Ver como Joseph se despedía de su mascota, hinchó mi corazón.
Creo que me he vuelvo a enamorar de él.
Es como una renovación de votos, solo que, sin votos y nada más de mi parte.
- No puedo creer que alguien sea alérgico a tanta hermosura –digo con Josh a mi lado.
- Pues créelo, de no ser por ello estaríamos en otro lado haciendo otras cosas y no estaríamos de niñeros –añade sin mirarnos.
- Yo podía hacerlo sola –añado–. Podía venir por el caminando.
- ¿Quieres caminar? –inquiere y me mira de reojo.
- ¿Dónde? Ya estamos en tu auto –respondo tajante.
Él me mira por el retrovisor interior y puedo percibir que es su mirada maliciosa, seguidamente acelera y se desvía.
- ¿A dónde nos llevas? –inquiero.
- Querías caminar y bueno, tenemos un perro que cuidar. Si quieres puedo dejarte en la plaza con él, o acompañarlos y luego llevarte a tu casa. Como prefieras. Para mí es igual –alza sus hombros.
Caminar con Andrew ha de ser una pesadilla, de por si estar con él ya lo es –resoplo.
- Puedes dejarnos en casa de una vez –añado.
- Muy tarde –me mira nuevamente por el retrovisor–. Ya está hecho –sonríe, estaciona el auto y lo apaga–. Hemos llegado, amigo –mira a Josh y este ladra.
Se baja del auto y yo le miro con cara de pocos amigos.
Por suerte la plaza cuenta con varios árboles, pero justo hoy decidí colocarme una franelilla.
Frunzo los labios – Ahora me quemare –sobre pienso.
- Ven Joshi –dice mientras abre la puerta del auto y Josh baja emocionado, él toma la cadena y me mira–, ¿Qué esperas? –inquiere inmutable.
Maldigo por lo bajo y salgo del auto. Me acerco a ellos y empezamos a caminar.
- Creo que te quemaras un poco –señala mi hombro descubierto.
- Lo sé –entorno los ojos–. Por eso te dije que nos llevaras a casa de una vez –digo entre dientes.
Él se ríe y sigue caminando, me quedo inmóvil observando una roca y pienso en lanzarla pero conociéndolo puede hacer algo peor que eso y no quiero arriesgarme.
Se voltea para mirarme y su sonrisa es de satisfacción pura, él disfruta el verme molesta.
- Vaya –me mira por encima del hombro–. Sí que soy alto a tu lado –sonríe–, siempre me siento bajo junto a los chicos, pues apenas y les llevo una cabeza, pero a ti –sonríe ampliamente–, te llevo más de cuarenta centímetros –ladea la cabeza.
- Bien por ti –digo sin mirarle y le quito la cadena.
Josh se detiene para orinar un árbol.
- ¿Quieres un helado? –mira el puesto de helados–. Iré por uno, puedes esperarme aquí.
- Bien –lo miro apacible–, de fresa por favor.
- Fresa –dice en voz baja mientras se aleja. Lo observo mientras compra y regresa con dos helados de chocolate–, fresa no había –me entrega mi barquilla.
ESTÁS LEYENDO
Infalible
Teen FictionSiempre he considerado que enamorarse de alguien que te corresponda es prodigioso, porque enamorarse unilateralmente es algo tan común, y bueno, a mí también me pasa, no crean que soy parte de la excepción. Mi crush es inalcanzable y no precisament...
