61. Los Dos Líderes

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—Me disculpé—

—No me interesa—

—Huntlow, por favor, este no es el momento—

Escuché a ambos hermanos, Ter y Low, gritarse entre si. Era curioso, ambos son tan parecidos pero a la vez... tan distintos.
Desde que los conocí noté cómo chocaban pero a la vez cómo mágicamente formaban un gran equipo. Ahora, parecía que estaban teniendo "una pelea más" pero a juzgar por la mirada de Huntlow... Amiter había abierto una herida que creyó que se había cerrado hace tiempo.
La confesión de que algo fue oculto durante tantos años le dolió más que cualquier otra traición, y considerando que sé lo que se siente que te oculten cosas tan importantes por tanto tiempo me hacía estar de su lado, ya que eso era algo que entendía bien.

Copito...— De pronto sentí unos brazos rodearme, abrazándome con fuerza, y percibí un aroma familiar, —...estás bien—

—Si... ¿Y tú?— Aparté a Eric de mi con sutileza. No porque no quisiera contacto físico... pero por que quería ver su cara. Una parte dentro de mi prefería ver sus ojos conectados a los míos que sentir el calor de su cuerpo. Un día leí que los ojos son "las puertas del alma", o las ventanas... o algo así, no lo se, y hay quienes dicen que una mirada podía reflejar mucho. La de Eric... reflejaba una mezcla de preocupación y cariño profundo

Una parte de mi genuinamente pensó que no volvería a verte— Confesó, —Pero otra parte de mi se rehusaba a creerlo—

¿Qué?— Ahora si que me perdí.
Pues, ¿Qué había estado pasando por su cabeza todo este tiempo?

—Estábamos en los pasillos del Castillo del Emperador, teníamos la Bestia frente a nosotros... la que atacó al inventor. Y... cuando salimos corriendo pensé que venías detrás de nosotros y... y ya no te vi... y pensé que...— Su corazón comenzó a latir muy fuerte, y parecía faltarle el aire a pesar de que estuviéramos en el exterior.
Jamás me había puesto a pensar en su punto de vista ante toda esta situación...
Eric Newman pensó que yo había... ¿Muerto?
—...iba a regresar por ti, iba a ir a buscarte pero no pude hacerlo, de verdad lo siento, y es que yo...—

Puse mis manos sobre sus mejillas y conecté su mirada con la mía de nuevo, —...estoy bien— repetí. Su frente cayó sobre la mía, y el armazón de nuestras gafas chocaron. Aún así eso no hizo el momento incómodo de ninguna manera.
Me di cuenta de que, en mi cabeza... me importaba mucho que mis amigos estuvieran a salvo, me importaba encontrar una manera de volver a casa, me importaba descubrir cómo terminar una guerra en una dimensión alterna que ha durado años...
Pero en SU cabeza... solo importaba yo.
Low me encerró en una habitación mientras luchaban contra la Bestia— expliqué, —Lo hizo para protegerme porque no tenía magia para defenderme y... él temía que me sucediera algo—
En el momento me había enojado mucho con Huntlow por hacer eso, pero ahora, diciéndolo en voz alta... sonaba como algo que yo hubiera hecho por alguien más. Tenía mucho sentido, y era una gran idea...
No era un mal capitán después de todo.
Pensar en él me hizo voltear hacia donde estaba discutiendo con Ter... la pelea parecía hacerse mas grande, pues vi cómo manoteaban contra el aire explicando sus puntos de vista a voz alzada.
Eso no era bueno en absoluto.

—Lo que sea que suceda de ahora en adelante... déjame ir contigo— me pidió Eric, casi como si fuera una demanda, y nuestros ojos se volvieron a encontrar.
Por favor, Park—

No podía decir que no pero no sabía qué nos deparaba el futuro... no podía hacer una promesa de esa magnitud, no tenía en claro cuál sería el plan de ataque aún, —Si eso es lo que quieres... entonces no te detendré, pero lo que sea que vaya a pasar es incierto—

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