Pasó el resto del día junto a Tomas paseándose por la casa y hablando,se sentía cómoda estando allí con él, después del medio día él se ofreció allevarla a su residencia.- Creo que debería renunciar al empleo – le comentó ella mientras ibancamino al apartamento.- Si no es placentero para ti estar allí, será lo mejor, de igual manera nome hace mucha ilusión que todos te miren, ahora eres mía.Le tomo la mano dándole un pequeño beso en la parte superior de lamano y continuó manejando.Estaba decidida, ella renunciaría a ese trabajo y el la acompañaría, al llegar asu destino ella fue a cambiarse mientras él la esperaba en la estancia, no queríahacerlo esperara así que se bañó y se arregló muy rápido, se puso un pantalón de telaalto color lila con elástica de pretina color púrpura, una camisa corta maga larga delblanca, se agarró una coleta alta, aplicó solo un poco de labial rojo para no tener elrostro tan pálido y fue a la sala para decirle que estaba lista; al llegar allí vio que élestaba mirando la única foto que tenía en una de las repisas.- ¿Es tu familia? — pregunto de espalda a ella.- No – respondió parándose a su lado contemplando la foto también –cuando llegue la foto estaba en una de las habitaciones – miraba atentamentela foto, una pareja con dos niñas, el hombre tenía a una niña rubia en suhombro derecho y con su brazo izquierdo abrazaba a una mujer quien llevabaa una niña cabello oscuro en brazos, todos sonreían a la foto – es que semiraban tan felices que no pude tirarla – respondió sonriendo ella también.- Me gustaría conocer a mis suegros — dijo volteando a verla.Ella se quedó paralizada sintiendo un nudo en la garganta que leimpedía respirar, el hecho que le hubiera dicho suegros y conocerlos, lerevolvió el estómago, sus padres no estaban, cada vez que los recordaba elcorazón se le rompía en Miles de pedacitos, bajo la cabeza mirando al pisocon los ojos aguados, él se acercó más a ella levantándole la cabeza ymirándole a los ojos.- ¿Qué sucede?-Ellos ya no están — dijo en un susurro – murieron.- Lo siento nena, yo no sabía – respondió abrazándola – no tepreocupes ahora yo estoy contigo.Después de decirlo le dio un beso profundo y suave; el tiempo se habíadetenido para ella, luego de besarte apoyo su cabeza en su pecho mientras él laabrazaba, sabía que tenía secretos, ella también los tenía por eso no lo juzgaba,quería quedarse así infinitamente, se había vuelto a sentir querida, no quería queaquello acabara; el teléfono en el bolsillo de él comenzó a sonar, lo sacó mirando lapantalla con desdén para luego contestar.- Si — guardó silencio mientras quien fuera que lo había llamadohablaba — ¿Estás seguro? — Preguntó después de haberle escuchado — estábien, ya salgo para allá — Terminó la llamada – recoge todo lo que puedasnecesitamos irnos ya.- ¿Richard está bien? ¿Qué sucede?- Si, él está bien, es algo complicado, iré al bar necesito arreglar unosasuntos, volveré por ti a las diecisiete, has las maletas para que estés unos díascon nosotros, estas sola y me temo que este puede que no es un sitio seguropara ti.Se acercó a ella dándole un pequeño beso en los labios y salió del salón, ella levio alejarse, parecía que nunca iba a tener paz, por millonésima vez ansiótener tranquilidad y alejarse de todo aquello, con todo lo que estabasucediendo juzgaba que su vida no tenía rumbo. Decidió no ir alconcesionario, cerró la puerta y se sentó en el mueble de la estancia, ¿debíallamar a Miguel? ¿Qué le diría? Sabía que Tom estaba en algo y también sabíaque le estaba comenzando a querer, ya no solo sentía atracción.No estaba segura de lo que hacía pero comenzó a hacer las maletas,estaba nerviosa, le escribió una nota a Miguel por si aparecía por elapartamento, esperaba que si algo malo le pasase por lo menos él o quienconsiguiera la nota estuviera al tanto.-------------------------------XXX---------------------------------Tom 16:42Ponte linda, pasare por ti en diez minutos, quiero llevarte a un lugar especial.--------------------------XXX----------------------------------------Ya casi había terminado de empacar lo que llevaría cuando recibió elmensaje. Tenía poco tiempo, volvió a bañarse y maquilló, esta vez que colocóuna falda cuerina color azabache, un corpiño del mismo color y encima unchalet tejido color beige lo bastante ancho para que ocultara un poco su figura.Se sentía ansiosa y asustada, caminaba de un lado para otro mordiéndose lasuñas, escucho los firmes golpes que sonaban en la puerta, soltó el aire quetenía en los pulmones y se dirigió hasta la puerta, al abrirla el soltó un silbidomirándola de arriba abajo.- Lo haces a propósito ¿cierto? – dijo mientras la miraba- ¿El qué?La atrajo hacia él jalándola por los bordes del chalet bajándose un pocoy dándole un beso en los labios — esa ropa, me vuelves loco nena — dijo paraque solo ella escuchara mirándola a los ojos y acariciando con el dedo índicesu barbilla.Subieron el equipaje de ella al auto y emprendieron el viaje, después de casiuna hora de camino llegaron al restaurante "El Morroco" nada más llegar Dayla sesintió extasiada, era un sitio deslumbrante con paredes de piedra y estantes demadera, completamente romántico, aunque el sitio tenía reservado se sentaron enuna de las mesas centrales. El camarero no tardó en aparecer con la carta.- Me apetece una Pasta Ligüini marinera en salsa blanca ¿Qué dices tú?– dijo el dándole una ojeada rápida a la carta.Ella tenía un nudo en la garganta, se sentía nerviosa y ansiosa, no podíaser real, él la miraba dedicándole una sonrisa, tenía una camisa de botonescolor turquesa, unos vaqueros y zapatos de cuero, aunque su vestimenta estabasencilla se veía demasiado guapo, ella asintió a su propuesta, dándole unasonrisa.- Traiga también una botella de vino, San Simón, si tienen disponiblepor favor.El hombre asintió y se retiró.- Esto es... - comenzó a decir cuando el mesero se había ido pero sesentía tan alucinada que las palabras no le salían.- Quiero que sepas que lo que siento por ti es verdadero.La comida no tardó en llegar, ambos comenzaron a cenar mientrasconversaban y hacían bromas, él le contaba sobre los distintos tipos de personas yescenas que había tenido que soportar siendo barman. Habían terminado de comer yle habían retirado los platos sin embargo allí seguían hablando, ella le escuchabaatentamente mientras le sonreía, se sentía feliz.El camarero que les había atendido se volvió a acercar pero esta vez conun enorme ramo de rosas rojas, ella no se lo podía creer, era demasiado, nopodía ocultar su felicidad, las personas de la mesas adyacentes los miraban,estaba completamente sonrojada, el mesonero le dio las flores y se retiró.- Gracias Tom – le tomo la mano – es muy hermoso, es demasiado,siento... no sé qué decir.El la miró a los ojos y luego el ramo de rosas, parecía tenso – creo queen la parte de arriba tiene una nota.Ella bajo el ramo mirando que efectivamente había una pequeña nota"Siempre creemos que nos queda tiempo... pero este se agota" no entendíabien a que se refería pero era romántico, creía que se refería a ellos dos.- Nena creo que ya es hora de volver a casa.
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JURAMENTO una venganza
Novela JuvenilDayla Martí trata de ser una chica normal, su meta es intentar pasar desapercibida en la pequeña ciudad donde recientemente se mudó, esta joven de tan solo 27 años guarda un secreto que la hace ser el blanco exacto de un grupo de mafiosos, su pasado...
