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El cielo se había teñido de un azul profundo mientras Jimin empujaba la silla de ruedas de Yoongi de regreso a casa, el aire fresco del parque seguía rodeándolos, mezclándose con el calor de sus cuerpos tras el beso compartido, el silencio cómodo que los envolvía fue roto por Yoongi, hablando con una voz suave y reflexiva que parecía fluir con la misma calma que las hojas caían de los árboles.

—¿Sabes, Jimin? Mientras estuviste fuera está tarde leí un libro.

Jimin se detuvo bajando ligeramente la cabeza para mirarlo, interesado, había algo en la manera en que Yoongi lo había dicho que lo hizo sonreír.

—¿Ah, sí?, ¿qué libro?—preguntó, tratando de mantener un tono casual, aunque su corazón se aceleró un poco al pensar en la respuesta.

—Leí el principito—dijo mientras guardaba sus manos dentro de la sudadera que llevaba puesta.

Jimin se detuvo por un instante, sus ojos se iluminaron con una mezcla de sorpresa y alegría, ese era el libro favorito de ambos, un pequeño tesoro que siempre habían guardado cerca de su corazón, saber que, incluso después de todo lo que habían pasado, Yoongi aún mantenía ese mismo amor por la historia del pequeño príncipe, hizo que una cálida sensación de alivio y felicidad se extendiera por todo su ser, lo leyeron infinidades de ocasiones juntos pero cuando yoongi desperto con las piezas de su rompecabezas esparcidas creyó que nunca lo recordaría de nuevo, sin embargo escucharlo hablar de él como si fuera la primera vez que lo leía y verlo tan emocionado como si cada página fuera una nueva aventura para él le pareció tierno.

—¿Y qué te pareció?—preguntó Jimin, animado, queriendo escuchar las reflexiones de Yoongi sobre un libro que siempre había sido tan especial para ellos dos.

Yoongi dejó escapar un suspiro, como si estuviera sopesando cada palabra antes de hablar.

—Es un libro hermoso, Jimin. Me hizo pensar en tantas cosas... en cómo a veces buscamos grandes cosas en la vida, pero al final, las más pequeñas, las más sencillas, son las que realmente importan, me hizo pensar en cómo, a veces, no valoramos, lo sentí que me hablaba directamente al corazón, como si entendiera algo profundo sobre mí. Igualmente lo veo desde el punto en el que desde pequeños tendemos a desarrollar un miedo a crecer y lucir igual que nuestros padres o personas del alrededor, porque se muestran y hacen parecer de manera muy monótona la vida, entonces creo que es una buena manera de expresar y desarrollar la parte de que al volvernos adultos olvidamos nuestros sueños de la niñez y en parte nos limitamos a seguir patrones y tarde que temprano nos volvemos parte de una sociedad un tanto agridulce

Jimin lo escuchaba en silencio, su corazón hinchándose de emoción con cada palabra, en su interior, agradecía que, de alguna manera, ese aspecto tan esencial de Yoongi no se hubiera perdido en la maraña de su amnesia. Era reconfortante, como si una parte de él hubiera permanecido intacta, esperando ser redescubierta.

—Me encanta como lo planteas, es sin duda algo demasiado profundo— asintió continuando con su caminata encargándose de guiar a Yoongi con seguridad a su hogar.

Cuando llegaron a las cercanías de su casa, la atmósfera cambió, Jimin se detuvo en seco, su cuerpo se tensó al ver el automóvil estacionado frente a su hogar era de Min Yoona, recuerda haberla evitado durante semanas, y para su mala suerte estaba ahí, tan imponente y fría como siempre, Yoongi notó el cambio en la postura de Jimin y lo miró con preocupación.

—¿Qué pasa, Jimin?—preguntó Yoongi, su voz llena de incertidumbre.

Jimin respiró hondo, sus manos apretándose ligeramente sobre los manubrios de la silla de ruedas de Yoongi.

—Nada pero aún así — trago en seco desviando la mirada— lo que sea que pase, Yoongi, no intentes intervenir, ¿de acuerdo?— dijo con voz temblorosa.

HOPE|• Yoonmin Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora