- ¿Qué haces aqu... - no pudo terminar la frase cuando Greco ya se había avalanzado sobre el abrazándolo y besandolo con ansias, acciones a las que Gus no tardó en responder de la misma manera.
- Sigues vivo, estás aquí - susurró Greco sujetando su cara con su frente pegada a la de Gus.
- Si, estoy vivo, estoy aquí, ¿pero qué haces aquí? - escuchó un carraspeó tras Greco y al mirar vió a Manolo y al alcaide con la pierna ensangrentada - ¿Manolo? Pero... ¿Qué habéis hecho?
- No preguntes, tu novio se ha vuelto loco para sacarte de aquí, ha hecho un motín y ha disparado al alcaide.
- ¿Qué? - miró sorprendido a Manolo y luego al moreno frente a él - Greco... - su expresión de sorpresa cambiaría a una de preocupación por las consecuencias si los pillaban.
- No te preocupes, ya hablaremos después de eso, ahora salgamos de aquí, que la información del motín no haya llegado a los presos de esta sección es bueno, significa que aún no se han dado cuenta fuera de la prisión.
- Esta bien vamos - dijo Gus aún algo sorprendido por lo que estaba ocurriendo.
Salieron de allí aún con el alcaide sin saber que hacer con él volviendo al despacho de este.
- Bien, ¿y qué hacemos con él? - dijo Manolo mirando al alcaide.
- No lo sé - suspiró Greco agobiado aun con la pistola en su mano.
Gus lo miraba algo sorprendido aún de ver a Greco con un arma en la mano y habiendo generado un botín.
- Está bien, explicadme cuál es el plan y cómo habéis conseguido hacer todo esto - tras decir aquello la puerta del despacho se abrió.
- Así que aquí estáis, ya empezaba a pensar que me habíais traicionado - entró Armando en el despacho con manchas de sangre en su camiseta y su cara, lo que le hizo a Greco recordar al guardia que dejó con él provocandole repulsión al pensar lo que había hecho Armando con él.
- ¿Qué hace este tío aquí? - dijo el rubio alarmado acercándose a Armando, siendo frenado por la mano de Greco en su brazo.
- Está con nosotros, pedimos su ayuda a cambio de ayudarlos a escapar - explicó el moreno, ganándose una mirada de incredulidad por parte de Gus.
- ¿Por qué habéis aceptado eso? - dijo serio el rubio.
- ¿Crees que estos dos podrían hacer un motín solos? - rió Armando - no seas desagradecido, te hemos sacado de ahí - su mirada se desvío al alcaide - vaya vaya... A quién tenemos aquí... - sonrió con frialdad dispuesto a acercarse al hombre.
- A él no, aún podemos necesitarlo - dijo Greco dando un paso para interponerse entre él y el alcaide.
- ¿Le has disparado? ¿Cuánto tiempo crees que le queda de vida? Si nos pillan no deberás preocuparte de nuevo por tu querido novio, ambos estaréis en el corredor de la muerte, te has cargado al alcaide - rió mirándolos.
- Cállate ya Armando, vete de aquí anda, nos vemos esta noche en tu celda para irnos de aquí - dijo Manolo algo serio al ver la expresión seria de Greco y la de terror de Gus ante las palabras de Armando.
- Está bien, espero que seáis puntuales y no me hagáis el lío, os aseguro que os mataré si lo hacéis.
- No vamos a hacerte ningún lío, tu y dos hombres, nadie más, no lo olvides -dijo Manolo.
Armando asintió a modo de respuesta y se fue de allí.
- Gus, no nos van a pillar no vas a volver ahí - dijo Greco al ver su cara.
- No es eso lo que me preocupa Greco, tú no mereces terminar ahí - dijo algo serio.
Greco se quedó en silencio ante sus palabras, aquel día había cometido más delitos que en toda su vida y lo suficiente graves para llevarlo a aquel lugar junto a Gus, era consciente de ello.
- Bueno, explicadme que es esto de que nos fugamos esta noche con Armando y sus hombre - dijo Gus rompiendo el silencio.
- Tu novio lo ofreció a cambio de su ayuda para sacarte de ese lugar, queremos irnos en una hora y media, antes del cambio de turno pero que haya anochecido suficiente, creemos que hemos conseguido que no se alerte fuera de aquí de lo ocurrido, así que queremos aprovechar esa ventaja - explicó Manolo.
- No son de fiar, no debisteis tratar con ellos.
- No teníamos otra opción, no podíamos hacer esto solos - dijo Greco mirándolo serio.
- En cuanto prescindan de nosotros nos intentarán matar - Gus suspiró pasando la mano por su cara mientras pensaba que hacer - está bien, nos volveremos imprescindibles, diremos que... que el plan de huida va más allá que solo salir de aquí, que tenemos una forma de escapar de esta ciudad, tenemos contactos que nos están esperando en un punto acordado para sacarnos y que le ofrecemos venir con nosotros - miró a Greco - de hecho, tu se lo ofrecerás.
- ¿Yo? ¿Por qué yo? - preguntó sorprendido y sin ganas de hacerlo.
- Porque sabe que Manolo y yo nunca le ofreceríamos algo así - Manolo asintió ante las palabras de Gus corroborandolo - bien, el plan es este...
Media hora después habían terminado de planear todo y Manolo cedió a quedarse vigilando al alcaide, el cuál se había desmayado por la pérdida de sangre y el dolor, dándoles a Gus y Greco algo de tiempo a solas antes de la huida.
Ambos paseaban por la sala central a la cual daban todas las celdas, la cual estaba llena de presos y algunos guardias que estaban a mano de los presos.
Greco observaba en silencio sintiéndose culpable por todo aquello.
- ¿Cómo te encuentras? - preguntó Gus a su lado parando el paseo para sentarse en suelo con la espalda contra la pared, siendo seguido por Greco, que se sentaría a su lado.
- ¿A qué te refieres? Estoy bien - lo miró apoyando los brazos en sus rodillas flexionadas.
- Me refiero a que tú no eres un delincuente Greco, tú no haces estas cosas - lo miró de vuelta.
- Lo sé... Lo que importa es que estás vivo y lejos de ese lugar - dijo serio apartando la mirada de Gus.
- Greco, te conozco, y agradezco mucho que me hayáis sacado de ese sitio, pero sé que tienes más consciencia del bien y del mal que la gente de este lugar, y al final... Has provocado todo esto para salvar a un delincuente.
- No creo que esa consciencia siga en mí - dijo con sinceridad pensando en el día de hoy - he dejado a un preso con Armando mientras lo torturaba y me suplicaba que no lo dejará allí con él - susurró serio sintiendo la culpa sobre él - todos esos guardias inocentes están sufriendo por mi culpa - miró a los guardias que estaban en la zona, la mayoría golpeados, algunos llorando suplicando por piedad.
- ¿Por qué me has sacado de ahí? ¿Por qué has preferido sacrificarlos y liberar a todos estos presos por mí?
Greco se encogió de hombros en silencio, entonces volvió a mirarlo - Porque te amo y no podría perdonarme no haber intentado todo para sacarte de ahí, me da igual si lo mereces o no.
Gus asintió apoyando su cabeza en el hombro de Greco - intentemos descansar un rato, pronto viene lo más duro - susurró recibiendo un asentimiento por parte de Greco.
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La Cárcel
RomanceGreco, un nuevo integrante en la prisión, empieza a ser un estorbo para Gustabo y su plan de escape, al ver que sus métodos habituales no sirven con el nuevo, tendrá que buscar otra forma de convencerlo para que esté de su lado.
