narra Mauro.
Hoy papá traerá a casa a su nueva novia. Él me comentó que la mujer tiene un hijo de 18 años. No me parece lo mejor encamarse con una madre divorciada, me parece lo más pelotudo que podrías hacer. No hay forma de que esos amores terminen bien.
Y acá estoy yo, sigo viviendo en lo de mi papá con 17. Es gracioso pensar que con tan solo 8 años decía que para esta edad ya estaría viviendo solo en mi casa, eso resultó más difícil de lo que mi yo de niño imaginó. Idiota.
Cristian y yo sentados en el sillón del living, cada uno metido en su celular sonando un partido de fútbol de fondo desde el televisor. Los odio, prefiero jugar a la pelota con mis amigos que verlo con un tipo el cual no cierra el orto ni un puto segundo.
El timbre sonó, logrando que papá se ponga de pie con una sonrisa, se nota que esa mujer realmente lo hace feliz, es lo único por lo cual no me niego a que esa mujer y ese chico se queden a vivir acá, conmigo y papá.
-¡amor!- se dijeron ambos, yo seguía dándole la espalda a la puerta, mirando mi celu. No soy alguien irrespetuoso, obvio que saludaría.
-él es mi hijo, amor. Espero que se lleven muy bien- habló la mujer.
-Tiago me llamo- guau, que voz tan grave para tener solo 18.
-un gusto Tiago, estoy seguro de que nos vamos a llevar re piola- habló Cristian. Si les digo que se notó de acá a millones de cuadras que habló así solo para caerle bien, ¿opinan igual? -pasen, su nueva casa-
La puerta fue cerrada y ruidos de valijas se escucharon.
-él es mi hijo, Clari- eso me obligó a dar media vuelta.
Bueno, papá no tenía exactamente un mal gusto con las mujeres. Era realmente muy linda, rubia teñida. Eso era muy obvio. Tenía una altura apenas diferente a la de Cristian, quizá 1,69 unos 11 centímetros más baja. Buen cuerpo. Ojos oscuros pero no demasiado. Una sonrisa que parece dulce y sincera, una nariz poco perfecta y un terrible gusto en la moda.
Luego estaba el hijo.
Desde cuándo un ser humano puede ser TAN caliente? no sé. Pero ese pibe expresaba calor, calentura. Musculoso pero no al punto de decir "este va todos los días al gym". Era alto, más que su madre, pero no superaba el metro ochenta de mi viejo, más bien parecido a mí, pero sin duda unos pares de centímetros más alto. Su cabello era negro con unas pocas mechas color chocolate. Sus ojos eran prácticamente negros, logrando que haya una muy buena combinación con su pelo, el cual tenía un corte particular, corte casco, pero sin duda es para él. Sus labios son extrañamente gordos y gruesos, combinan muy bien con sus cachetes y su piel, tan solo de verla me imaginaba lo suave que sería al tacto.
-¡Mauro! saluda bobo!- mi papá me sacó de mis pensamientos, me estremecí al darme cuenta de que realmente estuve varios segundos mirando al chico, me sentí un tonto.
-perdón. Estaba pensando en otra cosa pa. Hola Clara- me obligué a levantarme y acercarme a ella. La saludé con un beso en la mejilla.
-no te hagas problema, todos somos así- habló ella mientras me saludó, rió y pensé que su intención era parecer dulce. No sé porqué, pero sonó DEMASIADO falsa.
-él es mi hijo Maurito. Tiago-
Apreté la palma de mi mano con mis dedos por el apodo que utilizó. ¿qué no era lógico que la acababa de conocer?
-hola- dije comenzando a mirarlo, su piel se veía mil veces más suave de cerca.
-hola, ¿Mauro, no?- dijo con voz grave y sin hacer algún gesto importante, casi ni movió su cara.
-si- dije
Todo se volvió algo incómodo.
-¡se acerca la hora de comer! ¿quieren algo en particular?- mi papá rompió el hielo. Pensar en que tengo que vivir más de una hora con esas dos personas me ponía los pelos de punta, esto recién arrancaba, tengo que bancar a mi viejo, está enamorado.
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One shoots Litiago
RomanceMomentos randoms que se me ocurren de mi ship fav<3 Si se te ocurre alguna escribime, la hago y te doy créditos obvio.
