Capítulo 39

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Una escritora muy famosa dijo ;

Judas demostró que no todo el que besa ama.

La leí en un fichero extraño de una celebridad, nunca la entendí perfectamente hasta ahora.

La mayoría de la gente que te falla son esas que dicen amarte hasta el final, los que juran lealtad y nunca fallarte.

Lo eh notado en estos días, semanas después de lo ocurrido, ninguno de los padres de Óscar y Mariana se han aparecido, simplemente siguen con sus vidas mientras sus hijos la pasan como pueden.

Ahora entiendo perfectamente sus actitudes aisladas, porque nunca han tenido a nadie como apoyo, siempre han sido ellos tres.

Hoy hace un mes de todo lo ocurrido, vale destacar que Alex y Óscar duraron un tiempo detenidos bajo investigación.

Alex nunca me había hablado de su padre. Se que está muerto porque sus acciones lo dicen todo y cuando lo homenajearon el día de la fiesta de gala.

Sin embargo ya lo entiendo todo, su padre el señor Grey, hizo cosas que arrastraron a su hijo con él, y allí en ese lugar Alexander casi muere.

A él no le importó dar su vida por mi. No lo pensó dos veces en ir a buscarme.

¿Como puede alguien que no tuvo a alguien que diera su vida por él, arriesgarse a morir por alguien que a penas conoce?

Quisiera saber esa respuesta, pero me miró a mí y se va la duda.

Entendí que la actitud de Alex de ser frío y calculador, esa actitud alejada y cerrada fue causa de él, de su padre. Que nunca estuvo para él, que solo importaba su trabajo y sus intereses.

Y me da pena pensar que al menos yo no tuve padres, pero él vivió toda su infancia como si nunca hubiera tenido. Que a pesar de que lo tenían todo, crecieron como yo, sin amor.

Alejo mis pensamientos, salgo de mi habitación y bajo las escaleras para sentarme en donde siempre, al lado de la ventana que da al jardín, para ver la puesta de sol, ya que son las 05:00 am.

Término de bajar el último escalón cuando veo una sombra sentada en el mueble.

Alexander.

Esta lejos con la mirada perdida mirando la nada.

Ambos estamos neutros con respecto a nuestros sentimientos, no hemos tocado el tema de la noche antes de mi secuestro, no hemos tenido la oportunidad de estar solos en casa y nos hemos mantenido al margen, cada quien en lo suyo.

Así que me giro para irme cuando el habla.

— No huyas.

Yo sonrío apenada.

— No estoy huyendo, solo quiero que tengas tú espacio.

Alex sonríe y me hace un gesto para que me siente a su lado. Y yo lo hago.

— No te eh pedido que me des espacio. — Responde acercándome a él, mientras abre un libro y se enfoca en una página en específico.

Así que termino por acomodarme en su pecho mientras él se aclara la garganta para empezar a leer.

Desde el primer momento en que compartimos sonrisas se clavó en mi memoria su mirada, — Me mira al completar la primera frase y yo sonrío encantada. — Yo experto en palabras y halagos le decía, buenos días, mientras tartamudeaba. Ella carita dulce y descarada notaba como mi voz temblaba, un día se acercó y me preguntó que era lo que me pasaba.

Alex hizo silencio así que pregunté — ¿Ya se acabó?

— No. — Me miró con una sonrisa mientras dijo las últimas palabras mirándome a los ojos fijamente. — Al ver esos ojos delante de mí, como brillaban, solo me quedo decir... Necesito buscar las palabras perfectas, para ser el primero en disfrutar de tu mirada cada mañana.

"Huellas De Amor"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora