No es novedad para Jimin la ansiedad que está sintiendo ahora mismo. Es verdad que había pasado unos días tranquilo y su estado de ánimo solo había estado en subida. Porque claro, una cosa es estar con tu persona favorita en el mundo, en tu lugar seguro dejando que te consientan, te mimen y te den toda la atención que jamás habías recibido... y otra cosa muy distinta era estar sentado al lado de esa persona y dos de sus hermanos frente a ti, mirándote como si quisieran leerte el alma. Sintiéndote completamente desnudo ante esos 2 pares de ojos que no despegan sus ojos de ti.
Así se sentía Jimin ahora mismo, tenía a Jin y Suga sentados frente a él. Así se los había presentado Jungkook.
Jin, el más alto, con su cabello algo largo, labios gruesos, muy lindo a ojos de Jimin. Había llegado golpeando la puerta y gritando como si hacer escándalos fuera algo de su vida cotidiana. Parecía algo simpático, pero Suga era quien verdaderamente le intimidaba.
Piel pálida como la nieve, cabello negro, mirada oscura y misteriosa, labios finos y rosados que desde que habían llegado no le habían dirigido la palabra para nada más que saludarlo.
Cuando Jin se paró a buscar algo para tomar y Jungkook lo siguió, Jimin pensó que esa sería la oportunidad que tomaría este para conversar con él, pero no fue así. Solo se quedó allí, con una pierna cruzada, sus manos descansando elegantemente sobre su rodilla y su mirada fija en Jimin.
Jimin carraspeó apretando sus labios en una línea, estaba incómodo, el único ruido que había en el lugar eran las copas sonando en la cocina y el corazón de Jimin martilleando en sus oídos.
Movió sus manos haciendo el impulso de pararse y en cuento lo hizo, una voz rasposa se dirigió a él.
-Park Jimin, ¿cierto?
Jimin asintió – claro – sonrió.
-¿Vives con Jungkook? – cuestionó suga sin expresión en el rostro.
-E-estoy viviendo con él hace unos días, pasaron unas cosas y bueno e-estoy aquí con él desde entonces – por más que trataba de no mostrarse nervioso, le era imposible hacerlo bajo esa mirada. Jimin pensaba que, si tan solo pudiera descifrarlo un poco más, sabría si le estaba agradando o no, pero en vez de eso solo conseguía que Suga le sacara información sin siquiera esforzarse.
-Jungkook se ve sonriente estos días, me alegro de que le hagas compañía. – una mueca parecida a una sonrisa fue lo que vio Jimin aparecer en el rostro de Min Yoongi. No supo que responderle, ¿le había dado su aprobación? ¿Qué había sido eso?
Cuando Jungkook volvió con jugos naturales hechos por él y Jin, fue entonces que el timbre retumbó por toda la sala.
El estómago de Jimin se apretó.
Habían llegado los demás.
El primero en entrar fue el castaño que Jimin había visto hace unas semanas en la cafetería donde trabaja Jungkook. Pudo reconocer enseguida a Taehyung. El segundo en aparecer supuso era Hobi, el más alegre y simpático según lo que le había dicho Jungkook. Y, por último, un rostro conocido apareció en su campo de visión. Kim Namjoon, con un abrigo gris que llegaba casi a los tobillos haciendo que solo se vea más imponente, un sweater negro cuello de tortuga similar al que llevaba puesto cuando fue a por Jimin a la playa, caminó por la entrada hasta el perchero, se quitó el abrigo y caminó de vuelta hasta el sofá donde se sentó dejando sus piernas ligeramente abiertas.
Jimin tragó duro.
Namjoon solo lo saludó con un movimiento de cabeza.
-¡Al fin te conozco! – una voz chillante sacó a Jimin de sus pensamientos, era Hobi – he escuchado mucho de ti, tenía muchas de conocerte – notó como se acercaba a él con una gran sonrisa. Él sí le transmitía seguridad. Parecía agradable. Jimin decidió en ese momento que Hobi era su hyung favorito después de Jungkook.
ESTÁS LEYENDO
A L O N E ~ Kookmin
Fanfic¿Estar solo es igual a sentirse solo? ¿Por que Jimin se sentía solo la mayor parte del tiempo? Vivía con su madre pero eso parecía no importarle a ella. ¿Realmente su madre lo quería? Parecía que Jimin no le importaba a nadie. Menos a ese Pelinegro...
