Capítulo 6 - Amor a primera vista

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8 años atrás, casi 9

Hyukjae odiaba levantarse temprano, acababa de asumir el cargo como presidente de la empresa por lo cual su trabajo se había duplicado mientras su padre disfrutaba de unas vacaciones en Bali con su madre. Eso sumado a los preparativos de la boda se estaba volviendo loco, Juliette quería que estuviera involucrado pero parece que no comprende lo atareado que está.

Se detiene en un alto, deja salir un suspiro de exasperación porque apenas son las seis y media de la mañana y ya quiere regresar a su casa a dormir. Le da un sorbo a su americano y alza la vista, ve a la gente pasar una tras otra hasta que una cabellera castaña llama su atención desde que baja del pavimento. Cuando pasa frente a él ve el rostro o más bien el perfil que aquel chico. Era hermoso, era una criatura preciosa. La criatura más hermosa que había visto en su vida.

Lo vio dar vuelta en la esquina de la calle y perderse, entonces el semáforo cambió y siguió su camino. Quizá debió de ser solo una coincidencia que quedaría en el pasado. Era común que vieras personas en la calle te parecieran lindas y ya, pero el no pudo hacer eso. Hyukjae tuvo ese rostro grabado a fuego, necesitaba verlo otra vez.

Se dice que cuando le prestas atención a una persona al azar, como que se desbloquea y la comienzas a ver en otros lugares, pues eso pasó con Hyukjae. Solo que el vio al chico en el mismo lugar a la misma hora tres días después. Un par de semanas pasaron para que se dejara guiar por sus instintos, apartara el coche a un par de cuadras y esperara en el semáforo.

¿Qué estaba haciendo?

No tenia idea, o más bien si la tenia pero no quería pensarlo demasiado. Y lo pensó menos cuando lo vio colocarse a dos personas de distancia. Hyukjae le dio un rápido vistazo, traía un pantalón corto y una sudadera de capucha, un gorro y tenis deportivos. Se veía delgado y pequeño, su tipo. El semáforo cambió a verde para los peatones, el alfa no lo vio solo fue tras el castaño, trato de disimular, traía su traje de trabajo y una gabardina así que no esperaba llamar mucho la atención.

Una vez del otro lado siguió avanzando, girando la cuadra al igual que aquel chico, viéndolo como avanza y entra a uno de los edificios. Hizo lo mismo en dos ocasiones más, la tercera vez fue a preguntar y le dijeron que el edificio se dedicaba a rentar los apartamentos pero casi nadie vivía ahí, solo debió dejar un par de billetes y le dijeron que el castaño tenía en el tercer piso su estudio, otro par de billetes y le dijo el número pero no cedió a darle la llave. Cuando salió del lugar se dio cuenta que se estaba comportando como un acosador.

Mientras que Hyukjae iba tras aquel chico a escondidas, su prometida sentía que algo era diferente, que su futuro esposo tenía de nuevo esa vibrante energía pero no por ella, sino que alguien más estaba despertando el interés de su amado.

Pero el alfa no pareció darle importancia a ello, solo siguió con sus furtiva casería. Un día que no había logrado encontrar al muchacho entró a una cafetería para disimular el hecho de que estuviera ahí parado sin hacer nada. Pidió un latte de vainilla mientras su mente divagaba entre lo que debía y no hacer respecto al chico, comenzando a sentirse mal por Juliette. Tomó el vaso para llevar y se giro tan brusco y sin cuidado que solo sintió que empujó a alguien, iba a pedir una disculpa cuando lo vio. 

—Ahhh...—Fue lo único que salía de sus labios, se sintió tan avergonzado y patético.

—¡Casi me tira el café encima!—Sus palabras eran bruscas y rápidas, podía escuchar el tono melódico y cantor de su voz. Tenía un acento muy marcado, era como si el tono de voz subiera y bajara en ondulaciones por palabras. Los delgados labios del chico se fruncieron en un puchero adorable.

Era él, el chico.

Mueve los labios sin saber que decir, un par de ojos marrones lo ven molesto. El cabello está revuelto y su rostro es delgado que puede ver los huesos de los pómulos como sobresalen.

—Lo siento—Por fin salen palabras de su boca, se siente aturdido como si acabara de encontrarse con su artista favorito, con un idol, con un ángel...

—Tonto Alfa—Murmura por lo bajo el omega frente a él y Hyukjae siente un escalofrío que le sacude. De nuevo esta ese acento pueblerino que si Juliette lo escuchara se burlaria pero a él le parece dulce y agradable.

—Lo siento—Repite sin apartar la vista del chico, arruga la nariz y resopla sobandose el brazo, donde el alfa lo empujó hace unos momentos.

—Está bien—Parece resignado pero el puchero solo se asiente en los labios de un color rosa suave.

—Déjame invitarte ¿Un café?—Sonríe o al menos lo intenta.

Hyukjae ve la indecisión plasmarse en la mirada del omega, se balancea ligeramente entre los pies mientras juguetea con sus dedos. Lo ve de nuevo, directamente a los ojos como si lo estuviera evaluando. El alfa siente como el corazón le late tan rápido por la emoción desea que un "Sí" salga de esos labios.

—Bien—El chico acepta, pero parece arrepentirse casi en ese instante. Sin embargo el alfa no deja que lo piense mucho.

—Vamos—Lo toma de lo hombros con demasiada familiaridad y lo guía entre la gente hasta el balcón, el aire golpea con fuerza pero quizá sea romántico.

—¿Qué quieres?—Sonó demasiado brusco, pero al otro pareció no importarle. Ya traía en las manos un americano así que solo se encogió de hombros antes de hablar y pedir lo que sea.

—Una rebanada de pastel de queso con chocolate y fresas—Murmura por lo bajo pero Hyukjae tiene un buen oído y solo sonríe y asiente. Regresa de nuevo al interior del café para pedir el postre, algo dentro de él se emociona porque quiso algo con fresas y Lee Hyukjae amaba las fresas.

El alfa estaba viendo al chico a la distancia cuando cayó en cuenta de lo que sentía. Porque le gustaba y lo había seguido hasta toparse con él, con la finalidad de ¿Invitarle un café? Sabía que no iba a detenerse ahí que no sería suficiente y que jamás se había sentido así por nadie, ni por Juliette. 

Después de ese encuentro, tan solo con tres días transcurridos cancelo las invitaciones de su boda y un poco más del mes para que se anunciará de forma oficial el rompimiento.

Si se enamoró con solo verlo cruzar la calle ¿Por qué no se enamoraría una segunda vez?

LOST (Omegaverse)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora