Capítulo 21

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Rosé's POV

La semana transcurrió muy rápido para mi gusto, cada día que pasaba sentía que mi vida se iba desperdiciando de una forma repugnante. Despertaba, trabajaba, pensaba de más y volvía a dormir. Bajé a la sala, era un sábado lluvioso y frío, pero de alguna manera me sentía más tranquila que otros días, miré la ventana empañada, mientras tomaba una taza de café y cerraba los ojos al mismo tiempo que olía las notas dulces de la canela.

–A veces no es tan terrible, supongo...

Había recibido algunos mensajes de Jisoo, había dejado su identificador en la mesa de noche el día que me quedé dormida mientras veíamos "solo el cielo lo sabe" de Douglas Sirk y también algunos mensajes de Nana, mandándome fotos vergonzosas de Lisa, sonreí un momento.

–Tal vez debería salir un poco más.–Pensé.

A pesar de la tristeza que me inundaba todos los días no quería morir triste, no quería que los flashbacks de mi cabeza en mis últimos momentos de vida fueran así de grises. Deseaba lo que muchos tenían, aunque no me faltaba nada, tampoco sentía que tuviera todo.

Me levanté un poco obligada y tomé las llaves del coche. Puedo manejar unas cuadras, no creo que pase a más.–Pensé. No tenía sombrilla por lo que solo me coloqué un impermeable negro y aceleré el paso hasta subir en el auto negro.

–Bien.–Dije cuando coloqué la llave en la entrada, levanté la vista y ni siquiera lo pensé tanto cuando comencé a desconocer lo que hacía, una bruma emocional comenzó a aparecer y sentí como se cerraba mi garganta, empecé a ventilar cada vez más rápido, mis ojos comenzaron a nublarse, las lágrimas caían con desesperación y comencé a mirar a todos lados hasta que bajé la mirada.

–Por favor.–Me pedía a mí misma tratando de calmar mis emociones. Coloqué mi cabeza en el volante aún sin poder parar cuando alcé la mirada, era Jisoo, viéndome totalmente pálida frente al auto.

Movió su mano hacia arriba mientras daba un respiro profundo.

Respira...–Leí sus labios y veía su mano subir y bajar tratando de coordinarse con mi respiración.

Empecé a respirar un poco más y lo intenté más y más.

–Rosé, crees que puedas...?–Preguntó frente a la ventana. Abrí el auto con dificultad y ella rápidamente abrió la puerta del conductor. Estaba totalmente empapada pero aún no lograba moverme.

Tomó la palanca del asiento moviéndolo hacia atrás hasta que topó con el límite.

–Sigue.–Dijo viéndome directamente sin tocarme mientras se acomodaba en el pequeño espacio entre el volante y yo.–Respira.–Dijo acercándose un poco más.

Seguimos así, sin darnos cuenta del tiempo, una y otra vez hasta que por fin pude articular dos palabras.

–Estás empapada.–Le dije después de un largo silencio.

–¿Querías ir a algún sitio?–Negué.–Entonces vamos a casa.

Abrió la puerta y me ayudó a bajar, no había salido como pensaba.

Entre ratos Jisoo me miraba un poco preocupada pero sin cuestionarme y le agradecía eso.

–Dejaste tu identificador en la mesa.–Dije recostándome en el sillón y apuntando hacia el cuarto.

–Sí, venía por el porque no me dejaron pasar, ¿puedes creerlo?–Me sonrío mientras se secaba el cabello con la toalla, miré su ropa y ofrecí una disculpa con la mirada.–¿Esto?–Dijo mientras se miraba la ropa.–No te preocupes, es tecnología anti fluidos.

Sonreí un momento mientras le ofrecí mi secadora y ropa nueva.

–Perdón por demorarte, seguro te están esperando, aunque agradezco que hayas aparecido.–Jisoo salió del cuarto, se acercó a mí con una manta verde y me arropó.

–Quiero que sepas que...–Decía mientras acomodaba las almohadas detrás de mi cabeza.–Las cosas mejorarán. Aunque ahora no lo sientas así, creo que dentro de ti hay alguna razón que te hace levantarte todas las mañanas y también creo que hay una razón que te hizo subir al auto, aunque no sientas que fue exitoso, para mí creo que solo demostró las ganas que tienes a veces de cambiar las cosas.–Colocó su mano en mi muñeca.–Puedo acompañarte siempre que quieras.–Sonrió mientras me acomodaba los pequeños mechones de cabello que salían de mi cabeza.

–Jisoo, ¿te puedes quedar un poco más?–Pregunté y asintió.

–Ya me inventaré algo.–Dijo acomodándose en el suelo junto al sillón. Agradecía que respetara mi espacio, sabía que me costaban ese tipo de interacciones porque las evitaba siempre, a toda costa.

Pasaron algunos minutos cuando desperté, abrí los ojos, un tanto pesados de llorar y miré a Jisoo.

–Buenos días.–Jisoo se acercó a mí mientras se acomodaba la pijama que ya se encontraba seca.–Me tengo que ir pero, mira. Para ti.

Jisoo me entregó un pequeño aparato negro, con unos botones extraños y una pantalla muy pequeña.

–Cuando me necesites pulsa estos botones.–Me enseñó cómo usarlo.–Recibiré el mensaje y vendré lo más rápido posible, ¿si? Es como un walkie talkie pero más pequeño.

Asentí mientras tomaba sus cosas, sus llaves y se dirigía a la puerta un poco apresurada.

–Jisoo.–Llamé, antes de que saliera.–Gracias por acobijarme.–Ella se detuvo y sonrió antes de salir, me volví a acurrucar, cansada de sentirme así y pensando mil cosas hasta que después de luchar unos minutos con mi cabeza lentamente se apagó, quedándome completamente dormida.

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⏰ Última actualización: Mar 25, 2024 ⏰

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angel [Jenlisa]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora