Volvimos a ser solo la luna y yo, en esa calle donde el viento calló, donde antes tus manos solían tomarme, y con tus ojos, siempre solías mirarme.
Hoy el silencio es todo lo que queda, y el frío de la noche mi alma enreda.
Cada paso que doy, te busca, te llama,
aunque sé que en tu pecho, ya no hay llama.
La calle testigo de nuestro pasado,ahora me encuentra sola y destrozada.
Si pudiera, cambiaría el destino, haría lo imposible para estar en tu camino.
Te amé con todo, con el alma entera, y aún en mi pecho tu ausencia me altera.
Pero aquí sigo, amando lo que fuimos, soñando en silencio que aún compartimos.
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El eco de un adiós
Poesia"El eco de un adiós" es una obra literaria que sumerge al lector en un profundo viaje emocional a través de los escritos íntimos y sinceros. En este libro, se exploran los sentimientos experimentados después de una relación amorosa, emociones que s...
