VII: Mood espías

179 13 1
                                        

Llegamos a donde está el coche de Dam. Estamos en el parking de un centro comercial, nada raro al menos. Aparcamos lo más apartado posible el coche para que Damiano no lo vea ya que supongo que lo reconocería. Al bajar le vemos pasar con el coche. Por suerte creo que no nos vió.

Disimuladamente seguimos su coche hasta que lo vemos aparcar. Nos quedamos detrás de una furgoneta, medio escondidas.

-Hola chicas.

-¡Ah!- gritamos a la vez mientras nos giramos a ver quien nos habla. Vemos a a Giorgia, que casualidad.

-Ay holaa- le digo mientras la abrazo-. No te veía desde hace mucho.

-Es verdad, te echaba de menos- me habla mientras abraza a Vic- ¿Que hacéis aquí?

-Em..- dice Vic mientras intenta pensar una excusa.

-Venimos a por un regalo- Añado salvando la situación porque obviamente no le iba a decir que estábamos espiando a Damiano.

-Ah que bien ¿para quien es?- pregunta la pelinegra guardando sus llaves del coche en el bolso.

-Para..

-Thomas- digo otra vez salvando la situación-. Últimamente está con los ánimos un poco bajos.

-Uh pobre espero que esté bien, bueno que lo estéis todos.

-Si lo estamos tranqui- añade Vic ya que no ha dicho casi nada en toda la conversación- ¿Y tú que haces aqui Giorgia? Si es que no te molesta que pregunte.

-No, no me molesta. La verdad he quedado con Damiano ¿No os lo dijo?

Mi boca se abre de par en par, no me molesta que quede con ella obviamente, pero si no estuviera pasando nada raro no me mentiría. Aquí algo huele mal.

Sigo sin decir nada, desvío la mirada hacia cualquier otro lugar. No se ni que pensar.

-No, no nos lo dijo- esta vez fue Victoria quien salvó a la otra de alguna situación-. Bueno igual no lo he visto mucho yo últimamente.

-Jo pensé que os veíais más.

-Si pero justo ahora ya estamos en pisos diferentes.

-Ah bueno está bien entonces. Bueno me está esperando ¿hablamos luego?

-Si tranquila, y por cierto ¿Puedes no contarle que nos hemos visto? Es que también Alda tenía pensado hacerle un regalo y no queremos que sospeche nada.

-Ah vale tranquilas no diré nada- guiña un ojo- Hasta luego.

-Adiós.

-¿Que. Coño. Está. Pasando?- digo aún boquiabierta mirando a mi rubia favorita.

-No lo se, pero algo pasa seguro. ¿Quieres que los sigamos un poco a ver qué pasa?

-Si porfavor, no puedo quedarme con dudas de nada.

-Vale vamos- me agarra de la mano y juntas entramos al centro comercial ya que ellos ya han entrado mientras nosotras asimilabamos todo lo que estaba pasando.

No los encontramos, el centro comercial es enorme así que decidimos dar una vuelta a ver si nos los cruzamos.

-Ahí está el Starbucks- Intenta levantarme los ánimos Vic-.¿Quieres un café o algo?

-No te diré que no.- Admití.

Entramos al Starbucks y yo pido un batido de caramelo con café y vic un simple café con hielo. Nos sentamos en una pequeña mesa de un rincón de la cafetería.

-¿Como estás?

-Ni lo se- digo dando un sorbo del batido.

-No te preocupes, seguro que no es nada, ya sabes que Giorgia no entraría en este rollo romántico de adolescentes, es una adulta no volvería con Damiano.

Maneskin 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora