Capítulo 7

3K 268 54
                                        

Aera estaba sentada en el sofá de su apartamento mientras Jimin se paseaba como si fuera un sargento de un lado a otro con una expresión seria en su cara

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Aera estaba sentada en el sofá de su apartamento mientras Jimin se paseaba como si fuera un sargento de un lado a otro con una expresión seria en su cara.

—¿Puedes parar quieta un segundo y decirme qué te pasa? —pidió Aera, cansada de verla moverse sin parar.

—Cuando ando mi cerebro funciona mejor, ¿vale? —la apuntó con la mano —. Intento saber cómo acabó Han en nuestro apartamento ayer y tú dormida en su hombro.

Se alarmó al instante al escuchar lo último que dijo la rubia. Era totalmente cociente de haberlo dejado pasar a su casa, pero no lo era de lo otro.

—¿Cómo? ¿En su hombro? ¿Por qué exageras tanto las cosas?

—¡No estoy exagerando, era lo que vi! —exclamó.

—Dios mío, qué vergüenza. ¿A quién se le ocurre? —se regañó a sí misma.

—¿Te importa más dormir en su hombro que haberlo traído al apartamento? —dijo Jimin atónita.

—Pues claro, lo segundo es algo de amigos, lo primero se puede malinterpretar.

—Según yo vi, Han no estaba para nada molesto, es más, parecía estar disfrutando.

—¿Acaso llevabas las gafas puestas?

—¡Pero bueno! ¿Por qué dudas de todo lo que digo? —dijo dolida —. Y para tu información, llevaba lentillas.

—No es que dude, Jimin —se calmó un poco y sé tomó la conversación más en serio —. Es que si me dices eso me hago ilusiones y complica las cosas más.

La rubia se sentó a su lado para hacerle compañía porque parecía que tenía muchas cosas en mente y quería apoyarla.

—¿A qué te refieres con complicar las cosas?

—Los dos somos idols y yo acabo de entrar en ese mundo... No quiero un escándalo, repercutiría mucho en mi carrera y no me gustan —reflexionó —. Dando por hecho de que yo le gusto a él, claro.

—¿Crees que los idols no tienen relaciones a escondidas, sin que lo sepan los fans? No es excusa para ocultar lo que sientes.

—Es que tampoco sé si me gusta. Me trata muy bien, me gusta estar a su lado, adoro su sonrisa y me encanta lo gracioso que es... Pero eso son cosas que también te pueden pasar con un amigo, ¿entiendes? Quizás estoy confundida, y si digo algo puedo arruinar la amistad que tengo con él. No quiero eso.

—Tienes un cacao mental de los buenos, ¿eh? —bromeó, ganándose una mala cara de Aera—. Vale, vale. Pero yo lo veo clarísimo: te gusta. Admítelo.

—Pues quizás sí... No quiero pensarlo demasiado. Lo que me faltaba sería que mis sentimientos fueran a más.

—Una vez que eres consciente de ello, es inevitable —le dijo con seguridad.

Music | Han JisungHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora