El avión aterrizó en el Aeropuerto Internacional Dulles en las primeras horas de una mañana brumosa. Estábamos en Washington D.C. para una serie de reuniones clave con funcionarios del gobierno estadounidense, y aunque el propósito del viaje era fortalecer lazos y buscar nuevas inversiones, no podía evitar sentir una mezcla de emoción y nerviosismo.
—Es la primera vez que visitamos la capital como parte de una delegación oficial, ¿verdad? —comenté mientras recogíamos nuestro equipaje.
Santiago, quien había estado sumido en sus pensamientos durante la mayor parte del vuelo, me miró y asintió con una sonrisa forzada.
—Sí, y es crucial que todo salga según lo planeado. Estas reuniones podrían definir nuestra política exterior para los próximos años —respondió, su tono más serio de lo habitual.
A su lado, el presidente Milei se mostraba confiado y relajado, conversando animadamente con Karina sobre la agenda del día. Observé la dinámica entre ellos; su facilidad para el diálogo y cómo Karina, siempre astuta, manejaba sutilmente la dirección de la conversación hacia los temas que interesaban más al presidente.
Durante el trayecto hacia el hotel, el silencio en nuestro vehículo era palpable. Cada uno perdido en sus pensamientos.
—Lea, asegúrate de llevar todos los documentos relevantes para las reuniones con los inversores. No podemos permitirnos ningún desliz —me recordó Santiago una mañana, mientras revisábamos la lista de preparativos en su oficina.
Su tono era más brusco de lo habitual, y no pude evitar sentir que algo más estaba molestando a Santiago más allá del estrés del viaje.
—Todo está bajo control, Santiago. Ya revisé personalmente cada detalle —respondí, intentando no mostrar mi irritación por su falta de confianza.
—Bien, solo quería asegurarme. Sabes lo importante que es este viaje especialmente con los acuerdos comerciales en juego —dijo, su mirada fija en los papeles frente a él.
A pesar de su respuesta conciliadora, algo en su actitud me hacía sospechar que había algo que no me decía. Los días previos al viaje, Santiago había estado extrañamente distante, sus llamadas y mensajes eran puramente profesionales y sus habituales bromas y charlas informales habían desaparecido.
Finalmente, el día de la partida llegó. El vuelo a Washington D.C. fue largo y cargado de trabajo. Entre revisar presentaciones y discutir estrategias, apenas tuvimos tiempo para hablar de cualquier otra cosa. Sin embargo, en los momentos en que podíamos relajarnos, noté cómo Santiago evitaba mi mirada, sumergido en su computadora o perdido en sus pensamientos.
—¿Está todo bien, Santiago? —pregunté en un momento, aprovechando que los demás miembros del equipo charlaban sin prestar atencion a nuestra presencia.
—Sí, todo perfecto—respondió rápidamente, sin convencerme.
El aterrizaje en Estados Unidos trajo consigo una agenda apretada. Entre reuniones con empresarios, conferencias y eventos diplomáticos, el tiempo libre era escaso. Sin embargo, la verdadera prueba vendría con la cena en la embajada argentina, donde los ojos de la comunidad internacional estarían puestos en nosotros.
En la víspera de la cena, mientras me preparaba en mi habitación del hotel, no podía dejar de pensar en la actitud de Santiago. Algo estaba cambiando, y no sabía si era solo mi percepción o si realmente había algo de lo que debiera preocuparme. Decidí que después de la cena buscaría una oportunidad para hablar con él en privado y aclarar cualquier malentendido.
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Las luces de Washington D.C. parpadeaban como estrellas distantes, reflejando la grandeza y el poder que la ciudad emanaba. Desde la ventanilla del auto, observaba cada monumento y me perdía en la historia que cada uno guardaba. Pero a pesar de la impresión que me causaba la ciudad, mi mente estaba en otra parte; estaba en Santiago y en los rumores que habían comenzado a ensombrecer nuestra relación.
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Entrelazados por el Poder - Santiago Caputo
Fiksi PenggemarEn "Entrelazados por el Poder", Santiago Caputo, asesor político del presidente electo Javier Milei, se ve obligado a colaborar con Lea Cristel, una joven asesora muy preparada con gran futuro. A pesar de los choques iniciales debido al carácter aut...
