Capítulo 12

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Cuando Aera le contó a Jisung esa madrugada que no había tenido una infancia especialmente "divertida", él supo al instante que debía hacer algo al respecto

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Cuando Aera le contó a Jisung esa madrugada que no había tenido una infancia especialmente "divertida", él supo al instante que debía hacer algo al respecto. Quería recuperar, aunque fuera un poco, el tiempo perdido. Para Han nunca era demasiado tarde para experimentar cosas nuevas y crear recuerdos que valieran la pena.

No era un día especial ni se trataba de un cumpleaños; simplemente, a Han le apetecía sorprender a Aera y verla sonreír, porque, sin duda, eso era lo que más le gustaba de ella: su sonrisa y la sensación de ser él quien la provocaba.

Se aseguró de tener toda la tarde libre para poder organizarlo todo con la ayuda de los miembros de Stray Kids. Obviamente, necesitaba que Aera también estuviera disponible, y así fue. Todo indicaba que la tarde prometía ser absolutamente inolvidable.

Tocó el timbre del apartamento de la compositora y esperó paciente a que abriera. Su intención era solo recogerla; no quería entretenerse demasiado más antes de comenzar la sorpresa.

—¡Hola, Hannie! —exclamó Aera, sonriendo de oreja a oreja. Las sorpresas siempre le encantaban, así que su emoción era evidente.

—¿Has traído todo lo que te pedí? —preguntó Han, con una sonrisa cómplice.

—Sí, lo llevo en la bolsa —respondió ella, mostrando que había hecho caso a cada indicación.

Han había escrito el día anterior un mensaje con todo lo que necesitarían para la tarde siguiente, y ahora podía comprobar que Aera estaba completamente preparada.

—Perfecto, entonces vámonos —dijo él, con entusiasmo.

Había pedido expresamente a Changbin que les dejara la casa de sus padres, sabiendo que ellos estaban de viaje y que nadie interrumpiría. Era una vivienda amplia, con espacio suficiente para que Han pudiera organizar la sorpresa y enseñar todo lo que había planeado para Aera.

El rapero estaba en la puerta esperando a la pareja para entregarles las llaves.

—¿Qué hacemos aquí y por qué está Changbin? —preguntó Aera, intrigada y completamente ajena a los planes de Han.

—Nos va a dejar su casa —respondió Han con una sonrisa, disfrutando del misterio.

—¿Qué? —exclamó ella, sorprendida.

Changbin se despidió de ellos rápidamente, explicando que tenía asuntos que atender en la empresa, y los dejó solos.

—¡No hagáis nada raro en mi casa! —gritó a lo lejos.

Jisung se sonrojó levemente al pensar en lo que acababa de cruzar por su mente, pero se obligó a centrarse: no venían a eso, no podía permitirse imaginar otra cosa.

—Madre mía, vaya casa —dijo Aera, mirando a su alrededor con los ojos abiertos de asombro—. Parece un palacio.

Jisung sonrió interiormente al ver la reacción de la chica; su sorpresa era absolutamente adorable.

Music | Han JisungHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora