Donghae estaba en la sala del hospital, había sido trasladado como una celebridad pero no le importo, de hecho lo hizo sentir un poco mejor. Había perdido al bebé por demasiado estrés y las mismas razones de siempre. Había perdido mucha sangre pero ahora se encontraba mejor. En ese momento estaba tratando de terminarse el plato de fruta que tenía enfrente.
—No entiendo porque no me llamaste. ¿Alguna vez fui cortante contigo?—Su madre revisaba la intravenosa, le tomaba los signos y le acomodaba el cabello una y otra vez, en un ritual repetitivo por la preocupación.
—Todo paso demasiado rápido—Responde con la vista perdida en la nada. Era verdad. Un par de semanas por el accidente, otra semana su cumpleaños y Juliette, unos días para que Hyukjae le confesara y después otras semanas para el aborto. Fue demasiado rápido.
—Oh cariño—Le besa la frente y se siente tan feliz, hace tanto que no recibía las atenciones de su madre que creyó no las merecía.—Donghwa viene en camino, cuando te den de alta iremos los tres a la playa en Mokpo, se que te encantará volver a casa.—Le acomoda el cabello de nuevo y le sonríe con tanta sinceridad que le llena de calidez.
—Gracias mamá, pero no quiero que dejen sus trabajos y...
—Tonterías, ahora no debes preocuparte por nadie que no seas tú ¿De acuerdo?—La mujer le pellizca la nariz como cuando era un niño y le acomoda el cabello por tercera vez en el día.
—¿Has sabido algo de Hyukjae?—Quizá deba olvidarse de él pero no puede. Siempre ha sido una persona curiosa pero no puede evitarlo. Sea algo bueno o malo debe de saberlo.
—No realmente. Te ha llamado pero no le he respondido—Hace un gesto hacia sus cosas en el sofá a lado.
Asiente en comprensión. Probablemente su madre apago la televisión o ignoraba cualquier noticia que le apareciera. La comprendía, pero sus sentimientos aún no procesarán todo. Y no lo ha buscado, solo ha llamado ¿Para qué? ¿Para decirle que tiene los papeles de divorcio? ¿Para decirle que están oficialmente divorciados? ¿Para hacerlo llorar como si su vida se fuera en ello?
—Vamos al mar, a casa. Te ayudará a despejarte—Sugiere su madre, tomando sus cosas y colocándose en la puerta. Llevaba su típica batalla blanca, su cabello castaño oscuro se veía tan brillante, lo veía como cuando tenía cinco años y se enfermaba por ir jugar bajo la lluvia. Ojalá solo fuera eso.
—Gracias—Siente las lágrimas en las mejillas y sonríe. Se limpia con rapidez y se recuesta para descansar.
○○○
Kim Hyang-sook, sale de la habitación de su hijo. Va a preguntar sobre los demás casos cuando una de las enfermeras se acerca para hablarle. Sabía que ese momento iba a llegar, su hijo debía de tomar la decisión pero no ahora. No en ese momento.
—Gracias—Responde con una sonrisa y baja los escalones en dirección a su oficina. Respira profundo, abre la puerta y ahí esta, su yerno o ex yerno. Sentado frente a su escritorio, la mujer respira profundo y avanza hasta tomar su lugar. Frente a frente.
—Hyang-sook—Comienza él pero sin tener mucha fuerza. Se veía pálido, ojeroso y como si la vida e le fuera de las manos. Ella se preguntaba cual de los dos es el que se ve peor.
—Confíe en ti, cuando mi hijo de dieciocho años llego casado, contigo a su lado confíe en cada palabra que me dijiste.—Su voz es serena y suave, si rostro siempre tiene un gesto amable aunque no sea así.—Cuando me juraste que lo amabas, que lo cuidarias, que te dedicarias a hacerlo feliz.
—Lo siento—Es lo único que responde, teniendo la decencia de agachar la mirada.
—Y que es lo que me encuentro. Que has usado a mi hijo, que lo has amado y desechado. Haciéndolo sufrir, llenándose de dolor, sangre y pérdida. Lo has maltratado como si fuese tu juguete, dejándolo a la merced de tu familia.—Hyang-sook traga saliva y respira profundo en un intento de calmarse.—Fui tan tonta en simplemente dejarlo.
Hyukjae la ve sin un solo gesto en su rostro. Como si estuviera completamente ido. Aún sumido en sí mismo como para reaccionar.
—¿Puedo verlo?—Pregunta en un suave susurro, ve la necesidad en su rostro pero no puede ceder. Lee Hyukjae la engaño una vez, no podía dejar que lo hiciera de nuevo.
—Creí que estabas recién casado, no es muy propio que busques a tu ex esposo aún en época de luna de miel—Aprieta los labios con furia y trata de mantenerse serena, por su hijo.
—El bebé que espera Juliette no es de ella—Se ve ansioso como si las ideas se revolvieran en su mente. Tan desordenado y perdido.
—Dale tiempo a mi hijo, si en algún momento decide hablar contigo no lo detendré pero en estos momentos no te atrevas a tratar de comunicarte con el o terminaras en la cárcel—Es firme y en cada palabra detiene su furia.
—Lo amo.
Hyang-sook niega, no sabe si desesperada por la situación o angustiada por su hijo. Su precioso Donghae quedó lo dejó empezar a vivir tan joven. Aunque si hubiera tratado de apartarlo de Hyukjae, ella sabe que hubiese ido tras ese hombre.
—Quizá, pero eso no cambia nada.
—Solo escúchame. Por favor.—Tiene la osadía de tomarla de las manos pero cede, quizá por lástima o por cansancio pero escucha al hombre frente a ella. Escucha cada palabra para que Donghae no tenga que hacerlo.
Por el bien de su hijo.
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Espero estén disfrutando la historia. Solo les diré que Donghae, o mejor dicho ambos tocaron fondo.
Pd: Me pueden encontrar en Inkitt como "Bydaka."
Pasare las historias donde hay menores de edad, que realmente no son muchas (una esta ambientada en el instituto, so)
Pero por si las dudas.
Gracias por leerme, las veo en el siguiente capitulo.
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LOST (Omegaverse)
FanfictionUn accidente de auto, un par de huesos rotos y una caída en cadena que te lleva a replantearte toda tu vida. Llegando a la conclusión de que te has perdido entre las mentiras y la verdad ¿Acaso todo era una farsa?
