-¿Y que vas a hacer?-La señora Lee estaba de pie frente a él. Le dolía la cabeza al punto que sentía que iba a explotar, tenía nauseas y casi veía borroso pero se recargo en el sofá y trato de respirar profundo. Se masajeo las cienes mientras intentaba no morir de dolor.
-Demandar al hospital-Hyukjae solo piensa en Donghae y como fue al departamento a buscarlo pero no estaba ahí. No ha ido a su estudio así que no sabe donde está. Todas sus cosas estaban intactas, no se llevó nada, ni una muda de ropa, ni fotografías probablemente no ha puesto un pie ahí.
-Se hará un escándalo, cuando se pregunten porque...
-¡Basta! Juliette debe de pagar por lo que hizo, no puede simplemente...-Le da repulsión la idea. Estaba loca, aferrada y dolida pero ¿Acaso no sano con los años? Solo se lleno de resentimiento sin parar. Aún no podía creer que hubiera caído tan bajo, sobornar a una enfermera y un doctor y robar...El hospital de fertilidad iba a ser arrastrado al mismo infierno por semejante negligencia.
-Sí, pero ahora ella lleva a tu hijo. Por fin un bebé que pueda...
-¡No!-Hyukjae se pone de pie. Cada vez se siente peor o más cerca de la agonía en todos los sentidos.
-El chico te pidió el divorcio, ya llegaron los papeles que envió su abogado así que...-Su madre se encoge de hombros como si todo ya estuviera hecho y simplemente van a aceptar la atrocidad que hizo Juliette.
-Lo he buscado en todos lados y no se donde esta. Su madre no se encuentra en Mokpo, no ha ido a su estudio. Una parte de mi quiere contratar a alguien para que lo busque pero se que debo de respetar su decisión.-Donghae se merece su espacio, tiempo a solas sin ser molestado, algo de tranquilidad. Pero también quiere y necesita hablar con él.
-Segun los papeles que envio su abogdo ha pedido la galería, una pensión anual de por vida, una propiedad en el extranjero y el veinte por ciento de las acciones familiares de la empresa-La mujer toma asiento frente a él. Su rostro es imperturbable como una estatua.-Es eso o una demanda por adulterio la cual ganaría ya que Juliette esta embarazada, además de que Lee Donghae tenía diecinueve años cuando se casaron y si agregan que lo conociste a los dieciséis. Parece un buen acuerdo.
-No me voy a divorciar.-Sentencia tratando de despejarse y quitarse de encima esa angustia.
-Mi nieto no va a ser un bastardo, simplemente...
-¡No madre! ¡Suficiente!-Se pone de pie en dirección a la salida. Creyó que ahí tendría algo de razonamiento pero espero demasiado de ellos.
Claro que lo único que les importaba era un bebé, la línea familiar, la costumbre de un primogénito. Y su precioso Donghae quedó en medio de todo eso, él tuvo el accidente perdiendo la memoria y su esposo regreso a ese momento, a ese incidente en el que no solo vinieron las memorias sino Juliette también.
Subió al auto, tratando de respirar con calma y disipar mejor sus pensamientos, recordaba cuando le enviaba flores a su departamento, antes de casarse, antes de esa mentira y que las aborreciera...¿En el departamento? ¿Aún lo tenía? Vivía en una pequeña pieza a las afueras de la ciudad. Encendió el auto y condujo en un intento de recordar donde había vivido antes. No siempre fue solo su casa y el estudio.
Los edificios altos comenzaron a ser casas, la autopista se transformó en calles angostas y laberínticas, creyó que se había perdido hasta que vio un pequeño restaurante, si era el que creía, el departamento donde había vivido Donghae estaba al otro lado de la cuadra. Giró y estacionó frente al pequeño edificio de tres pisos, salió del auto y fue en busca de su esposo.
Si ese departamento era de su propiedad quizá estaría ahí. Subió por la escalera exterior hasta el segundo piso, donde al final del pasillo había una puerta blanca. Unas macetas estaban sobre la barda blanca, una se enredaba en el barandal y había tierra en el suelo, como si se hubiera caído. Por un instante la ilusión de Hyukjae aumentaron.
Sabía la locura que era que estuviera ahí, que probablemente al tocar el timbre sería un desconocido el que abriera, pero también anhelaba ver a Donghae. La pérdida de memoria le robo un mes, ahora se daba cuenta de que estaba perdiendo más era él.
Siempre había pensado en aquel suceso y como creyó que no decirle a Donghae ayudaría a que este no se sintiera traicionado. Habían planeado un embarazo in vitro, habían buscado un vientre de alquiler y planeaban que cuando naciera el bebé, él y Donghae lo adoptarán. Sería hijo de ambos solo que el omega no lo iba a parir y no lo sabría. Creyó que era mejor si su joven esposo no era consciente de todo lo que su familia haría por un heredero. Pero a pesar de ello lo traiciono y si lo iba a dejar ya no había razón para "protejerlo" es decir, se merece la verdad.
Toca el timbre, por un momento imagina que saldrá un desconocido a gritarle que quien es y que quiere, en realidad eso es lo que espera. Así que cuando la puerta se abrió y ese hermoso y familiar rostro apareció en su campo de visión se quedó sin palabras. Su cabello rubio estaba despeinado, su piel naturalmente bronceada se veía pálida, su rostro más delgado y los pómulos de las mejillas eran demasiado visibles. Se veía más pequeño y delgado, le dolió ver lo hinchado y rojos que estaba sus ojos. Los cuales se llenaron de furia.
Una bofetada es lo que recibe, su cabeza palpita y se siente aún peor pero ni importa porque encontró a Donghae.
-¿Qué quieres?-Su voz es un susurro ahogado que lo asfixia.
-Decirte la verdad, seré completamente honesto contigo.
Hyukjae percibe el aroma de su esposo. Por primera vez en esa semana el dolor mitiga y la paz le invade. Cuando el omega asiente y lo deja entrar cree que quizá tenga una oportunidad, una que no dejará ir.
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LOST (Omegaverse)
Fan-FictionUn accidente de auto, un par de huesos rotos y una caída en cadena que te lleva a replantearte toda tu vida. Llegando a la conclusión de que te has perdido entre las mentiras y la verdad ¿Acaso todo era una farsa?
