Escucho el sonido de una aspiradora y una persona tarareando a lo lejos, intento abrir los ojos pero me los siento pesados, al igual que todo mi cuerpo.
Muevo mis brazos como puedo pero estoy muy cansada y todo duele, los abro despacio hasta acostumbrarme a la luz, reconociendo el lugar donde estoy.
Intento levantarme pero no puedo, pareciera como si un tren hubiera pasado por encima de mi, así que me muevo un poco cayéndome al suelo. Enseguida la puerta es abierta dejando ver en ella a Sandra.
— Jess, — Me agarra y me ayuda a levantarme mirándome preocupada. — ¿Como te sientes? ¿Te lastimaste?
—No Sandra ¿Que me pasó? Me siento muy mal, no tengo fuerzas para moverme y me siento caliente.
Sandra toca mi cuello midiendo la temperatura.
— Jess estás hirviendo ven vamos a llevarte a la ducha.
Me sostengo de ella y camino como puedo hasta llegar a la ducha y meterme bajo ella, el agua es graduada pero aún así, se siente fría contra mi cuerpo, me siento fatal, no creo haberme sentido así nunca. Pasan los segundos y siento poco a poco como mi cuerpo se alivia, pero mientras el agua corre por mi cuerpo las ganas de votar todo aumentan así que salgo de la ducha como puedo agarrada de Sandra que me sostiene mientras lo dejo todo salir.
Minutos después estaba en la cocina con una tasa de té en mis manos y Sandra cuidándome. No tengo idea de cómo llegué aquí, solo recuerdo ese lugar y todo lo demás es negro, no recuerdo nada.
— ¿Como me encontraron?
Mi mente vuelve al parque donde estaba, al lugar donde me llevó el chico y esos hombres agarrándome.
— El chico que te llevó. — La voz de Tony hace mirar a la puerta de la cocina.
Pongo mis manos en mi rostro frustrada y siento su mano en mi hombro. — No recuerdo nada.
— Lo importante es que estás aquí y estás bien, Jessy, las personas no son tan buenas como crees, por poco y no la cuentas.
Mantengo mi vista en el té, siento mucha pena de cómo pudo haberme encontrado o si esos chicos me tocaron.
— Ahora lo se.
— Ya, no la sermonees, bastante tuvo. — Regaña Sandra a Tony quien solo sonríe.
Sandra se sienta a mi lado y toma mi mano. — Jessy, quédate aquí con nosotros, Yo estaré para lo que necesites y Tony va a protegerte.
— Es que yo..
— No quiero volver a verte pasar por algo así de nuevo.
— No quiero ser una mantenida Sandra no me sentiría cómoda.
— Lo sé, por eso el señor Alex y yo estuvimos hablando sobre un entrenamiento para ti, que trabajes aquí desde casa, así tienes un salario y cubres tus gastos.
De alguna forma era un buen trato y ya no quería volver a pasar por nada malo, me enteré y de muy mala manera que afuera estoy en peligro, incluso más que aquí.
Creí que tal vez Alex no entendía nada del la vida y ahora se que quien no entendía era yo, me enteré de una forma muy horrible que el tenía razón, yo empeñada en dejar huellas y estar para todo el mundo y al final el mismo mundo termino enseñándome lo mierda que Alex dijo que era.
Me dejé llevar a la casa del lobo como una pendeja ingenua.
— Ahora termina tu té, tenemos que ir a tu chequeo, luego iremos a comprar algo de ropa y alguna cosas para ti.
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"Huellas De Amor"
RomanceÉl es un hombre poderoso, frío, implacable y temido, capaz de destruir a su paso todo con su aura y su carácter. Ella es un desastre muy bien ordenado que se encontrará con el peor orden de su vida _ ¿Que haces? Dejo un dibujo en el vidrio empañad...
