159- Vida nueva, amor nuevo -159

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(basada en la película "culpa mía")

Cuando papá nos abandonó a mí y a mi mamá, nos fuimos a vivir a una casa mucho más chica juntos.

Pero años después, cuando yo cumplí 17, ella se casó con un hombre.

Un hombre que nos invitó a vivir a su casa.

"Casa" es muy poco para lo que tenía ese hombre.

Casota, mansión, ciudad. No era una casa normal.

INMENSA y obviamente hermosa. Moderna, con pileta, con vista al mar, TODO.

Y me enteré de que a partir de ese momento tenía un hermanastro.

Hermanastro que desde el momento uno supe que tipo de persona era.

...

Estaba anonadado con la grandeza y belleza de la casa. Me dirijeron a la que llamaron "mi nueva habitación".

No podía ser más perfecta.

Pero sentía que era demasiado para mí. No me siento tan cómodo en un lugar tan moderno y caro. No me siento en casa. Siento que estoy ocupando espacio.

Abrí la heladera para buscar algo de tomar. Pero de repente se cerró.

Me asusté y exclamé:

—¡Ay!

Miré y me di cuenta de todo. Era él, mi nuevo hermanastro.

—¿Vos debes ser el pibito hijo de la mujer de mi papá, no?

Levanté una ceja.

—¿Vos debes ser el pibito hijo del marido de mi mamá, no?— Pregunté.

Él me miró y sonrió de lado de una forma poco sincera. Apoyó un brazo en la heladera. Quiso crear una pose "canchera".

—Me imagino que sabes mi nombre, rey.

Solté una risa cruzado de brazos.

—¿Sos famoso o algo así? Espera… ¿Estoy hablando con daddy Yankee? No lo puedo creer.— Hablé con ironía.

Él fingió reír.

—Sos muy poco gracioso. Bueno, ahora que me dejas hablar… me llamo Tiago, y vos debes ser Mauro.

Tiago… Tiago el ser más creído del mundo.

Y miren que ya me di cuenta y hablamos literalmente DOS oraciones.

Asentí con un gesto totalmente irónico: quería demostrarle que me importaba dos huevos su nombre.

—Sí.— Me encogí de hombros. —Tiago, ¿Me dejas seguir con lo que estaba haciendo?

Él sonrió.

—Sí rey, disculpa pero siempre me presento así.— Se apartó de la heladera.

Reí.

—Estás salido de una película.

—¿Eso lo decís porque estoy re bueno?

Lo miré frunciendo el ceño.

—Claramente no.

Claramente es el pibe más fachero que vi alguna vez en mi vida.

Hizo puchero y quise pegarle una piña del cringe que me dió.

—Que ridículo.— Dije.

—Se, se, me lo suelen decir.

Reí mirándolo.

One shoots LitiagoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora