Jess despierta.
Escucho a lo lejos, me acomodo mejor y me vuelvo a rendir pero de nuevo escucho la misma voz.
Jess
¡Jess!
— ¡JESSY!
Me espanto y me levanto chocando con algo mientras escucho risas a mi lado.
— Ve señor Alex, le dije que se despertaría.
Me giro aun en el auto y entonces me doy cuenta que me quedé dormida en el auto, ¡Que pena! Me imagino las horas que tenían llamándome.
— Lo siento, me dormí. — Me disculpo.
— No se preocupe señorita, vamos salga.
— Tony llévala a una de las habitaciones de arriba yo iré a resolver algo. — Escucho la voz de Alex pero ni siquiera puedo verlo.
— ¿A donde fue?
— Dijo que resolvería algo antes de entrar.
Tony me ayuda a salir del auto para luego darle las llaves a otro hombre, quien se lleva el auto. Decido echar un vistazo a la enorme casa frente a mi, debe tener algunos tres o cuatro pisos y ni siquiera voy a mencionar que parece una de esas mansiones de películas.
Tony abre la puerta y me invita a pasar y al dar un paso al frente dudo de si realmente estoy haciendo bien en venir aquí con Alex, y que debería irme al internado pero el olor a algo delicioso nubla mi mente.
— ¡Dios que olor! — Exclama Tony caminando hacia la cocina, yo lo sigo.
En ella está una señora con una gran sonrisa, como si estuviera esperando esa reacción de Tony pero al verme su rostro cambia a confusión total.
— Ah, si, Sandra ella es Jess, invitada de Alex.
— Oh, disculpa linda, bienvenida a casa, espero te sientas cómoda ¿Quieres probar? Siento que lo falta algo.
— Claro, vamos a ver qué tal — Tomo un poco de la zarza que tiene el marisco y lo pruebo. — Sandra, esto está increíble, definitivamente es lo mejor que eh probado.
— Me alegra que te haya gustado Jess.
— La primera impresión es lo que cuanta dice Sandra siempre. — Comenta Tony y yo río por lo bajo.
— Y tiene toda la razón.
— Bien señorita, vamos a llevarla a su habitación, para que se instale y descanse.
Subimos las escaleras y ya en mi habitación Tony se despide, la decoración es muy sencilla pero elegante, dejo mi mochila en un mueble al lado de mi cama y observo por un rato la habitación, entro al baño y me doy una ducha para descansar, mañana sería un día un poco extraño.
#
La mañana llegó como si la estuvieran empujando con un tren de esos veloces, no pegué un ojo en toda la noche, la escena de la pensión se repetía una y otra vez en mi mente, así que me levanto y me ducho para bajar a desayunar y alivianar está carga un poco.
Me pongo algo de lo que traje en mi mochila. Necesitaba hablar con Sol Ana lo antes posible, podría estar preocupada, no se que le diré cuando la vea, tampoco se que pasará con la pensión o si me están buscando, solo se que no dormí en la calle y que al menos me siento un poco mejor que anoche.
Al bajar Alexander está en la cocina hablando con Tony y al verme ambos guardan silencio.
— Buenos días señorita Jessy.
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"Huellas De Amor"
RomanceÉl es un hombre poderoso, frío, implacable y temido, capaz de destruir a su paso todo con su aura y su carácter. Ella es un desastre muy bien ordenado que se encontrará con el peor orden de su vida _ ¿Que haces? Dejo un dibujo en el vidrio empañad...
