Capítulo 16

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—Ni se te ocurra colgarme, Jimin —la amenazó, aunque con un hilo de risa en la voz

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—Ni se te ocurra colgarme, Jimin —la amenazó, aunque con un hilo de risa en la voz.

—Otra vez —suspiró su amiga—. Que no te voy a colgar, pesada.

Aera estaba en el aeropuerto, lista para subirse al avión, y se sentía más nerviosa que nunca. Nunca antes había volado, y esa idea la llenaba de emoción y ansiedad al mismo tiempo. Su mánager la acompañaba durante todo el viaje, por supuesto, pero le daba demasiada vergüenza admitir en voz alta que estaba asustada. Por eso, había decidido llamar a Jimin: no solo para distraerse, sino para sentir un poco de compañía en medio del bullicio del aeropuerto.

Si a eso le sumabas que llevaba puesta una mascarilla, gafas de sol grandes y un gorro que le cubría casi todo el rostro, se sentía casi aprisionada, como si apenas pudiera respirar. Lo entendía perfectamente: debía ocultarse para que nadie la reconociera, y ese pequeño sacrificio era necesario para mantener su privacidad.

—Gira a la derecha, Aera —indicó su mánager con firmeza, guiándola por los pasillos.

Además, no iba como una pasajera cualquiera. Su asiento era de primera clase, y no podía evitar sentirse como una verdadera celebridad, aunque el nerviosismo no le permitía disfrutarlo completamente.

—Creo que ya voy a montarme —informó a Jimin por el teléfono, mientras avanzaba hacia la puerta del avión.

—¿Estás ya tranquila?

—No, aún no. Ni siquiera me he sentado —suplicó Aera—. Espera unos minutos, por favor. No quiero molestarte, pero realmente te necesito ahora.

—Sin problema, Aera, no te agobies —dijo Jimin con paciencia—. Simplemente avísame cuando estés sentada.

Tras unos minutos de papeleo y check-in, Aera llegó finalmente a su asiento. Allí, en la comodidad de la primera clase, pudo relajarse un poco. Lo que de verdad le causaba miedo no era estar en un avión, sino la multitud de gente en el aeropuerto, el ruido, las miradas y la sensación de agobio constante.

—Gracias, Jimin. Ya puedo colgar.

—Genial. Avísame cuando llegues, Aera.

Se despidió de Jimin y conectó sus auriculares para escuchar música durante el trayecto, tratando de relajarse mientras miraba por la ventanilla.

Mientras tanto, comenzaron a llegar mensajes de Han:

Han Jisung
¿Cómo está hoy
mi maravillosa novia?

Jin Aera
¿Por qué desde que te has ido
estás tan empalagoso?
No recuerdo que fueras así por mensaje

Han Jisung
Lo era en la vida real
Pero como no puedo
Tengo que conformarme con
serlo por mensaje.
Por cierto, ¿qué haces tan temprano despierta?
¿No has podido dormir bien?
¿Quiere que te llame?

Music | Han JisungHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora