La luna brillaba con su luz plateada a través de las cortinas entreabiertas de la casa de Ferrán. Eric, aún medio adormilado, se despertó sobresaltado, habia tenido un mal sueño, se levantó de la cama sin ganas, el aire frio de la noche entraba en la habitación, se acercó a cerrar la ventana, pero se detuvo a admirar el cielo estrellado, le pidió a la luna que le diera la respuesta a sus preguntas, a sus dudas, que le diera una solución para lo que sentia por el chico de Valencia, suspiró y cerró la ventana.
Sintió su garganta seca y decidió ir por un vaso de agua, siguiendo el pasillo, Eric escuchó unos quejidos suaves. Se detuvo frente a la puerta entreabierta del cuarto de Ferrán. La curiosidad lo empujó a mirar dentro. Allí estaba Ferrán, retorciéndose en sueños. Su rostro era iluminado por la luz lunar que se filtraba.
Eric no pudo evitarlo. Se acercó sigilosamente y tomó la mano de Ferrán. El contacto fue eléctrico, y su corazón latió con fuerza. Estaba enamorado de ese chico, pero al parecer no estaban destinados a estar juntos, porque sus sentimientos no era correspondidos por el valenciano. Ferrán se removió, murmurando algo ininteligible.
—Deberías seguir durmiendo —susurró Eric—. Es una pena que no pudiera ser entre nosotros.
Se inclinó y depositó un beso suave en la frente de Ferrán. Pero antes de alejarse, escuchó una voz somnolienta que lo detuvo en seco.
—Quédate —dijo Ferrán, con los ojos aún cerrados—. Te necesito.
—Shhh, duerme Ferri —acarició el dorso de la mano.
—Eric te quiero —volvió a murmurar entre sueños.
—Y yo creo que te amo.
Eric sonrió tristemente y salió de la habitación, dejando atrás un corazón dividido entre el deseo y la realidad. El pasillo se estiraba ante él, y la luna seguía iluminando su camino solitario. No había vuelta atrás. Solo podía seguir adelante, con el eco de esas palabras en su mente: "Quédate, te necesito." "Eric, te quiero"
La luz de la mañana se filtraba a través de las cortinas, pintando de tonos dorados la habitación de Ferrán. Su cabeza latía con fuerza, y el recuerdo de la noche anterior se estrelló contra su mente como una ola.
"...porque me gustas Ferrán, incluso puede decir que estoy enamorado de ti."
Esas palabras volvieron a su mente, la habia cagado y horrible. Eric, el chico que había entrado en su vida como un compañero, que luego se convirtió en su mejor amigo y ahora... ahora no sabía que eran, tal vez su relación de amigos ya no existía.
Se levantó de un salto, ignorando el dolor en su sien. La necesidad de ver a Eric lo impulsó a cruzar el pasillo y abrir la puerta de la habitación donde él se había quedado. Pero allí, en lugar de encontrar a Eric, solo vio una cama impecablemente hecha y una nota doblada en el centro.
Con manos temblorosas, Ferrán desplegó el papel. La caligrafía de Eric era elegante y nostálgica, como una melodía que se desvanecía en el aire:
"Querido Ferrán,
Gracias por escucharme. Anoche fue un torbellino de emociones, y me disculpo si te molesté.
Prometo no volver a perturbar tu sueño, ni tus mañanas o tus tardes, te dejaré en paz, creo que es lo que debo hacer, me duele saber que esto suena como una despedida, pero por el momento lo será. Cuídate, Ferrán.
Con cariño,
Eric"
Ferrán sintió cómo algo dentro de él se rompía. Había sido un idiota al no luchar por lo que sentía. Ahora, el silencio del teléfono al marcar el número de Eric le recordaba su error. ¿Había terminado lo que nunca realmente comenzó entre ellos? Marcó el número de Eric una vez más. Esta vez, el teléfono sonó, pero solo llegó al buzón de voz.
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Una navidad junto a ti (Gadri)
FanfictionSolo quiero estar a tu lado, no me alejes por favor.