FREEN
El resto de la tarde se pasa en un borrón y por suerte, se trata de un borrón sin incidentes. Las interrupciones musicales se detienen después de la emisión durante el almuerzo. Lo extraño es que, a pesar de que sé que solo era Kath tratando de llegar a Becky, me encontré extrañándola.
Moviéndome de una clase a otra, me encuentro tranquila y a pesar de que estoy rodeada por ruido, empiezo a creer que me imaginé todo el asunto. Por la forma en que me defendí por mi cuenta, un movimiento que en los últimos tres años nunca he hecho, no tengo otra explicación para todo lo que ha pasado hoy.
No veo a Becky y lucho con la forma en que eso me hace sentir. Sé que tenía miedo de encontrarme cara a cara con ella, pero con todo lo que pasó cuando finalmente nos reunimos, el temor ha sido reemplazado por otra cosa.
Amor.
No importa qué tan fuera de mi camino voy con el fin de evitarla, huir de ella o incluso negar su existencia en absoluto, eso no cambia la verdad.
Estoy enamorada de Becky Amstrong.
El amor me hace buscarla en cada pasillo, en cada esquina, aunque algo me dice que no quiere ser encontrada. El amor me hace pedirle a Mon información. Tengo una gran necesidad de saber lo que las dos hablaron y que, por alguna razón, no se me permite saber.
Solo hay una parte de admitir lo que siento que me molesta. Si todo lo que pasó fue planeado por Kath y no Becky, lo cual pensé en un principio, entonces, ¿por qué no me busca? Si todo lo que dijo durante nuestras semanas juntos fue real, entonces, ¿por qué no está aquí ahora?
El amor podría tener el poder de curar, pero también tiene el poder de hacer daño, que es lo que me está haciendo.
No quiero que sea Mon con la que esté hablando. Quiero que sea conmigo, aunque en el fondo me doy cuenta de que no merezco sus palabras. Hice exactamente lo que todo el mundo me ha estado haciendo durante años. Supongo que no es del todo sorprendente que se aleje de su camino para evitarme, a pesar de hablar con mi amiga antes.
La juzgué. Tomé todo lo que ocurrió y asumí que estaba detrás ello, en vez de creer en la persona que había llegado a conocer. Cometí un error terrible y no estoy segura de que pueda retractarme.
De toda la aceptación y la comprensión que anhelaba, seguro como el infierno no extendí ese anhelo a la única persona que se lo merecía más. No se puede esperar que el mundo cambie y se adapte a todo lo que se percibe como diferente, si antes no lo hacemos nosotros mismos.
Me lo han enseñado repetitivamente veces, no solo mi mamá, sino también mis profesores. Una lección tan fácil, y que de alguna manera, la había olvidado por completo al ser como todos los demás.
El darme cuenta de todo esto, sin embargo, no hace que el dolor que siento por ser ignorada disminuya.
-Tienes que venir conmigo.
-¿Perdón? -pregunto cuando Mon me agarra por la blusa, tratando de arrastrarme en una dirección completamente diferente a la que realmente necesito ir.
-La Srta. T. nos quiere ver en el gimnasio -responde como si fuera algo que debería haber sabido.
-¿Por qué?
-Ni siquiera sé.
Ahora sé que algo está pasando. Si la Srta. Taylor realmente quisiera vernos, le habría dado una razón a Mon y ella tiene una mejor memoria que yo. No hay manera de que no recordaría lo que es. Su "ni siquiera sé" son patrañas.
-Inténtalo de nuevo, Mon.
-¿Podrías confiar en mí y venir? -se queja antes de dirigirme sus mejores ojos tristes-. Se supone que es una sorpresa. Ella ha estado haciéndolo por un tiempo o algo así, pero Dios, no le digas que te dije eso. Me va a matar.
Esa es otra cosa en que es bueno. Tiende a ser más dramático. Esta explicación tiene más sentido, así que, quitando su mano de mi blusa, le hago una seña para que se mueva y la sigo cuando se pone a caminar.
Todo el tiempo que estoy caminando, trato de averiguar exactamente qué tipo de sorpresa mi profesora podría estar preparando para mí. Mi cumpleaños es en la primavera, por lo que no puede tener nada que ver con eso y no hay realmente nada más en lo que pueda pensar. Medito en preguntarle a Mon, sabiendo que si hago las preguntas correctas, se va a romper y me dirá, pero con la prisa que parece tener, no estoy tan segura si quiero detenerlo.
No soy buena con las sorpresas. Hay demasiadas variables a considerar y por lo general incluso solo pensar en ello es suficiente para que me dé un colapso. La Srta. T lo sabe mejor que nadie, así que, por qué está haciendo esto, no tiene sentido para mí.
Finalmente damos la vuelta a la esquina y el gimnasio está a la vista, la veo de pie fuera de la puerta, su rostro lleva la misma sonrisa de bienvenida que tiene todos los días cuando entro a su clase. Al verla de esta manera, todas las preocupaciones que han estado acumulándose en mi mente durante todo el camino aquí, se desvanecen.
-Muy bien, así que, aquí está. Me voy de aquí. Tengo que coger el autobús.
En el momento en que menciona el autobús, me golpea. Ese es mi único transporte a casa. Si no estoy ahí para tomarlo, al igual que Mon, entonces voy a estar varada aquí por horas o hasta que mi mamá salga del trabajo.
-¡Espera! -llamo-. ¿Cómo se supone que voy a llegar a casa?
-No te preocupes por eso. Algo me dice que llegarás bien-responde la Srta. Taylor fácilmente.
Bien, ahora estoy confundida y la única persona de la que podía obtener respuestas está completamente fuera de mi vista. Podría preguntarle lo que quiere decir, pero antes de que pueda abrir la boca, me dice que entre.
-Freen, sé cómo te sientes acerca de las sorpresas, pero entra. Te lo prometo, no va a ser tan malo como te estás imaginando.
No tiene ni idea de la situación que tengo corriendo en mi cabeza ahora mismo. Puedo ver los accidentes, las lágrimas cayendo completamente con tanta facilidad que es como si estuvieran sucediendo en tiempo real a pesar de que estoy aquí de pie, completamente segura y seca.
¿He mencionado que realmente odio las sorpresas?
-Vamos, querida.
Cierro los ojos y tomo unas cuantas respiraciones profundas para calmar los latidos de mi corazón que están amenazando con golpearme hasta la muerte en el interior de mi pecho. Avanzo lentamente hasta que paso todo el camino a través de la puerta y me quedo de pie a unos pasos en el interior del gimnasio.
En cuanto abro mis ojos, veo más que eso, veo a una persona de pie en el medio.
Becky está de pie en medio del gimnasio, vestida no con la ropa que vi llevaba antes, y mientras mis ojos se quedan fijos por completo en ella, hace la única cosa que hasta ahora nunca ha hecho.
Me quita el aliento.
ESTÁS LEYENDO
COUNT ON ME
RomanceHay personas que te dicen que la escuela secundaria es el mejor momento de tu vida. Mintieron. La escuela secundaria es horrible cuando eres una persona como yo, una autista.
