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Anahira volvía a casa después de la visita en el hospital, Carlisle aún tenía que estar un poco más de tiempo antes de que se acabará su turno, por lo que ella volvía sola en su auto a través de la carretera rodeada de los bellos bosque de forks.
Al llegar y estacionar, se pudo dar cuenta que no había nadie aún en casa, recordando que a sus hijos aún les faltaba unas horas antes de que acabará su día haciéndose pasar como humanos, por lo que viendo que estaría sola un par de horas más, decidió que en lugar de entrar en su hogar, se adentraria al bosque, pues eran pocos los momentos donde estaba sola.
Cosa que no le gustaba, por lo que para no sentir la no tan buena soledad, comenzó a caminar a través de este.
En un punto al ya considerar que estaba lo suficientemente dentro del bosque comenzó a correr a través de este, sin necesidad de reprimirse ni con temor de que algún ser la pudiera ver.
Anahira tenía la suficiente confianza para hacerlo pues sus sentidos eran lo suficientemente agudos como para escuchar un venado trotar a kilómetros, por lo que después de quitarse sus tacones, comenzó a correr.
Terminando así, subiendo una pequeña montaña, donde pudo respirar y observar el hermoso paisaje.sentandose poco después cerca del borde disfrutando de la tranquilidad que ese momento le otorgaba y le despejaba de que en esos momentos estuviera acompañada de la soledad, siendo está ahora sí grata.
Elevo una de sus rodillas poniendo en esta su mano derecha, sacando un suspiro con una leve sonrisa, satisfecha por su pequeño paseo.
Escuchando a los segundos las pequeñas piedras del suelo ser aplastadas volteando así a saludar al ser que la acompañaba.
- Hola. Dijo con una voz tranquila al pequeño zorro detrás de ella, el cual la miraba fijamente.
- Tu también saliste a pasear o acaso a jugar. Preguntaba la mujer de belleza etérea mientras un suave viento mesia con delicadeza su ondulado cabello castaño
Con esos ojos cuál oro, observo como este se acercaba lentamente, poniéndole está su mano en su cabeza y acariciando tan bello animal
- No hay nada mejor que la soledad solo cuando es deseada cierto pequeño. Le hablo al zorro el cual estaba sentado a su lado viéndola - Es curioso que te acerques, teniendo en cuenta que por naturaleza desprendo un aura depredadora. La mujer sonreía al pequeño animal al ver cómo este se acostaba cómodamente después a su lado .
Cuando also la mirada de este observando el escenario que le brindaba la vista desde la montaña, se dio cuenta que ya estaba oscureciendo, posiblemente mostrándose el cielo más oscuro debido a la naturaleza nublada y sin sol del pequeño pueblo.
- vaya parece que es hora de irme, si quiero disfrutar un poco más de mi paseo, pequeño.
Le hablo está al animal, parándose del lugar donde antes descansaba.
- aún tengo tiempo antes de que lleguen a casa y carlisle se entere que salí sola.
Continuo hablándole está al animal, dándose cuenta que era muy buena compañía.
Loco, no. Teniendo en cuenta que este no me respondía, pero que así parecía ser cómoda su presencia.
- Sabes por qué lo digo. Le pregunto
- A mi esposo no le gusta mucho el que esté sola, ni mucho menos que me interne en este lugar estando sin nadie que me acompañe.
El zorro la miraba sin entender, pero de igual manera caminando junto a ella
- Aunque teniendo en cuenta todo, lo comprendo bastante bien.
A la par que dijo esto su sonrisa se borró y su tranquilo rostro se borró, para dar lugar a uno serio.
Había alguien cerca y no era precisamente un humano ni un animal del bosque.
Anahira comenzó a caminar ahora más alerta pues podía sentir tres presencias juntas. pero también sentía otras en la dirección contraria de estos.
Caminaba bajando la montaña; después de darse cuenta que el pequeño zorro había llegado donde su mamá, con la cual se había ido. Esta no pudo más que soltar una pequeña sonrisa a modo de despedida de esta gran compañía que había tenido.
Para después ver que estos ya se habían ido, comenzando a correr en dirección a la presencia de los tres primeros seres que sintió, dándose cuenta que eran también vampiros.
Estos al parecer la sintieron y comenzaron a correr, para el momento en el que ella había llegado al lugar donde antes habían estado.
Ella al observar el lugar se pudo dar cuenta de una cosa, y era que estos estaban en esa zona cazando.
- " Esto es un problema" Pensó ella al ver el cuerpo sin vida de un hombre - " Tengo que contarle a Carlisle"
Decidió dejar el cuerpo en ese lugar, después de encender el rastreador que tenía el montañista, para así asegurarse que lo encontrarán rápido los guardabosques, cosa que podría no tomar mucho, al examinar el cuerpo y saber que había estado ahí ya mucho tiempo.
Borró sus huellas y la de los vampiros que habían estado en ese lugar, pues ella no quería que salieran rumores extraños que pusieran en peligro la identidad de su familia, prefería que siguieran pensando que eran osos o lobos.
- creo que con eso bastará, ahora debería seguir a los cazadores o a los que me observan ahora mismo
Dijo esto sabiendo que habia otros vampiros no tan cerca pero si lo suficiente como para saber que ahora mismo la observan.
Decidió ir donde estos pero al llegar también se habían ido, a excepción de su olor.
Olor que ella de inmediato reconoció.
No podía ser cierto.
- "Qué hace la guardia Vulturi en este lugar" Pensó para sí misma, pero decido que lo guardaría para ella quienes de esa guardia estaban ahí.
Decidió seguír su camino a casa antes de que su familia llegará.
Al llegar no pudo evitar mirar hacia el bosque a través de los Vidriales de la sala, sabiendo perfectamente quienes habían estado allí, pero sin saber por qué.
- Por su bien espero y que su razón de estar aquí no sea mi familia.
Dijo a la par que se venían a su cabeza sus nombres
" Alec y Dimitri ¿ Que es lo que buscan?
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