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Cuando despertaron a la mañana siguiente, Manolo ya había salido de la celda.

- Oye Gus, ¿qué ha pasado con Armando? - la pregunta tensó al rubio y Greco lo notó

- Está bien, salió de aislamiento dos días antes de que volvieras, y ya está todo solucionado, no va a haber venganza - No esperaba oír eso, pero se alegraba.

- ¿Y eso?

- No importa eso - la respuesta que recibió hizo que la alegría que sintió anteriormente se esfumara.

- ¿Qué has hecho?

- Nada.

- Gus... - el nombrado suspiró.

- Ya me vengué yo mismo.

- ¿Que has hecho qué? ¿Gus que hiciste? - los nervios en Greco empezaban a notarse.

- Manolo y yo nos encargamos de un par de su grupo y dejamos a otros dos un mensaje para Armando - al ver que Greco abría la boca para hablar, se adelantó - le dijimos que ya estábamos en paz y que si volvía a tentar a la suerte la próxima vez sería el mismo el que no lo contaría.

- ¿Cómo sabes que no se va a vengar?

- Porque ha perdido a dos de los suyos, al menos en un tiempo no va a hacer nada, además por lo que sé, su pierna no ha quedado del todo bien, tiene un leve cojeo, así que no le conviene peleas - Greco asintió, ni siquiera se sorprendía con el hecho de que Gus haya matado a dos hombres, total, él mismo mató a uno, pero esa indiferencia que sentía ante la muerte le asustaba en parte, no sabía en que momento se había convertido en alguien tan frío para esos temas.

Durante el desayuno ninguno hablaba, todos estaban pensando en el mismo tema pero al parecer nadie quería nombrarlo, hasta que Manolo lo hizo.

- Vale, ¿cómo mierda salimos de aquí ahora?

- Esperaremos a la fiesta del año que viene - dijo Gus.

- Ni de coña, no tienes ese tiempo.

- ¿Y tú que sabes Manolo? No recuerdo que fueras juez o abogado.

- Ni yo recuerdo que tu fueras tan gilipollas

- ¿Gilipollas de qué? Gilipollas tú que nos metiste en el este lío por no dejar que ayudara en la pelea.

- Otra vez con eso, gilipollas tú que perdiste la oportunidad de escapar por...

- Ya esta bien los dos, así no vamos a llegar a nada y estáis llamando la atención - los dos pararon la discusión y resoplaron - Gus, Manolo lleva razón, no sabes si vas a tener un año.

- Ya, pero es preferible intentarlo, porque si lo hacemos un día normal se nos va a liar - los tres suspiraron al darse cuenta que no había una idea mejor, así que Manolo y Greco accedieron a esperar un año a regañadientes.

- Solo una condición, si tienes un juicio antes de ese día, lo intentaremos antes del juicio, mejor intentarlo a no hacer nada - añadió Manolo, Gus asintió y estrecharon las manos cerrando el trato.

Esa tarde Greco volvió al trabajo, se encontraba con Gus en la lavandería haciendo las tareas mientras sentía a cada rato la mirada del rubio sobre él, desde que había vuelto no se separaba de su lado, intentaba fingirlo, pero el moreno notaba como se tensaba cuando se alejaban, es como si tuviera miedo a que volviera a desaparecer.

Greco se sentía mal por ello, no podía evitar sentirse culpable y aunque a Gustado no le gustaba hablar de ese tipo de temas, el mayor necesitaba saber, así que cuando el turno terminó y se dirigieron a la celda, donde aún no había llegado Manolo, aprovechó para sacar el tema.

La CárcelHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora