10 de diciembre, 2023.
El Hotel Libertador palpita con la intensidad del día que cambiará la historia de Argentina. Estaba siendo parte de un engranaje complejo que da vida a la democracia. Aunque mis pensamientos danzan entre lo ocurrido en el balcón la noche anterior, la revelación de Santiago y la responsabilidad que pesa sobre nuestros hombros, no había tiempo para eso ahora.
Trabajamos incansablemente, coordinando cada detalle para este día histórico. El discurso presidencial, gestado durante toda la semana, se alzaba como un logro del que me sentía orgullosa.
—Lea, necesito que dejen el discurso en mi escritorio junto con los demás documentos por favor. O dáselo a Karina, ella se encarga. —me dice el presidente, con un gesto que mezclaba ansiedad pero felicidad plena.
—Por supuesto, Javi. Enseguida lo alcanzo.
Mientras reviso por ultima vez las palabras que resonarán en las afueras del Congreso, Santiago se acerca.
—Te estaba buscando, necesito que bajes al segundo piso acaba de llegar una comitiva de mandatarios y necesitamos activar, no quiero que hagan cagadas— dijo haciendo referencia a Iñaki y Eugenia que se encontraban esperando con el resto del equipo.
—Estoy terminando de revisar el discurso, no podes ir vos?—le respondo, mientras seguía sumergida en las miles de hojas que tenia enfrente.
—No te hagas problema, yo me encargo. — dijo evitando hacer contacto visual mientras ágilmente me sacaba de las manos los papeles y se dirigía hacia el pequeño despacho que tenia Milei en su habitación.
Asentí y me dirigí hacia el segundo piso para encargarme del recibimiento de los mandatarios amigos que venían a ver a Javier.
—La prensa esta esperando. Necesitan las declaraciones para la conferencia previa a la jura —anuncia Karina Milei, con una sonrisa nerviosa mientras me acompañaba hacia el ascensor.
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Con santiago, sumidos en nuestras responsabilidades, intentamos dar respuestas coherentes a las miles de consultas que nos aturdían. A medida que coordinábamos los últimos detalles, la ansiedad se mezcla con la felicidad que se veía en el rostro de cada uno de los que nos encontrábamos allí. El peso de ser parte fundamental de la jornada histórica generaba un torbellino de emociones y nerviosismo que es imposible de poder poner en palabras.
Pero en mi cabeza seguían dando vueltas las imágenes de ayer, nosotros en el balcón, el cerca de mi boca encendiendo el cigarrillo, su perfume, no me lo podía sacar de la cabeza. Aunque no había tiempo para eso, tenia que borrarlo de mi cabeza, por lo menos por hoy.
Finalmente, a eso de las 11:40hs, nos dirigimos al Congreso de la Nación, rodeados de la comitiva presidencial. La calle bulle de periodistas, flashes y banderas. Cada paso que damos lleva consigo la magnitud del cambio que se avecina.
Al ingresar al imponente recinto, éramos testigos privilegiados de la jura del nuevo presidente. Nos ubicamos en uno de los balcones, observando el juramento que sellaba el destino del país. La solemnidad del momento se respiraba en el aire.
Terminada la jura, nos dirigimos hacia las afueras del Congreso para presenciar el discurso presidencial. La multitud se congregaba expectante de escuchar por primera vez a Javier, hablar como presidente de la nación.
Sin embargo, cuando Milei tomó el micrófono, una sorpresa desagradable se apoderó de mi. El discurso que resonó en las escalinatas difería significativamente de la obra que Santiago y yo habíamos meticulosamente elaborado.
—Argentinos, hoy iniciamos una nueva etapa en nuestra historia. Es hora de liberarnos de las cadenas que nos han atado por tanto tiempo (...) —expresó Milei, introduciendo una serie de conceptos y promesas que no figuraban en el discurso original.
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Entrelazados por el Poder - Santiago Caputo
FanfictionEn "Entrelazados por el Poder", Santiago Caputo, asesor político del presidente electo Javier Milei, se ve obligado a colaborar con Lea Cristel, una joven asesora muy preparada con gran futuro. A pesar de los choques iniciales debido al carácter aut...
