Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

Capítulo 44

9 0 0
                                        


Llegamos a casa más rápido de lo que esperé, Alex me mantuvo entretenida todo el trayecto contándome las locuras que hizo Óscar en la empresa sacándole de quicio. Me preparó té de manzanilla y flor de tilo para relajarme mientras me preparaba después de la inmensa ducha que me di.

Me sentía muy estresada.

Salimos de nuevo de casa sin decirme a donde me llevaría, cosa que empezó a ponerme más nerviosa todavía.

Seguimos hablando de todo, menos de lo que había pasado hoy. Y eso me hacía sentir mejor, porque no estaba lista para hablar de ello y él lo sabía.

No me dormí en todo el trayecto y lo agradecía, lo menos que quería era tener pesadillas, me mantuve sumida en mis pensamientos por unos minutos en donde noté que el coche se detuvo, levante la vista al frente encontrándome con el lugar donde nos conocimos; el café de Nico.

Le mantuve la mirada unos minutos en los que él me sonrió y salió del coche, me abrió la puerta tomándome de la mano para guiarme.

El local se veía cerrado, las luces apagadas y los parqueos vacíos eran la señal, pero aún así Alex continuó la caminata hacia la puerta, empujándola para qué pasara.

En cuanto puse un pie fuera del umbral de la puerta las luces se encendieron.

- ¡SORPRESA!

Me sobresalté asombrada y con el corazón en la garganta.

Me giré hacia Alex sorprendida y volví a mirar al frente grabando todo en mi mente.

El lugar decorado con globos blancos y dorados daban realce a mi nombre junto a una palabra en especial.

"Feliz cumpleaños Jessy"

- ¡Feliz cumpleaños!

Y esas palabras fueron el detonante para romper a llorar como una estúpida. Me giré hacia Alex y lanzándome a sus brazos que me envolvieron con fuerza.

- Feliz cumpleaños princesa. - Su voz rozó mi mejilla dándome un beso ahí, lleno de cariño.

Me separé de él y volví mi vista a todos.
Los señores Thompson junto a Taisha, Óscar, Mariana, Sheila, incluso Tony y Sandra con gorritos en la cabeza y junto a ellos un enorme biscocho.

Me reí y lloré sin poder controlar mis emociones.

Taisha se acercó y me abrazó, luego se separó de mí y me tocó la temperatura.

- Amiga ¿Estás bien? Estás muy sensible hoy. - Expresó con preocupación.

Yo negué rápidamente aún sin poder articular ninguna palabra.

- A tenido un día con demasiadas emociones. - Contestó Alex por mi.

Yo asentí señalando a Alex para confirmar sus palabras. Volví a abrazarla empezando a llorar de nuevo como una magdalena, escuché risas suaves a mi lado y luego empecé a sentir caricias y mimos en mi pelo.

Taisha se separó de mí y me miró a los ojos.

- Un día mientras estábamos mirando las estrellas en el tejado del recinto, - Recordó sonriéndome. - Dijiste que al salir de aquí querías encontrar a alguien que fuera capaz de sorprenderte el día de tu cumpleaños, porque sería el primero de una vida de verdad.

Yo asentí sin dejar de llorar.

- Y me contestaste que seguro que serías esa persona. - El habla casi no me salía, sentía que estaba ya un poco agripada, pero en ese momento no me importó, no importaba nada más. - Lo recordaste, cumpliste tu promesa.

"Huellas De Amor"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora