Max
—Sí mamá, estamos bien. No te preocupes.
—¿Pasar tanto tiempo con Penelope o tus sobrinos no te dio un poco de instinto paternal? Deberías saber que por más que me digas que estás bien, me voy a preocupar y voy a insistir.
Ok, mi mamá definitivamente se hallaba en una misión de resguardarnos. Desde que hablamos luego del Gran Premio de Bélgica, se volvió protectora conmigo y con Charles. Según ella es porque nos tiene lejos y no puede acompañarnos tanto como le gustaría.
Distinto es el caso de Pascale. Charles me contó como fue su confesión y me alegró mucho que haya sido tan tranquilo para él. Hasta que regresé a Mónaco y tuve la noticia de que tendría una cena en la casa Leclerc. Si bien ya los conocía desde lejos, fue la primera vez que dialogué tan abiertamente con ellos y fue entretenido. Ahora cenamos cada vez que podemos allí y no me quejo. Pascale cocina delicioso.
—Mamá el viaje irá bien, te lo juro —me detuve en medio de la sala para agacharme y acariciar a Jimmy quien chocó mi pierna con su cabeza buscando cariño —. Pasaré el tiempo suficiente con papá y no sospechará nada. Además de que habrá una fiesta allí y muchos de mis amigos estarán. Si no te sientes tranquila puedo llamarte a cierta hora.
—Te lo agradecería —dijo con un dejó de preocupación —. Lamento no poder ir. Podría defenderte si algo sucede.
—Mamá...
—Ya sabes lo que opino que sería mejor para ustedes. Pero es la elección de ambos seguir y entonces los apoyaré lo más que pueda.
—Gracias mamá —sonrío. Entiendo por qué preferiría que Charles y yo terminemos con todo, pero me alegra que no oponga resistencia y sea sincera —. Luego de Monza, iremos a visitarte.
Extendemos la conversación unos instantes mas hasta que le aviso que debo preparar la casa para recibir a Charles y a Lando. Me recuerda que la llame y lo mucho que me ama y cortó la comunicación dejándome oficialmente solo. Esta vez me enfrentaría directamente a mi padre en su territorio. Porque no importa cuánto considere a Países Bajos como mi casa, seguía siendo su guarida.
Realmente tenía miedo de lo que sea que fuera a ocurrir con él allí.
***
Veo a Charles celebrar y se lo merece. Podrá ser solo la pole, pero para él es la esperanza de ganar una carrera. Una vez leí que si "tan amigos somos, podría dejarlo ganar". No sólo eso iba contra mí, sino que él me mataría. Así que por el momento que se conforme con la pole porque no me voy a dejar vencer
Lo veo saludar a Lewis, quien consiguió el tercer lugar en la parrilla de mañana, y me acerco yo a felicitarlo con un apretón de mano luego de dejar mi casco en la mesa.
—Gran trabajo —le digo soltándolo para sacarme la balaclava —. De verdad no pude alcanzarte esta vez.
—Pero casi lo lograste —toma un poco de agua de la botella que tenía en su mesa —. Que gran logro, sacarle la pole a Max Verstappen en su carrera de casa.
—Ja ja, recuerda que salgo segundo mañana.
Reímos mientras caminamos en dirección a la balanza donde Hamilton ya se encontraba esperándonos para sumarse a la conversación. Debería estar molesto por no conseguir la pole, pero estoy seguro que Charles luchó tanto como yo para conseguirla. Digo, no pude alcanzarlo por más que no cometí errores en mi última vuelta rápida. Los tres nos acercamos a dar nuestra entrevista donde prometo a la gente que mañana ganaría y nos sacamos la foto grupal.
Todo parecía ir bien hasta que llego al garaje de mi equipo y veo el rostro serio de mi papá. Y está bien, él no sonríe, pero conocía esa cara. Automáticamente perdí el buen humor que tenía, emulándolo. Con un asentimiento, me guió a una esquina que estaba vacía.
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Que Sea Un Secreto
Hayran KurguEnemigos en la infancia. Rivales amistosos de adultos. Pero no podían negar que había algo más allí. Max Verstappen y Charles Leclerc aprendieron a llevarse bien hasta llegar al punto de convertirse en confidentes, en la primera persona que el otro...
