Hyukjae no había visto a Donghae vestido para salir. Su cabello rubio estaba peinado hacia atrás dejando unos cuantos mechones dorados que caigan por su frente del lado izquierdo, luciendo casual y natural. Había un traje gris perla hecho a su medida, que le quedaba perfecto, con una camiseta blanca de cuello redondo que aportaba el toque desinteresado. Desde que salieron del hospital el omega solo llevaba los anillos de compromiso y boda, pero ahora había otra par de aros plateados en su mano derecha y otro pequeño en el meñique. Una pulsera con forma de cadena bañada en oro blanco se balanceaba en su muñeca, Hyukjae se preguntaba si el le había comprado las joyas, anhelaba que la respuesta fuera sí.
—¿Crees que hice bien en aceptar la propuesta de tu madre?—Donghae se detiene frente a su esposo, llevaba calcetines negros y los zapatos de cuero italiano estaban en la entrada.
—No veo porque no. Incluso se tardo, introducirte a los negocios de la familia es como si te aceptara en ella—El alfa le toma de la mano y disfruta de la calidez de esta. El dulce aroma de su pareja es como un perfume que te hace agua la boca y te dan ganas de masticar lo inmasticable.
—¿Enserio?—El rubio se veía más animado, sonrió ante las palabras de Hyukjae mientras asentía lentamente, procesando la información.
—¿Acaso se llevan muy mal?—Pregunta con verdadera curiosidad, es decir no recordaba nada de eso aunque pudo percibir la indiferencia.
—Ni siquiera creo que nos "llevemos."—Responde con desilusión, frunciendo los labios y caminando el peso de un pie a otro.
—Sí es algo que quieres hacer, no te preocupes por mi madre yo te apoyaré por completo en ese proyecto y si hay algún cambio que desees dímelo directamente a mi—Le besa el dorso de la mano, disfrutando del toque con la suave piel.
—Suenas como tu antiguo yo—Susurra Donghae con nostalgia y una sonrisa soñadora.
¿Lo hace? Hyukjae no tiene idea de como se comporto en los últimos diez años de vida que tiene, pero sabe como darle un lugar a su esposo y como debe de tratarlo. Aquella promesa que le hizo en su estudio, con el calor quemándoles aún estaba en pie. Si había decidió marcar y seguir con un omega infertil era por algo.
Donghae se agacha en cuclillas frente a él en la silla de ruedas, la cual odia pero no puede hacer mucho al respecto a pesar de que los alfas se recuperan con una rapidez extraordinaria no eran milagros. El rubio coloca las manos en los muslos de su marido, parece un toque inocente pero ciertas imágenes se evocan en su mente.
Hyukjae no sabe si son recuerdos o su libidinosidad jugandole malas pasadas pero en su mente aparece su esposo, de rodillas engullendo su miembro sin apartarle la vista, sus ojos castaños brillando de deseo. Traga en seco cuando vuelve a su realidad. Ve las manos de su omega, los largos dedos sobre sus muslos, los imagina sobre su masculinidad mientras lo masturba.
—...podemos ir al café donde nos conocimos o a mi estudio, pasamos mucho tiempo ahí—Sonríe con picardia, otra imagen aparece sin permiso, la misma sonrisa de Donghae el mismo rostro pero con unas orejas de conejo y algo blanco goteando entre sus labios hinchados. Recuerdos, parecían ser recuerdos—, antes no te gustaba el olor a pintura así que imagino que ahora tampoco, pero casi siempre tengo las ventanas abiertas y...
Hyukjae trato de concentrarse en el rostro de su marido y alejar esos pensamientos molestos, si seguia asi el mas joven no tardaria en olerlo e iban a una reunion importante. Se concentro en lo hermoso que era Donghae, su rostro era una escultura cincelada y perfecta. No era una cara común, no estaba dentro de esa belleza replicarse donde todos trataban de verse igual, el tenía una belleza única. El cabello largo y rubio solo lo hacia ver más inalcanzable, surrealista.
Hyukjae siente el calor en su cuerpo nuevamente, así que trata de mantenerse sereno o el omega lo podrá oler pronto. Van de salida hacia una reunión con unos de los artistas que podrían presentar su trabajo en la galería de Donghae. El alfa lo acompañará y no puede importunar.
—¿Hago esto seguido?—Pregunta sin poder apartar la mirada de los labios de su marido. Siente como la piel se le eriza por los dedos deslizándose en los muslos.
—Acompañarme a cosas del trabajo si, a reclutar artistas no. Es la primera vez que lo hago—Sonríe, encogiendose de hombros, sus dedos se apartan de las piernas de alfa y este por fin respira aunque con la sensación de pérdida. Donghae lo toma de las manos parece algo indeciso.
—Bueno, me alegro de estar presente en tu vida—Hyukjae le suelta y con la mano sana le toma de la mejilla acercándonos hacia el.
Donghae se incorpora lo suficiente para poder acercarse a su marido. Para poder besarse.
El alfa tenía planeado un beso suave, dulce y tierno. Un toque para calmar sus ansias y poder salir, pero era como si hubiera una chispa y le cayera una lluvia de gasolina. Gimió cuando sintió como se endurecia, y gruñó cuando la lengua de su marido se escabulle entre sus labios. Se separan, unos segundos pero solo para volver a besarse ansiosos.
Desde el momento que habían cruzado la puerta que venían del hospital Hyukjae estaba sensible, cualquier interacción con Donghae lo ponía así, por ello había contratado a una enfermera pero ahora no podía esconder su reacción. Se sentía como un mocoso precoz que se había puesto duro con un beso. Pero el deseo de no apartarse de Donghae, de colarse entre sus piernas y hacerlo suyo le quemaba. Enterró los dedos en el melena rubia, mientras la mano derecha, que se recuperaba de una fractura le cosquilleaba por el deseo de tocar al omega, movía los dedos en un intento de sus reflejos.
—Hyukjae—Su nombre sale como un gemido ahogado.
Entonces el alfa quiere saber si el rubio está igual de ansioso que él, si siente ese deseo desbordante, la piel ardiendo y una sensacion de posesividad y control que jamás penso sentir. Por unos segundos el alfa se pregunta si se molestara si los hace, pero antes de que el pensamiento termine de formarse su cuerpo ya había actuado. Hyukjae le soltó el cabello a Donghae pero le mordió el labio pata que no creyera que quería apartarlo, llevando su mano hasta la entrepierna de su marido y tomando. Su miembro y testículos, apretando con fuerza haciéndolo lloriquear.
—¿Qué...?—Donghae se aparta, ve las mejillas rojas los labios hinchados y los ojos castaños desorbitados.
—Quiero follarte en cada superficie, colarme entre tus piernas y darte tan duro que no te muevas, anhelo saborearte hasta que estés perdido. Quiero marcarte como mío pero estoy en esta maldita silla y siento que me muero.—Gruñe, Hyukjae lo hace con la mirada en llamas y los colmillos visibles.
—Yo...
Hyukjae lleva le suelta para tomarlo de la cintura, hay tantas cosas que desea pero una de ellas es verlo desde arriba mientras lo folla. Lo quiere sumiso y obediente, no entiende porque esa idea lo está volviendo loco.
—¿Estas...en celo?—Donghae se aparta de el, irguiendose, mirándolo como si intentará descifrar algo.
Entonces toma su teléfono y se va, Hyukjae escucha como pide disculpas por la reunión diciendo que su marido ha estado enfermo y tubo una recaída, las personas al otro lado no se escuchan molestas, el omega reagenda, se disculpa y cuelga. Cuando regresa hasta el ya se esta quitando la ropa.
Hyukjae quiere ponerse de pie y dejar la maldita silla para poder tomar a su marido como es debido. El alfa se da cuenta que si está en celo un par de segundos antes de que su cordura desaparezca, de que sus pensamientos racionales se hayan ido y solo queden sus deseos más lacivos. Hyukjae no recuerda pero la última vez que estuvo en un celo completo con su marido casi lo manda al hospital, casi...
¿Está vez será la diferencia?
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LOST (Omegaverse)
FanfictionUn accidente de auto, un par de huesos rotos y una caída en cadena que te lleva a replantearte toda tu vida. Llegando a la conclusión de que te has perdido entre las mentiras y la verdad ¿Acaso todo era una farsa?
