Estaba bien, eso dijeron los doctores. A pesar del dolor, la confusión, la perdida de memoria y los huesos rotos. Estaba de maravilla. Las fracturas sanarían, el dolor cesaría y la memoria podría o no regresar. Les dijo el doctor que debían de esperar, la lesión había sanado pero la memoria era un enigma en ese momento. Extrañamente lo habían dado de alta, o más bien lo dejaron irse a su casa con los cuidados de un hospital. Sabía que su madre tuvo que ver en ello.
Estaban en una habitación de hospital privada. Había una recamara a lado para la familia, pero ninguno de los dos integrantes presentes de esta la usaba, por lo que escucho el chico, bueno su esposo estuvo a su lado durante las dos semanas que estuvo inconsciente y aún seguía a su lado en ese par de dias, pero ahora mantenía una distancia más prudente debido a la pérdida de memoria.
Su madre estaba arreglando la habitación, acomodando jarrones, abriendo ventanas y ofreciéndole agua y comida a cada rato, por otro lado el chico permanecía en silencio, doblando la ropa y acomodando lo que necesitaría ahora que se iba. Tenía un semblante decaído y Hyukjae no pudo evitar sentirse culpable. Vio el anillo de compromiso, con una enorme piedra de corte elegante acompañado de otro anillo más sobrio con grabados. Estaban casados, era su esposo pero en su cabeza era un desconocido. La primera vez que lo vio fue hace unos días, en su mente Juliet seguía siendo su prometida, el último recuerdo que tiene es de ellos dos paseando por la playa.
—Donghae. Puedes ir a la cafetería a comer algo, después vas con los médicos para ver lo del alta en lo que alistó a Hyukjae ¿De acuerdo?—La vos de su madre es firme, serena y amable como siempre. El mencionado alza el rostro, sus ojos castaños parecen algo desconcertados como si apenas procesara las palabras, asiente y responde "Esta bien, señora Lee." se despide con una reverencia profunda para ambos antes de salir. Entonces se pregunta ¿Cuantos años tiene?
—No te llevas bien con el ¿Cierto?—Hyukjae observa como su madre deja salir un suspiro que suena algo dramático en su opinion. Lo voltea a ver y en lugar de responder también pregunta, como si Hyukjae supiera mucho ahora mismo. Tenía suerte de lograr recordar su nombre.
—¿Qué te hace pensar eso?—El tono inocente de su voz es tan falso que Hyukjae reiría sino le dolieran las costillas.
—Es mi esposo—La palabra esposo aun se sentía rara en sus labios—, y te llama señora Lee, no "Mamá."—Le ve en espera de una respuesta y ella solo suspira.
—Sí te sirve de consuelo, tú si llamas mamá a tu suegra.—Le sonríe, no hay burla y parece que es un gesto genuino. Sus ojos brillan y por un momento no sabe que está pasando.
—¿Te agrada?—Hyukjae ve a la mujer que le dio la vida, observa ese suspiro profundo y como deja de hacer lo que sea que hiciera para dejarse caer en el sofá frente a él. Sonríe con resignación y se encoge de hombros.
—Sí, aunque evidentemente me negué a la boda por la diferencia de edad.—Cruza las piernas y espera la siguiente pregunta, como si su hijo estuviera en esa etapa en la que desea saber todo y ella solo está en espera de ofrecer una respuesta.
—¿Creíste que me lastimaría?—Su pregunta es genuina y casi una observación, pero ella niega.
—No, creí que tu lo harías.—Aparta la mirada por unos segundos, como si tratara de pensar bien lo que va a decir. Lo vuelve a ver con un brillo, como si supiera algo.—Es joven, lleno de entusiasmo y amor. Temía que él sólo fuera un capricho tuyo—Otro enorme suspiro sale de sus labios antes de volver a hablar, como si fuese la primera vez que dirá lo que sea que tenga que decir—. Eras su primer amor, su primera pareja, su primer noviazgo, su primera relación seria, y ¡Bam! Te casaste con él. Pregúntame por los años, anda.
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LOST (Omegaverse)
FanfictieUn accidente de auto, un par de huesos rotos y una caída en cadena que te lleva a replantearte toda tu vida. Llegando a la conclusión de que te has perdido entre las mentiras y la verdad ¿Acaso todo era una farsa?
