Cumpleaños.

19 0 0
                                        

Arthur llegó a casa apresurado y se le había olvidado por completo que era su cumpleaños. Meses antes su padre le había preguntado que quería de cumpleaños, el chico pidió que lo llevará a un concierto de una banda de rock que le gustaba demasiado.
Nanami estuvo de acuerdo en llevarlo, puesto que nunca le negaba nada a sus hijos. Compro los boletos lo más cerca del escenario que pudo.
— ¿En dónde estabas? — lo cuestiono Saturo.
— Había olvidado que era hoy el concierto, por cierto. — Lo miro — ¿Tío por qué no tienes novia? — el Albino lo miro nervioso y sonrió.
— ¿Para quieres saber eso? — le respondió con una pregunta.
— Quizás Ireiri sea una buena idea — le dijo mientras caminaba a la cocina.
— ¿Qué dices? — camino aprisa tras él.
— Tío si cada vez que estás con ella te pones nervioso y cuando se va no dejas de hablar de ella. ¿Te gusta tío? — Nanami apareció atrás de ellos sin hacer ruido esperando una respuesta de Gojo.
— Hay cosas que aún no entiendes. Y no preguntes esas cosas — Arthur lo miro divertido.
— Vez como si te gusta ¿por qué te pones así? Quizás puedes intentarlo — Satoru lo miro incrédulo. — pero también entendería si ella no quiere nada contigo, últimamente ha estado saliendo Ino — Nanami solo lo miro divertido y Gojo no podía soportar los celos que sentía. Era evidente que tenía sentimientos hacia Shōko, pero no quería admitirlo.
— No digas tonterías — se sirvió un vaso con agua. — ¿Que de especial tiene Ino? — Arthur pego una pequeña carcajada.
— Hacen una bonita pareja — dijo Arthur mientras tomaba un poco de agua.
— ¿Quién? - cuestiono Gojo quitadole el vaso con agua.
— Shōko e Ino — hizo un ademán con la mano y respondió en tono de burla.
— Deja de molestar a tu tío y ya vámonos — dijo Nanami hacercandose a Gojo.
— Ese mocoso me está traicionado — reclamo dolido.
— ¿Ahora es un mocoso tu sobrino? — respondió mirándolo.
— Quizás tenga razón — lo miro divertido.
— Tu también — chilló el Albino.
— Vamos Arthur que se hace tarde — salió Arthur de la cocina y lo miro Nanami.
— Debes tomar una decisión, no siempre puedes estar solo. Tómalo como un consejo, Arthur ya se dió cuenta y quizás solo te está diciendo esto para que te des cuenta de las cosas — Gojo suspiro y lo miro.
— Sabes que no puedo. No le puedo hacer esto — Nanami sonrió y camino hacia la puerta de la casa.
— Él ya no está, es tomo su decisión y tú no puedes castigarte por tener un sentimiento. Trata de no pensar en lo que es correcto y no. — tomo las llaves del auto y abrió la puerta — hay vidas más cortas que otras y tú vida va ser muy larga. — piensa bien con quién quieres pasarla — salió de la casa y Satoru salió tras ellos. Arthur corrió hacia él y lo abrazo.
— Te quiero mucho tío — Satoro se sentía completo cada vez que Arthur le expresaba su sentir. No lo solía hacerlo a menudo, pero Arthur sabía que Gojo últimamente no estaba concentrado en sus actividades y algo lo artormentaba.
— ¿Por qué le dijiste eso a tu tío? — cuestiono Nanami mientras iban en el auto.
— Solo fue una broma. Yuji y yo nos dimos cuenta que a mi tío le gusta mi tía Shōko, lo escuchamos hablando de eso con el director Yaga — Nanami rio.
— ¿Ino que tiene que ver con esto? — cuestiono Nanami.
— Tu aprendiz estaba hablando con ella hace unos días y mi tío los vio y enfureció — rio — por eso lo molestamos Yuji y yo.
— Satoro es un niño como ustedes a veces — dijo sin quitar la mirada del parabrisas.
— Mi tío nos quiere mucho papá.
— Lo sé, y es por eso que también debes cuidar mucho de él. Recuerda que si en algún momento yo llego a falta el va a cuidar de ustedes y ustedes también tendrán que cuidar de él.
Arthur lo miro y sintió un dolor en el pecho, como si esas palabras ya las hubiese escuchado antes.
— ¿Por qué me lo dices de nuevo? — miro a su papá.
— ¿De que estás hablando? — paró el auto ya que la luz se encontraba en rojo.
— Ya me habías dicho antes papá — Nanami lo miro confundido.
— Es importante que siempre lo tengas en mente — dijo regresando la mirada al parabrisas.
Arthur se quedó en silencio y miro por la ventana.
Después de un par de minutos llegaron al lugar en dónde sería el concierto, Arthur estaba muy emocionado.
Nanami todo el tiempo tuvo sobre sus hombros a Arthur para que pudiera disfrutar del concierto.
Después del concierto regresaron a casa, el chico estaba muy contento por haber compartido ese momento con su papá.
— Señor Nanami — dijo Saturó mientras se incorporaba.
— Satoru es un gusto volver a verte — lo miro.
— Pase no se quede ahí — lo invito a pasar y Hayato solo se quedó mirando.  — Ven vamos a terminar — lo tomo de la mano y lo llevo con los demás chico.
Minutos después llegó Nanami con Arthur antes de que entrarán al domicilio Saturó salió, y llamo a Nanami.
— ¿Que sucede? — pregunto Nanami.
— Tu papá está aquí, al parecer trae malas noticias — Nanami se quedó mirando a su amigo y después miro a su hijo.
— Antes de que hables con él, hay que tratar de que Arthur no la pase mal, es el último año que probablemente estemos todos juntos  — Nanami asintió y regreso al auto por su hijo el cual se había quedado dormido en el auto.
— Ven, tu tío organizo una cena — llamo a Arthur, el chico abrió los ojos y le sonrió.
— Anda que todo te están esperando — lo llamo saturó. Arthur bajo del  auto Satoru lo cargo y lo abrazo con fuerza. — Ya no eres un bebé — Arthur le correspondió el abrazo.
El festejo dió comienzo, Nanami estaba evitando todo el tiempo posible a su padre, Arthur no le prestaba mucha atención.
Al termino de la reunión Gojo y los niños acompañaron a Nara y a Lee a sus casas. Mientras que Nanami hablaba con su padre.
— ¿Por qué no has ido a casa? — lo cuestiono
— Estoy en mi casa — lo miro. — Recuerdo que dijiste que si me iba de tu casa me olvidará de ti y de mamá. Siempre he estado pendiente de ustedes hasta hace unos meses — se puso frente a él — No quiero que mis hijos tengan tu ejemplo. — Su padre lo miro.
— Tienes dos hijos y solo nos comunicaste del nacimiento de Arthur. — Nanami sonrió
— Tu egoismo no te permito saber que adopte a Hayato — sirvió una taza de té y se la entrego a su padre — enfureciste cuando te dijo que me iba a hacer cargo de un niño sin familia.
— No era tu obligación — lo miro Nanami.
— Mi madre no te habló de su enfermedad por como eres. Ni siquiera me avisaste que había fallecido — el señor lo miro sorprendido.
— ¿Tú cómo lo sabes?
— Eso no importa, solo se que no quiero que seas parte de la vida de mis hijos.
— No vine a conocerlos, se que no te interesa que sea parte de tu vida y ahora que no está tu mamá — no lo dejo terminar la oración.
— Tienes la razón ahora menos. Los voy a llevar a Dinamarca a que conozcan el lugar en el cual descansa mi madre y que conozcan a su tia. De ahí en fuera tú no eres parte de estos planes, muchas veces intenté acercarme a ti, muchas veces trate de hablar contigo. Las veces que fui a ver a mi madre tenía que ser a escondidas de ti. — su padre lo miro — Yo estoy tratando de ser mejor padre para mis hijos. Trato de estar presente en todos los momentos en los que ellos me necesiten, me propuse a nunca ser como tú.
— ¿No comprendes el por qué fui así contigo? — lo miro — pero veo que estás bien. Tienes la familia que siempre quisiste, tu madre siempre te apoyo en todo y me culpo por no haberles dado todo el amor que merecían. — Antes de que kento pudiera decir algo los niños entraron corriendo, Arthur entro apresurado y mojado, tras él entro Hayato regañandolo y Gojo solo reía de ellos, Nanami se puso de pie y volteo a verlos.
— ¿Que les pasó? — lo miro.
— Mi tío nos tiro a la alberca — si abrazo así mismo Hayato riendo.
— Arthur se cayó solo y solo te empuje un poquito — rio aún más fuerte. Nanami solo los miro riendo.
— Vayan adarse un baño y a la cama que ya es muy tarde — miro su reloj. Volteo a ver a su ver su padre y respiro profuanmente y después miro a Gojo.
— Puedes quedarte unos días, pero no quiero que cuestiones nada — pidió, su padre lo miro y asintió. Los niños corrieron a su habitación y Gojo fue tras ellos.
— Parece que tienes 3 hijos, Gojo no madura — dijo mirando a Nanami.
— Es único que acepto a mis sin reproches — se puso de pie, llevo a su padre a una de las habitaciones en las cuales se solían quedar Yuji y Megumi. comenzo a ordenar la casa y a limpiar el desorden de la reunión minutos más tarde Gojo salió ayudarle.
— ¿Te divertiste? — lo miro.
— Los amo tanto — dijo mientras ordenaba los sillones. — Megumi cuando era niño era más independiente y serio. Casi no le gustaba jugar. Bueno... estos niños no se les termina la pila. Me has dado el mejor regalo Kento, gracias por dejarme compartir todo esto contigo.
— Cuando tengas uno propio va a ser aún mejor Gojo — le regaló una sonrisa. — ¿Ya les diste tu regalo?
— ¿De verdad puedo dárselos yo? — lo miro asombrado.
— Claro, eres su padrino. Eres el indicado — le sonrió — Eres también como su papá, y se que cuando yo falte tu vas a ver por ellos.
— ¡Papá! ¡Papá! — llegó a la sala corriendo Arthur. Gojo lo miro asustado.
— ¿Que sucede? — preguntaron en unisono.
— También es el cumpleaños de Karter papá — lo miro — todavía estamos a tiempo — Nanami miro su reloj y tenían 30 minutos antes de que él día terminara. Satoru tomo las llaves de su auto.
— Vayan a su casa veré si encuentro un pastel — Nanami solo nego con la cabeza y miro a su hijo. Gojo los tenía muy consentidos, pues para él nada era imposible de conseguir si se trataba de sus sobrinos.
Hayato estaba colocándose su abrigo cuando miro al señor Nanami.
— ¿Papá no llevarás a ese señor? — Nanami volteo a verlo y miro a sus pequeños.
— Mañana hablaremos con él — los tomo de la mano y caminaron a casa de Karter, Hayato estaba muy inquieto, llevaba días así.
No había podido dormir debido a que Arthur tenía pesadillas que a nadie le hablaba de ellas; Hayato sabía que estaba mal en ocultarlo, pero tampoco quería hacer sentir mal a Arthur.
Llegaron a casa de Karter y su abuelo abrió la puerta.
— Kento ¿Cómo has estado? — saludo el anciano.
— Bien, mi hijo se enteró que hoy es cumpleaños de Karter y quizo venir a felicitarlo.
Abrió la puerta y los invito a pasar. Aki estaba sentado en una banca del jardín, miro a los chico y Hayato lo saludo pero ese lo ignoro. Arthur se dirigió con él.
— ¿Cómo estás? — pregunto Aki.
— Bien. ¿Por qué no has ido al entrenamiento? — lo miro y volteo.
— No me agrada tu hermano. — volteo a verlo.
— ¿Por qué? — el chico rio.
— Tienes que estarlo cuidado no sabe ser independiente si tú no estás.
— Oye. No hables así de él, no sabes todo lo que tuvo que pasar — lo mi Arthur.
— Te dije que yo quiero ser amigo de ustedes, mi hermano también. Nunca habíamos tenido amigos. Piénsalo quizás sea mejor de lo que parece — le regaló una sonrisa y se dirigió con su papá. Minutos más tarde llegó y efectivamente había encontrado un pequeño pastel.
— ¿Por qué no nos dijiste de tu cumpleaños? — pregunto Hayato.
El pelirrojo solo los miro apenado, Arthur lo tomo por el hombro y lo miro.
— Somos amigos, y que no te pena decirnos si algo pasa — Karter solo asintió.
Partieron el pastel y estuvieron aún rato con él, Arthur salió y  se quedó sentado en los escalones de la entrada, se recargo en la pared  cerró los ojos y quedó dormido había sido un día muy cansado.
Aki se acercó a él y se quedó sentado junto al él, lo observaba con mucha atención, no sabía por qué siempre que trataba de alejarse de ellos siempre terminaba por acompañarlos.
Gojo salió a buscarlo y Aki le indico que guardara silencio.
— ¿Eres Aki verdad? — pregunto Gojo y este asintió. — ¿Por qué no has querido aisitir a los entrenamientos? — Aki lo miro sin decirle nada solo miro a Arthur y después miro hacia enfrente.
— Yo no quiero ser como ellos, no me gusta que la gente dependa de mi. Pienso que si en algún momento algo sale mal me voy a arrepentir toda mi vida — respondió son mirarlo. — las personas que no son cómo nosotros son muy débiles, arrogantes, elogratas, egoitas en su mayoría. Y lo peor de todo es que no les gusta hacerse responsables del daño que ocasionan se la vivien justificando sus acciones con palabras que no sirven de nada.
— Gojo lo miro.
— Suenas como alguien que conocí hace muchos años, pero debes saber que mal no justifica al bien. Ni viseversa — sonrió — solo hay que hacer lo correcto. Piénsalo bien ellos te están esperando y de ti va a depender si quieres estar con ellos o no.
— Vamos Satoru — salió Nanami. Y miro a Arthur dormido. Gojo se acercó a Arthur y lo tomo en brazos para llevarlo a casa.
Se despidieron y regresaron a casa.
— Está muy cansado — lo miro Hayato.
— ¿Y tú cómo te sientes? — le pregunto Nanami.
— Papá ¿Podemos hablar? — Nanami le pidió a Gojo se adelantará para que recostara a Arthur y el pudiera pláticar con Hayato un momento.

  Octubre Donde viven las historias. Descúbrelo ahora