Capitulo 11

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15 de diciembre,2023.

Pasaron unos días desde que asumimos el gobierno oficialmente. Todo parece funcionar como un engranaje bien aceitado, pero, como era de esperar, las disputas diarias siguen siendo moneda corriente. Esta dinámica es mi pan de cada día, algo a lo que ya estoy acostumbrada.

Desde la asunción, mi relación con Santiago ha experimentado sorprendentes mejoras. A pesar de nuestras discusiones habituales, hemos logrado tejer una complicidad única en medio de este embrollo político. Descubrí a la fuerza, que incluso en el caos, hay espacio para vínculos inesperados.

Teníamos poco tiempo y muchas cosas para resolver. No era la combinación que más me gustaba.

Nos esperaba una reunión en 15 minutos para cerrar el Decreto pero todavía habían cosas inconclusas que no lográbamos ponernos de acuerdo.

En este tiempo, me dirijo hacia el despacho de Santiago que se encontraba enfrentado al mío.

—Permiso ¿En que andas? ¿Estas para ver un par de cosas?—pregunto, mientras ingresaba al despacho cerrando la puerta.

—Tenemos 15 minutos hasta que empiece la reunión—dijo, dejando de lado lo que estaba haciendo.

— Urgente necesitamos definir estos puntos antes de cerrar el DNU. La oposición va a estar esperando cualquier error.—dije entregándole una hoja señalada punto por punto.

—Estos detalles no son tan relevantes. La gente solo quiere resultados.—dijo estirando su silla hacia atrás mientas abría sus brazos invitándome a que me sentara en su regazo.

—Pero los resultados también dependen de la forma en que implementamos estas medidas. No podemos dejar cabos sueltos. —digo y en eso tenia razón.

—Siempre tan detallista—dice abrazándome por la cintura. —Eso es lo que me gusta de vos, tu compromiso. Pero a veces, es necesario jugar un poco y arriesgarte. —

—Sisi todo bien pero no podemos perder de vista la ética y la responsabilidad que tenemos con la gente.

—La ética y la política son como el agua y el aceite. Pero sí, tenemos que asegurarnos de que estas medidas alcancen a la gran mayoría, incluso si no cae bien a algunos—dijo acercándose a mi y robándome un beso. Se había vuelto algo cariñoso conmigo, lo cual me sorprendía pero no me molestaba para nada.

—No quiero que esto se convierta en un simple juego de poder. Necesitamos equilibrio y transparencia.—Eso había salido de mi boca con doble sentido, era lo que necesitaba en mi vida.

—Me gusta que vayas de frente pero acordate que hay que embarrarse, de vez en cuando.—dijo hundiendo su cabeza en mi cuello, comenzando a acariciar levemente con su nariz provocando que se me erizara la piel.

Me encantaba que este hombre siempre tenga las palabras justas. Aun así cuando muchas de ella iban dirigidas en mi contra en algunas, por no decir, la mayoría de las ocasiones.

— Bueno me voy yendo—digo saliendo de su agarre apresurándome a salir primera para agarrar unas cosas en mi despacho.

Finalmente nos dirigimos hacia la reunión donde se gestó el verdadero caos.

—No podemos pasar por alto la importancia del consenso. Sacar adelante reformas de esta magnitud sin el respaldo del Congreso va en contra de nuestros principios democráticos. No voy a convalidar la medida—dije convencida

—Lea, el Congreso es lento y burocrático. Necesitamos actuar con rapidez para marcar la diferencia. Es ahora o nunca y lo sabes. —comentó otro.

Entrelazados por el Poder - Santiago CaputoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora