Era temprano cuando escucharon aquellas
palmadas y esa voz.
- Buenos días tortolitos, ya veo que no habéis perdido el tiempo en mi ausencia y me alegro mucho de ello, pero es hora de despertarse, ya estoy de vuelta - en el fondo se alegraba por sus compañeros de celda, en especial por Gus, se conocían desde hace muchos años y verlo feliz con alguien le hacia feliz a él también.
- Joder Manolo, es muy temprano, calla ya - contestó Greco adormilado mientras Gus se tapaba la cabeza con la almohada.
- No es mi culpa que hayáis tenido una noche intensa y no hayáis dormido bien, y así no se le da la bienvenida a un amigo.
- ¿Qué dices tío? - seguía contestando Greco.
- Hombre a no ser que os hayáis vuelto exhibicionistas, la ropa en el suelo y los dos durmiendo desnudos y juntos implica una noche intensa - al escuchar aquello Gus sacó rápidamente la cabeza de debajo de la almohada y Greco se incorporó en la cama sujetando con fuerzas la sábanas que cubrían su entrepierna.
- Mierda, joder Greco nos quedamos dormidos antes de vestirnos - el menor se levantó rápidamente y comenzó a vestirse.
- No me jodas, si no me lo llegas a decir no lo noto - contestó con ironía el moreno tapándose mientras se vestía rápidamente también.
- Entonces, ¿qué? ¿Ya es oficial? - Manolo reía disfrutando de la situación.
- Calla ya - espetó Gus.
- Es que necesito saber si tengo cuñado o no - siguió riendo y se ganó una mirada amenzante del rubio por la pregunta.
- ¿Alguien nos ha visto? - preguntó Greco terminando de vestirse.
- No creo, es muy temprano - comentó con tranquilidad.
Entonces el mayor paró en seco y lo miró - ¿Qué hora es Manolo?
- Las cinco de la mañana - contestó sin más.
- ¡¿Pero tu eres tonto?! - la paciencia de Greco se agotó en ese momento.
- Manolo, cada día que vuelves de aislamiento, me arrepiento - respondió el rubio.
- Oye os acabo de salvar el culo, al menos un gracias, ¿no? La próxima vez dejo que todos os vean en esa situación - se tumbó en su cama y cerró los ojos - pero entonces, ¿tengo cuñado? - volvió a reír.
Gus negó con la cabeza riendo - de verdad tío, lo tuyo no es normal, pero me alegro que estes de vuelta - se acercó y lo saludo dándole un par de palmaditas en el hombro.
- Yo también me alegro de que estés aquí - respondió Greco volviendo a tumbarse en la cama y durmiendo de nuevo.
- ¿Qué fue lo que te pillaron? - preguntó Gus en voz baja para no molestar a Greco.
- Un tenedor - contestó.
- ¿Para que querías un tenedor?
- Nunca se sabe, siempre hay que estar preparados, antes de que volvieras de aislamiento... - miró a Greco asegurándose de que estuviera dormido - Armando y los suyos buscaban que tu novio se uniera a ellos.
- ¿No te fias de Greco? - aquello le sorprendió.
- ¿Estás admitiendo que es tu novio? - sonrió de manera burlona.
- Deja de decir tonterías y contesta hombre, que ya eres mayorcito para esto - sonrió por las estupideces que decía Manolo.
- Si me fío de Greco, pero no de Armando, no se que trama, y como veo que intenta conseguir a más hombres, pues prefería estar armado.
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La Cárcel
RomanceGreco, un nuevo integrante en la prisión, empieza a ser un estorbo para Gustabo y su plan de escape, al ver que sus métodos habituales no sirven con el nuevo, tendrá que buscar otra forma de convencerlo para que esté de su lado.
