Jin Aera, una figura destacada en JYP Entertainment, había abandonado su sueño de convertirse en idol hace años. A pesar de ello, su amor por la música la impulsa a componer y producir canciones para otros artistas.
Han Jisung es miembro del famoso...
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Aera había dormido plácidamente toda la noche abrazada a Han. Con su trabajo, solía dormir escasas horas, pero esa noche durmió tan bien, que se sentía completamente descansada.
Con una sonrisa que no se había esfumado en toda la noche, se incorporó un poco para observar al idol dormir. Eran tan adorable.
Su admiración por su novio fue interrumpida cuando tocaron la puerta con insistencia. Se percató entonces de dónde estaba y en la situación que se encontraba.
—¡Han, despierta! —se escuchaba desde fuera de la habitación.
Aera se levantó de la cama con los ojos bien abiertos y agobiada. Tenía que despertar al chico lo más pronto posible o todos se darían cuenta de que ella estaba en su habitación.
En respuesta, él solo se removía entre las sábanas e intentaba que ella se volviera a pegar a él.
—Vuelve a la cama, Aera —murmuró casi de forma inentendible —. Es muy temprano.
Iba a matarlo. ¿Es que de verdad no escuchaba los golpes en la puerta o no quería escucharlo?
—No, Han, están llamando —le avisó, haciendo que esta vez sí reaccionara —. Ve a abrir, pero disimula.
—Mierda —soltó y se levantó de inmediato de la cama para abrir.
La chica se apartó de la visión de la puerta para que no la vieran. Esperaba que Han supiera mentir, porque si no, estarían en un problema.
—¿Qué pasa? ¿Por qué llamas tanto? —dijo el idol somnoliento.
—¿Sabes qué hora es? —logró diferenciar la voz de Seungmin.
—No sé, no la he mirado —dijo de forma indiferente, a pesar de que la voz de su amigo parecía de regaño.
—Es la hora de que deberías estar abajo desayunando hace una hora.
—¿Qué hora es esa? —bromeó —. No creo que exista en los relojes.
—Baja ya a desayunar, anda —dijo, y Aera estaba segura de que rodó sus ojos.
—Me visto y voy.
Han quiso volver a cerrar la puerta, pero Seungmin puso su pie en medio y volvió a hablar.
—Por cierto —añadió —. ¿Sabes dónde está Aera? Hyunjin ha tocado también en su habitación y no responde. Queríamos que desayunara también con nosotros.
Dentro, el cuerpo de Aera se tensó considerablemente, no estaba segura de que si Han podría mentir de forma convincente.
—Ah —emitió por su boca, después de quedarse callado unos segundos —. Estará dormida, le encanta dormir. Como a todos, ¿no?