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Una hora después encontraron una casa abandonada en la cual acordaron pasar la noche ya que necesitaban descansar. Se cambiaron la ropa por las nuevas prendas y comieron algo. Greco se quedó en el patio de la casa sin querer estar junto a los otros, no había vuelto a hablar desde lo sucedido en la fábrica y sentía repulsión de si mismo por llevar la ropa de esas personas.

- Debes comer algo, mañana será un día largo - Gus salió sentándose a su lado acercándole un plato con algo de comida.

Greco apartó la mirada hacia el lado contrario sin ser capaz de comer.

- Vamos Greco por favor, no es mi culpa lo que ha pasado - susurró apenado.

- Tienes razón, es mi culpa, yo hice el trato con ellos para sacarte de allí, yo soy el responsable de esas muertes en la fábrica, soy el responsable de lo que ha pasado en la prisión con los guardias, soy el responsable de la muerte del alcaide, todo esto es mi culpa - su voz se quebró al final de la frase sintiendo que sus ojos se cristalizaban y algunas lágrimas caían por sus mejillas.

- Greco...yo...solo puedo decirte que te acostumbrarás a esto, de verdad, ya verás qu...

- ¿Que me acostumbraré? - interrumpió a Gus con incredulidad ante sus palabras - no quiero acostumbrarme a esto, no quiero ser un monstruo, te ha dado igual la muerte de esa gente, no quiero ser como tú.

- No soy un monstruo, esto es supervivencia Greco y cuanto antes lo entiendas mejor te irá - contestó dolido por las palabras del moreno.

- No quiero vivir así, no quiero vivir matando a inocentes, no me voy a acostumbrar a esto y no voy a seguir este modo de vida.

- Greco, no hay otra opción, somos fugitivos, no hay otro estilo de vida para nosotros ahora, entiéndelo - suspiró ante la negativa del moreno - anda come un poco, te prometo que cuando nos libremos de Armando y sus hombres, todo irá mejor, no haremos nada con lo que no estés de acuerdo - le acercó el plato y se apoyó en su hombro.

Greco se relajó ante sus palabras y accedió a comer, algo más tranquilo.

- Eso es, come que te vas a quedar en los huesos - dejó un beso en su hombro y acarició su abdomen bajo la camiseta.

Greco sabía que estaba siendo más cariñoso que de normal para intentar compensarle por lo sucedido, así que se quedó en silencio disfrutando de su tacto tras terminar de comer.

- Te prometo que todo mejorará, confía en mí - susurró Gus sentándose sobre sus piernas quedando frente a él al notar que seguía serio - serás feliz, de verás que sí, dame tiempo, todo va a ir bien Greco - acarició su cuello y se acercó dando un beso suave en sus labios.

- ¿Cómo lo sabes? - susurró Greco sobre sus labios.

- Porque sé como eres y sé lo que puedo ofrecerte cuando esto se calme, seremos felices y libres - bajó a su cuello besándolo suavemente - cuando nos venguemos por lo de tu hermana y recupere mi mafia verás como todo va bien, no nos faltará de nada y no tendrás que ver más delincuencia, te lo juro, no tienes que hacer nada de eso - susurró sobre su cuello.

- ¿De verdad sigues queriendo volver a la mafia? - susurró apenado dejando a Gus seguir con su acción sobre su cuello.

- Greco, no nos queda otra si queremos sobrevivir, la mafia nos da la oportunidad de llevar una vida más normal aunque seamos fugitivos, nos proporciona unos ingresos, identidades nuevas, una casa...

- ¿Por qué no nos vamos a la otra punta del mundo? Solos tú y yo, nadie nos buscaría allí, podríamos tener una vida normal en paz - susurró abrazándolo.

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⏰ Última actualización: Jan 23 ⏰

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