He de confesar que mi alma a la tuya ha de querer inmortalizar,
no ha de importar la agonía que ha de sufrir.
Mi mente no para de repetir el momento en que te vio sonreír,
cuando escuchó de ti su nombre salir
y con la sintonía más gentil,
mi corazón hiciste latir.
Tus brazos fueron la calma
que a mi tormenta más cruel apaciguó,
y un beso tuyo,
a mi corazón hizo delator.
No quiero verte partir,
pues a mi alma enamorada acongoja.
Me rompe en trizas,
a mi mente deshoja
la ironía de la vida:
tenerte por un momento,
y al otro, desde la penumbra,
dejarte marchar.
Esta incertidumbre a mi corazón carcome:
el amarte y no estar a tu lado,
el resignarme a dejarte.
Con el pesar más grande que en mi alma habita,
escribo estas líneas,
tinteadas con la sangre
que escurre de mi corazón latente,
en busca de tu regreso.
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El eco de un adiós
Poetry"El eco de un adiós" es una obra literaria que sumerge al lector en un profundo viaje emocional a través de los escritos íntimos y sinceros. En este libro, se exploran los sentimientos experimentados después de una relación amorosa, emociones que s...
