Estoy al filo del día siguiente. Faltan cinco minutos para las 12. Eso me recuerda a la cuenta regresiva de año nuevo, y esa cancioncilla de Ana Torroja, clásica del fin de año. Me pregunto quién seré, o quién estaré siendo para el final de este. ¿Dónde estaré? ¿A quién conoceré? ¿Me moriré?
Rosa nos mandó hoy a Junio y a mí a la nopalera. Me puse unos guantes que tenían espinas en el interior (me los dio la vieja). Aún siento una que otra astilla clavada.
Hay mucho que decir acerca de Junio. Es una persona que puede ser extraordinariamente silenciosa. Su pelo huele a naranja, pero su piel de aceituna, a sudor. Tiene una cicatriz en el dedo pulgar. Cuando le pregunté por ella, me dijo que un día se rasgó tratando de subir un árbol. Le gusta cantar "pero no mucho". Tiene un gato que le rehuye, y pez dorado "gordo y feo", llamado Cambocha.
Nada de esto me lo dijo por voluntad propia, tuve que insistir, necesitaba saber por qué Junio tiene una tormenta, y por qué ninguno logramos salir de ella. ¿Es acaso el gato? ¿El pez? ¿Tendrá que ver con que no le gusta el olor de su pelo? ¿De su piel? ¿Qué es, Junio? ¿Qué te tiene en una tormenta de junio?
ESTÁS LEYENDO
Junio |EN EDICIÓN
Short StoryOliver no puede decidirse por una carrera universitaria aún. No tiene ni idea de qué es lo que hará con su vida después del verano, después de junio. Hartos de su indecisión, sus padres deciden mandarlo lejos, a la granja de la rezongona tía soltero...
