Nuestros ojos se observaban en un estado hipnótico, sentía como si él fuera un imán y yo un simple metal, pues la atracción que comenzaba a sentir en ese momento hacia él era tan inusual; jamás la había sentido y no sabía a qué se debía, pues no tenía con qué compararla. Era una sensación muy diferente a la que me provocaba Brian.
Conan, antes de hablar, me dedicó una media sonrisa y retomó un semblante no tan serio y depresivo, como si ya hubiera aceptado su destino cruel, sin embargo, yo aún lo observaba con seriedad y suma atención, temerosa a la información que estaba a punto de proporcionarme.
—Bueno, Sarah, abre bien los oídos porque escucharás lo que has estado esperando desde hace mucho tiempo y no me apetecería volverlo a repetir...
—Solo dilo de una vez, no lo alargues.
—Ya... Seguro recuerdas lo que te mencioné sobre el asesinato de mi madre —asentí con la cabeza a manera de respuesta y prosiguió—, bueno. Los únicos que sabían la verdad sobre lo que había sucedido eran Brian, mi padre y yo, sin embargo, cuando la Legión Dorada, en ese entonces liderada por tus padres, fueron en busca de mi para asesinarme porque me incriminaron, se le nombró la misión Eclipse.
‹‹En el planeta Scark, Brian fue el primero que me encontró y antes de cualquier cosa comenzamos a discutir sobre la situación de nuestra madre y cómo él me traicionó para salvarse el pellejo, pero cuando menos lo esperamos Thomas y May Gray aparecieron detrás de Brian con sus armas en alto, pues habían escuchado absolutamente todo y claramente harían cualquier cosa para hacer justicia. Nos ordenaron a Brian y a mi poner nuestras manos en nuestra nuca y arrodillarnos en el suelo, no obstante, mientras nos arrodillábamos y Thomas Gray intentaba contactar a los demás Dorados, Brian...
—¿Brian qué, Conan? —espete con coraje en la voz y un nudo en la garganta; odiaba que hiciera ese tipo de pausas, parecía que lo hacía a propósito para ponerme ansiosa y furiosa.
—Brian le disparó a tu padre, y a tu madre... Todo sucedió tan rápido que apenas tuve tiempo para levantarme del suelo en el momento en que Brian se disparo a sí mismo. No sé ni siquiera de dónde sacó la pistola...
Un espantoso escalofrío me recorrió desde la cabeza hasta los pies y sentí que se me heló el interior, como si todo dentro de mi hubiera dejado de funcionar. Todo este tiempo había amado a un asesino; pero no cualquiera, sino el asesino de mis padres. Me levanté del suelo pasmada y me alejé un poco de donde Conan estaba sentado, coloqué mis manos a los costados de mi cabeza haciendo presión y no pude evitar sollozar, sintiendo impotencia y asco, tenía un cosquilleo desagradable en todo el cuerpo, lo odiaba.
—Dime que es mentira... —le supliqué a Conan después de unos segundos viéndolo con los ojos renegados en lágrimas, pero su mirada directa y seria me dio un golpe de realidad y no pude evitar caer al suelo de rodillas, abrazándome a mi misma como lo hice cuando me enteré de la muerte de mis padres.
—Después de eso —Conan continuó con pesadez—, los Dorados restantes de esa misión nos encontraron, vieron a tus padres sin vida, a Brian herido frente a mi y la pistola tirada a mis pies... Pude haber dicho la verdad, pero huí, porque era obvio que iban a matarme y así la verdad jamás hubiera salido la luz. Lo siento, Sarah...
—¿Por qué Brian hizo eso? —quise saber con una mano sobre el corazón, sollozando de pesar, decepción y nuevamente dolor; no podía mantener mis manos quietas. Aborrecía esa desagradable sensación que sentía por todo mi cuerpo.
—Por su maldito desespero en ser el mejor a los ojos de nuestro padre. Es un idiota. El día de su cumpleaños regresé armado de valor para decir la verdad, pero luego te vi a su lado, agarrando su mano, y de alguna manera me debilito verte, como si con tu presencia me hubieras ablandado el corazón y eso me dio más coraje. Discúlpame por no haberte dicho la verdad antes, pero cada vez que te veía recordaba los ojos de tu madre en aquel horrible suceso y simplemente no podía armarme de valor, no podía arriesgarme a ponerte en peligro por saber la verdad, no iba permitir que te mataran también, por eso te alejé de Orbe, de Brian y de mi padre; quería protegerte, pues no pude proteger a mi madre, ni a tus padres...
ESTÁS LEYENDO
Serendipia
Science Fiction"Encontrar algo bueno sin buscarlo" Sarah es una celebridad debido a que sus padres pertenecían a la Legión Dorada, y su novio: Brian Blanc, es el hijo del gobernador supremo de la estación espacial Orbe. Toda su vida era perfecta hasta que llega Co...
