16. Starfish Mall, 2010

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           Tan pronto los tres jóvenes pusieron un pie en Valentino, Arlene se enamoró perdidamente de un vestido vaporoso color arena con un moño al frente.

           	Tan pronto los tres jóvenes pusieron un pie en Valentino, Arlene se enamoró perdidamente de un vestido vaporoso color arena con un moño al frente

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         -¿De verdad?- Jolene hizo gestos otra vez-. Amiga, tienes cabello castaño y ojos avellana; con ese color lo único que vas a lograr va a ser verte uniforme. ¿Y luego con ese moño al frente? Arlene, con tu cuerpo y tu silueta vas a parecer un pastel... de avellana.


           -Las características físicas de una persona no tienen por qué evitar que use cierto color- terció Freddy-. El maquillaje y los accesorios que use Arlene pueden quitarle la uniformidad a su atuendo—que de hecho, no va a ser uniforme del todo, puesto que este vestido va a ir con las espectaculares sandalias Versace.


           -¿Vas a combinar ese tono con el metálico de las sandalias? Ay no, discrepo totalmente. ¡Deberías buscar otro vestido!- insistió Jolene.


           -¡Tú pruébatelo, honey! ¡Mírate en el espejo y decide cómo vas a combinarlo!


           -¡Que no!


           -¡Que sí!


           La heredera McLauren suspiró con fastidio. No quería otra escenita con sus amigos, así que se escurrió al primer probador que vio en cuanto pudo. Aun así podía escuchar como su amiga le gritaba a Freddy que él ni siquiera había estado invitado al centro comercial y como Freddy protestaba...


           Fue ahí cuando la joven se detuvo. El cierre del vestido no le subía.


           -¿A qué probador se fue Arlene?


           Las voces de sus amigos se escuchaban justamente fuera del probador en el que la chica estaba. Jolene había sido la que había hablado.


           -No la vi... ¿pero para qué quieres saberlo?


           -La verdad, prefiero ir a encerrarme con ella que estar aquí esperándola y aguantándote. ¡Además de trabestia, eres un lamebotas!


           -Bueno, ¡tú ya hasta me levantas falsos! ¡Al menos cuando te digo perra cazafortunas todos sabemos que es cierto!


           -Pero por supuesto que eres un lamebotas- la voz de Jolene era acusadora-. ¡No haces más que mentirle a Arlene, diciéndole que se ve bien con cosas con las cuales obviamente no se ve bien!

           -Pues a mí me parece que ese vestido se le vería increíble...


           -No cabe duda de que estás más ciego que Peter- interrumpió la rubia-. ¿No ves que claramente no va a entrar en el vestido? Mira, yo soy su mejor amiga y la conozco muy bien; es más, ya hasta conozco a Peter y sé lo que le gusta de Arlene. ¿Acaso tú sabes eso? No, ¿verdad? Yo sólo estoy intentando proteger a mi amiga, ¡y sé que a ella le hace sentir mal el tema de su peso y su cuerpo!

Arlene ManiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora