164- Presentación fallida (2) -164

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Estaba tan contento de la charla que tuvimos con Mau anoche, fue tan especial.
Haberme podido confesar por fin me había liberado completamente.
Ahora solo me quedaba jugarmela por él.
Por eso esperé a que llegue Belu a casa y así poder charlar las cosas lo mejor posible.

—Hola mi amor.— Me dice con calma y me da un beso.

—Hola amor, ¿cómo estás?— Cierro la puerta y caminamos hacia el comedor.

—Todo bien, vengo de lo de Tuli.

—¿Ah si? ¿Y cuenta algo interesante?— Me senté en una silla intrigado.

Ella copió mi acción sentandose en la punta de la mesa.

—Sí… me contó que anduvieron peleados porque ella pensaba que Mauro se estaba cogiendo a otra.

Asentí.

—Y… ¿entonces?— Presioné mis labios con nervios.

—Nada, dijo que él le pidió de charlar y ahora están más bien que nunca, se le nota en la cara.

¿Cómo dijo?

—¿Bien? ¿están juntos?

—Sí amor, juntitos.

Me quedé pensando. ¿Ese era el tiempo que Mauro necesitaba? ¿o se había rendido y decidió tomar el camino fácil? O quizás realmente no sentía nada por mí, quizás se confundió o yo lo hice confundir.

Me sentí una persona totalmente ridícula.

—¿Al final la gorreó?— Pregunté como para hacerme el pelotudo, pero en realidad tenía unas ganas de matarme increíbles.

Ella negó. —Nop, él le juró que no.

—Ah.

—¿Vos me querías decir algo?

La miro. No, no tiene sentido.

—No mi amor.— Negué.

Asiente con una sonrisa.

—Hoy a la noche vamos a la casa de la tuli a comer.

Fruncí el ceño.

—¿Hace falta?

—¿No querés? Nos están invitando…

—No tengo muchas ganas amor…

—Ay pero yo sí Tiaguito, hace mucho que no nos juntamos los cuatro. Porfi dale, un ratito no más.

Tuve que terminar accediendo.
La verdad no tenía muchas ganas de ver a Mauro después de todo.

Fui con mi mejor cara de culo y lastimosamente mi mejor outfit, fui demasiado fachero y no era mi idea.

—Buenas.— Dije saludando a la petisa insoportable que me banco solo para quedar bien con mi novia.

—¡Hola torre!— ¿Se creía graciosa, en serio?

Entré ví a Mauro poniendo música en la tele. Rápidamente le saqué la mirada cuando él me miró.
Le dije algo a Belén para disimular mi humor y mis pocas ganas de verlo y hablar.
Lógicamente lo tuve que saludar y fingir que todo estaba bien.

Había pasado lo mismo que la primera vez, las chicas fueron a la cocina a lavar las cosas y charlar dejándonos solos.

Entre nosotros se había formando un silencio muy incómodo del cual tenía ganas de irme a la mierda, entonces me puse de pie con intención de caminar a la cocina, pero él me frenó.

One shoots LitiagoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora