Vamos con uno nuevo, les parece? Este capítulo lo voy a dedicar a una joven que va a cumplir años pronto y espero que tenga un muy lindo día, desde acá le mando un saludo grande y buenos deseos, por supuesto. Tanto Iker como Ailim y yo esperamos que te guste el cap, Mirella ;)
Hay mucho de todo en este capítulo, lean con atención jaja
Capítulo XX: Si tú no existieras
—Teniendo en cuenta lo complicado que me es dormir, ¿no tienes algo mejor que hacer que pararte a mirarme? —Sonrió de forma burlona, mientras respondía a su pregunta con una alegre negación. Iker golpeó un poco la almohada y volvió a hundir el rostro en ella, haciendo de cuenta que su presencia no lo perturbaba—. ¿Y bien? —inquirió pasado unos minutos en los que ninguno habló. Ailim aguardó a que la mirara, no le agradaba dialogar con su nuca—. ¿Y bien? —suspiró volviendo el rostro en su dirección.
—Los niños ya eligieron —informó a su esposo, quien no mostraba ningún interés próximo por salir de la cama.
—Pues que se diviertan. —Dicho eso cerró los ojos, dando a entender que hasta allí llegaba su atención. Ailim presionó el colchón con una de sus rodillas, pero él no se inmutó con el movimiento, por lo que continuó sacudiendo la cama incesantemente hasta que Iker soltó un bramido molesto—. ¡Por el amor del cielo, Ailim! ¡Quiero dormir!
Las ocasiones que ese hombre alzaba la voz, siempre parecían rondar al lecho. Ella puso los ojos en blanco y le aprisionó la cabeza contra almohada juguetonamente, haciendo que él se revolviera hasta que ambos quedaron sentados frente a frente.
—Son las cinco de la tarde —espetó, dejándole claro que no saldría de esa habitación hasta que se dignara a abandonar la cama. Iker presionó los dientes hasta el punto de casi pulverizarlos y finalmente, como todo un niño, alzó las mantas, la rodeó con un brazo a ella y con un jalón la recostó a su lado.
—Dormir —musitó junto a su oído, sin sacarle su pesada mano de encima.
—¿Iker? —Él no le respondió. Ailim le pellizcó el brazo con el que la sometía y volvió a intentarlo—. ¿Iker? —Pero no obtuvo más que silencio por parte de su esposo, entonces introdujo una mano por debajo de las mantas y lo pinchó con el dedo en las costillas—. ¡¿Iker?! —exclamó con todas sus fuerzas y él brincó literalmente fuera de la cama, aterrizando en sus dos pies al instante.
—Quiero el divorcio —susurró conforme se dirigía al aseo, mascullando improperios por lo bajo. Ailim soltó una carcajada y se levantó con tranquilidad, a sabiendas que ya contaba con su compañía para esa noche.
—Estate listo, hoy iremos al teatro —le dijo, poniéndole a su retirada un toque humorístico.
***
"—Ea, os ayudaré. Pero decidme en verdad ¿estáis o no estáis loco? ¿No será que estáis fingiendo?
—¡No! Os lo juro. ¡Estoy diciendo la verdad!
—Nunca he de fiarme de un loco hasta no verle los sesos. Pero os traeré papel, tinta y una luz.
—Bufón, os he de recompensar con largueza. De prisa, os lo ruego.
—Ya parto, señor. Al punto, señor.
Muy pronto voy a volver
y como don Vicio en un entremés
¡Muy presto os he de complacer!
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El Conde Fantasma
Historical Fiction¿Cómo explicarías la conexión entre dos extraños? ¿Lo llamarías casualidad o destino? Las personas tendemos a creer que existe en el mundo un alguien especial. Y algunos desperdician la vida entera, sumergidos en esa búsqueda. Pero ¿qué tal si lo qu...
