Running | Formula One Fanfic |
"La vida esta llena de giros inesperados, tu fuiste él mio"
¿Quien diría que una noche puede cambiar dos vidas?
Donde la vida de Alora de un giro inesperado, llevandola a un mundo nuevo.
Donde Land...
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0.16 Norris family
📍Bristol, Inglaterra
🗓️ 31 de noviembre
El sol de la mañana comenzaba a teñir el cielo con tonos dorados cuando el auto se detuvo frente a la casa de los Norris. Alora dormía recostada contra la ventana, con sus pestañas descansando sobre sus mejillas. Su respiración era tranquila, y cada tanto se escapaba un suspiro, como si en sus sueños encontrara la paz que le costaba alcanzar despierta.
Lando, al volante, apenas podía apartar la mirada de ella. Su corazón latía con fuerza, por el torbellino de emociones que lo invadía al verla así, tan cerca, tan real, tan hermosa e inalcanzable.
Alzó la vista hacia la casa que se alzaba frente a ellos. Las luces del porche aún estaban encendidas, prueba de que su madre probablemente había estado despierta esperándolos. Un leve cosquilleo de nerviosismo se instaló en su pecho.
Con cuidado, extendió una mano y acarició suavemente el cabello de Alora, apartando un mechón que se deslizaba sobre su rostro. Ella se removió ligeramente, pero no despertó.
—Hey... hemos llegado —susurró, inclinándose un poco hacia ella para dejar un beso en su mejilla.
Los ojos de Alora se abrieron lentamente, parpadeando para ajustarse a la luz que se filtraba por las ventanas. Su mirada se posó en Lando, y por un instante, una sonrisa adormilada apareció en sus labios, genuina y tierna. Pero pronto desapareció conforme recordó donde se encontraba y a quien conocería cuando bajara de aquel auto.
—¿Ya estamos aquí? —murmuró, estirándose suavemente mientras su cabeza volvía a apoyarse en el asiento.
—Sí... —respondió él, con una sonrisa que ocultaba sus propios nervios—. ¿Lista para conocer a los Norris?
Alora se giró hacia la casa, observándola por primera vez, su mirada llena de nerviosismo, pero lo oculto con una sonrisa. Era cálida, con aire acogedor, lleno de recuerdos familiares. Eso le recordó al departamento en el que se crio junto a su madre y la sonrisa amenazo con desteñirse de sus labios rosados.
—Lista —respondió, aunque su voz traicionaba con un toque de incertidumbre.
Lando tomó su mano con firmeza. —No tienes nada de qué preocuparte. Te van a adorar.
Ella asintió, confiando en sus palabras. Pero mientras ambos descendían del auto y avanzaban hacia la puerta, Alora no pudo evitar preguntarse si ese primer encuentro sería el inicio de un capítulo nuevo ... o el principio de una serie de retos que pondrían a prueba todo lo que habían construido juntos.
Una vez que sacaron las maletas de la cajuela del vehículo y se encaminaron hacia la puerta, dejo escapar un ultimo suspiro. Lando se inclino a tocar la puerta con una mano, la otra descansando en la cintura de su novia. Pasaron un par de segundos, hasta que se oyó un lejano "Un momento" del otro lado de puerta, seguida por un grupo de pasos apresurados.