82

18 1 0
                                        

No me importaría tomar todo tu dolor en mis manos,
dejar que se desborde en las grietas de mi piel,
solo para tener, aunque sea,
una parte de ti conmigo.

He aprendido a besar el vacío donde antes estaban tus palabras.
Me he tatuado tu silencio en la lengua
y ahora me sangran las frases que nunca dijiste.

Tú caminabas sobre mis ganas como quien pisa hojas secas,
con esa ligereza cruel
de quien nunca sintió el crujido.
Y yo, tan rota, aún deseaba
que volvieras a pisarme.

Llevabas mi nombre en la boca solo cuando dolía,
nunca cuando amabas,
nunca cuando soñabas.

Me sabías de memoria,
pero elegiste olvidarme en cada acto.

Quise quedarme en ti como el otoño se queda en los árboles,
pero me arrancaste sin mirar el color de mis hojas.

Y ahora cargo con este amor muerto,
como se carga un cuerpo sin nombre,
esperando que en algún rincón del tiempo
alguien me diga que valía la pena sentir así.

El eco de un adiós Stories to obsess over. Discover now