★Alexander Grey★
No creo en los cuentos de hadas, mucho menos en los cuentos infantiles, pero eso no quita que crea en las hadas, porque ella es una, un hada, un ángel, no se.
La veo una y otra vez riendo a carcajadas con Sandra y Mariana y no se me ocurre mejor pasatiempo, no me canso de mirarla, podría quedarme así por horas.
El timbre de la puerta suena sacándome de mis pensamientos y luego es abierta por Tony quien le hace un señal a alguien del otro lado de la puerta.
Me pongo a la defensiva y lo miro con advertencia.
— Señor, hay una pareja de chicos que dicen que lo conocen, quieren pasar.
Lo miro extrañado.
Una pareja...
Me recuerda a alguien pero no sé a quién.
Tony vuelve a hablar.
— Dicen que traen achocolatado oh algo así dijo. — Tony me mira confundido.
Una sonrisa se me escapa enseguida. — Déjalos pasar, los conozco.
Enseguida escucho pasos y luego entran ellos.
Nico y Sheila.
— ¡Ya que la montaña no viene a Mahoma, Mahoma viene a la puta montaña! — Exclama Nico entrando a la puerta con su chica.
— Hermano. — Lo saludo.
Sheila me abraza con cariño y Nico me da una palmada.
— Un placer verte Alexander. — Saluda Sheila. — ¿Y Jessy?
— ¡JESSY! — Grita Nico. — ¡Traigo achocolatado!
Jessy aparece corriendo enseguida.
— ¡Nico!
Se le lanza encima y el la atrapa contento, ella le alborota el cabello mientras el sonríe abiertamente.
— Me alegra verte de nuevo querida alborotadora.
Ella sonríe y abraza a Sheila, pero está vez el abrazo es más largo.
— Te extrañé mucho, no te vuelvas a desaparecer así. — Habla Sheila entre sollozos. — No se qué haría si te pasara algo.
Su rostro se contrae en tristeza y su rostro tomó un color rojo, lágrimas bajaron por sus mejillas y a Jessy se le cristalizaron los ojos al verla así.
— Hey tranquila, ya estoy aquí. — Jessy la anima.
— Así es, está a salvo. Vengan vamos a la sala.
Los cuatro nos encaminamos a la sala. Óscar y Mariana aparecen junto a Sandra riéndose de algo y con una bandeja de té en la mano.
— Oh, tenemos invitados. — Habla Mariana sorprendida.
— Chicos ellos son Nico y Sheila.
— Es un placer conocerlos. — Saluda Óscar y Mariana solo mueve la mano hacia ellos.
— Chicos ellos son Mariana y Óscar, Mariana es una chica increíble creo que se llevarán bien. — Admito hacia Sheila.
— Un placer. — Saludan ambos.
— Y Óscar es un gran cómplice, ambos son mis mejores amigos. — Los miro a ambos. — Son mi familia.
Óscar y Mariana sonríen, pero Mariana empieza a llorar de la nada.
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"Huellas De Amor"
RomansaÉl es un hombre poderoso, frío, implacable y temido, capaz de destruir a su paso todo con su aura y su carácter. Ella es un desastre muy bien ordenado que se encontrará con el peor orden de su vida _ ¿Que haces? Dejo un dibujo en el vidrio empañad...
