Capítulo 26

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Ochako

Después de aquel día en el estudio de fotografías, no volvimos a hablar con Toga por unos días, a pesar de que habíamos zanjado el tema seguía una brecha de incomodidad entre nosotras, incluso de molestia por mi parte, me sentí herida por tal información, siendo ella alguien tan importante para mí, no la hubiese expuesto a tal cosa.

No podía concentrarme en nada en el Dojo, así que solo hacía lo mismo estos días.

-Oe, cara redonda -la voz del cenizo logró llegarme levemente entre tanto pensamiento- ¿Qué putas te pasa estos días?

-No es nada, Kats.

-Llevas golpeando al mismo muñeco por más de 15 minutos ¡Lo desfiguraste por completo!

Caí en cuenta de lo que dijo al ver el muñeco, ya no parecía un instrumento de práctica, solamente una masa para golpear.

-No has querido dar tus clases, es molesto tener a tus chicas en mi grupo, ese tonto de Kaminari aprovecha para decirles estupideces -gruñó.

-Lo siento -murmuré, luego me giré para ver que todos los chicos estaban al centro del tatami sentados en un círculo- ¿Qué hacen?

-Ese latino cree que a veces la meditación y esas cosas de mierda sirven para el entrenamiento.

-Es raro que tú te tomes un tiempo para descansar -sonreí.

-Cállate.

Chasqueó su lengua e hizo un ademán de irse con ellos, pero al dar un paso y ver que no lo seguía, se giró como diciendo que fuera con él. Sonreí por su gesto así que me rendí y lo seguí, allí me senté al lado de Nejire quién me abrazó por unos segundos para volver a su postura inicial.

-Oe, latino, sigue con esta mierda -le dijo al pelinegro.

-Que no soy latino -replicó Sero.

-Pero pareces uno, y uno bien guapo -sonreía Kaminari en burla.

-En fin -él lo ignoró- que bueno que se nos une, Maestra Uraraka.

-Quizás sea algo necesario -sonreí- he estado algo tensa.

-Todos vimos como destrozaste a ese muñeco de entrenamiento -dijo Kaminari con una sonrisa y visiblemente emocionado- ¡También quiero tener esa fuerza!

-¡Cállate maldito Pikachu! -gritó Bakugou- sigamos esta mierda para que podamos irnos de una puta vez.

-¡Oye, oye! -dijo Nejire ganándose una mirada fulminante del cenizo- ¿Por qué no salimos en grupo hoy para despejarnos?

-¡Yo no iré! -dijo Hatsume con su habitual sonrisa provocando los reclamos de Kaminari.

-¡Será divertido! Puedes seguir con tus "beibis" -hizo las comillas con sus dedos- en otro momento.

-Vamos, es una buena idea -le dije con una sonrisa- si todos están de acuerdo no veo porqué no.

Todos empezaron a emocionarse con la idea, claramente el cenizo no estaba de acuerdo pero por primera vez no lo vi chistar ni oponerse a esto, así que probablemente después de todo esto organicemos algo.

Sero después de todo el chillido, nos hizo una pequeña introducción a la relajación mediante respiración y meditación, solamente él hablaba y podía sentir que estaba funcionando, el silencio en el Dojo no se había sentido tan bien en mucho tiempo, siempre era entrenamiento, gritos y demás, ahora era solo paz.

Cuando terminamos, todos estaban más relajados, incluso Bakugou pudo conversar sin gritarle a Kaminari, las chicas se acercaron a mí visiblemente preocupadas, estos días las había dejado a cargo del cenizo entonces era obvio que algo pasaba.

¡Oye, chica!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora