiempo, las diferencias y suposiciones incorrectas y el cariño inicial se transforma en resentimiento.

Género: Drama, comedia

Protagonistas: Hiccup y Astrid

Contigo no

(...)

(...)

Una chica rubia corría por las calles de Berk con su saco beige en la mano, en busca de alguna cafetería y a unas casas encontró lo que tanto quería. Vio el local de Starbucks con un brillo a su alrededor, o quizás era porque ya el sol se estaba ocultando. Agradecida internamente a Dios, se sentía salvada. Abrió la puerta y fue donde se encontraba la barista, quien sonreía mientras entregaba un Capuchino.

-Hola -le habló a la barista-, ¿me podrías prestar la llave del baño, por favor?

- Lo siento, el baño solo es para clientes -respondió la chica sin quitar la sonrisa.

-Por favor, me enviaron de un lado a otro por unos papeles que tenía que entregar y yo...

- El baño solo es para clientes -le cortó la chica sin dejar de sonreír.

-Sabes que los locales no pueden prohibir la entrada a una persona para un servicio. -Vio que la chica no le hacía caso y tomaba un vaso de café.

- ¡Sol! -gritaba la barista- ¡Café para Sol!

- Bien, compraré -miró lo que había en el mostrador – Este Pan -agarró un Baguette.

- Tienes que hacer la cola para pagar -señaló una cola al lado de 20 personas.

- Esto debe ser una broma -la rubia se llevó la mano al rostro. Estaba frustrada, ahora tenía que buscar otra cafetería. No se dio cuenta de que había tenido un espectador todo este tiempo.

- ¡Amor! Pensé que no llegarías, justo voy a pedir -por alguna razón, la chica miró a la persona que hablaba. Viendo a un chico castaño de ojos verdes con traje de oficina, quien le sonreía. Volteó pensando que quizás su esposa estaba atrás de ella- ¿Quieres que pida lo de siempre? -ella volvió a verlo y seguía sin hablar- Aunque el café no te dejó dormir ayer – quizás el chico estaba loco. Él no dejaba de verla, ni de sonreírle.

- ¿Un té verde? – el castaño sonrió ante su respuesta.

- Me das un expreso, un té verde y... -miró a la rubia- el baguette. Lo comeremos en la cena cariño -el castaño estiró la mano para que la chica pudiera darle el producto, quien no dudó en pasárselo. El chico pagó el pedido- Me podrías dar la llave del baño, por favor. Mi esposa necesita ir.

- La chica de caja le extendió la llave, mientras la tomaba, la rubia se acercó al chico con una sonrisa tímida.

-Gracias -sujetó la llave- Esposo... -el chico sonrió ante ello.

-Hiccup Haddock, no tienes que agradecer. Es mi deber ayudar a mi esposa...

-Astrid -el chico sonrió y le acompañó a la entrada del servicio. Hiccup le extendió la mano- ¿Qué pasa?

-Te sujeto el saco para que puedas entrar tranquila, yo te espero aquí -la chica no lo dudó y le entregó la prenda con una sonrisa.

Entró al baño sin que Hiccup le quitara la mirada. Mientras que ella se lavaba las manos, llamó a su hermana para contarle todo lo sucedido.

- ¡Es un chico grandioso! ... Claro que no va a robarse mi saco... No sé si te ha pasado, pero al verlo sentí una electricidad que no sentí antes... ¡Claro que no estoy necesitada!... Bien, te llamo luego, sino pensará que me atasqué en el baño.

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